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martes, 9 de abril de 2024

 VILLAFRANCA DEL CID (Castellón)

Imagenes:8/8/2020

Villafranca del Cid (en valenciano y cooficialmente Vilafranca) es un municipio de la provincia de Castellón, Comunidad Valenciana, España. Pertenece a la comarca de los Puertos de Morella, aunque hasta 2022 formaba parte de una comarca distinta, el Alto Maestrazgo.

Casas Señoriales. En el casco antiguo existen diversas casas señoriales blasonadas.

Casas Señoriales

Antiguo Hospital. Ubicado delante del Portal de San Roque. Actualmente es sede de varias asociaciones.

Antiguo Hospital

Portal de San Roque
Portal de San Roque. Pertenece al siglo xiv siendo el único resto de las murallas levantadas en el reinado de Pedro IV.




Portal de San Roque

Portal de San Roque
Torre de Conjurar
Torre de Conjurar

Plaza de Toros. Construida en 1933, con una capacidad de 4000 espectadores.


Historia
Sus orígenes se pierden en la nebulosa de la prehistoria. Así lo afirman el poblado de la Edad del Bronce de la Ereta del Castellar, los numerosos yacimientos ibéricos que jalonan el término, alguna que otra pintura rupestre4​ e históricamente los restos romanos hallados en su término (antiguas calzadas secundarias, monedas imperiales, etc.). Pero la partida de nacimiento de la actual Villafranca lleva fecha del 7 de febrero de 1239 .5​ Su fundador fue don Blasco de Alagón que la denominó "Rivus Truitarum" o "Riu de les Truites" (Río de las Truchas en castellano). El puente gótico-romano que cruza el "Riu de les Truites" fue por el cual el rey Jaime I cruzó y pisó por primera vez las tierras castellonenses.
Tras pertenecer a la casa de Alagón, a la de Anglesola después y otra vez a la de Alagón, se incorporó a los "Términos Generales del Castillo de Morella" el 14 de mayo de 1303. El 27 de diciembre de 1333, los vilafranquinos se rebelaron contra las decisiones de los jurados morellanos, iniciándose con este acto la lucha por su independencia que duró casi cuatro siglos y a la que se sumaron otras aldeas.
Hubo una serie de pleitos con Mosqueruela perdiendo el castillo del Mallo y el caserío de la Estrella entre 1335 y 1340.
El rey Pedro IV el Ceremonioso autorizó la construcción de murallas y concedió la independencia de Morella el 8 de junio de 1358; pero once años después cambió de parecer y anuló el privilegio. Felipe IV comprendió la carga financiera que suponía esto para las aldeas, y en pago a los servicios prestados por los aldeanos en las guerras de Francia y Cataluña, las independizó.
Fue el prócer notario Joan Baptista Penyarroja quien conseguía de Carlos II la independencia de todas las aldeas y su erección en villas reales el 8 de febrero de 1691.
En la Guerra de Sucesión, la villa tomó partido por el archiduque Carlos de Austria. En octubre de 1874 tuvo lugar la batalla de Villafranca.
Aunque siempre hubo un importante núcleo tradicionalista y fuera hijo del pueblo un guerrillero tan famoso como "El Serrador", Villafranca tomó parte por los liberales de Isabel II; pero Cabrera la tomó por sorpresa en 1834. Después fue otra vez fuerte liberal hasta que se abandonó por hallarse aislado entre los dominios carlistas. En su término se libraron dos memorables batallas: la del "Mas de la Carrasca" y la del "Pla de Mosorro", el 28 de junio de 1875, ganada por Jovellar, Azcárraga y Villaviciosa, contra Dorregaray, Cucala y Villalaín (muerto este en la acción). Se ha considerado esta batalla como el principio del fin de la guerra en el centro y Valencia.
En 1943 la Diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde Juan Antonio Aznar Íñigo para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los Municipios de esta provincia.
Desde que se iniciaron los debates para una comarcalización de la Comunidad Valenciana, el municipio de Villafranca era encuadrado en la comarca del Alto Maestrazgo, algo que provocaba bastante malestar en la población debido a que histórica, cultural y socialmente se han considerado parte de la comarca de Los Puertos de Morella, estando incluso integrados en las diversas mancomunidades de servicios de esa zona o participando del tradicional Aplec dels Ports. En el año 2022 se autorizó el cambio en el mapa comarcal permitiendo que Villafranca pasase de ser un municipio del Alto Maestrazgo a integrarse en la comarca de Los Puertos.

lunes, 8 de abril de 2024

 ACUEDUCTO DE TERUEL (Teruel)

Imágenes: 3/8/2020

El acueducto de los Arcos o Traída de las Aguas es un acueducto de la ciudad de Teruel (España) y se trata de una de las obras de ingeniería más relevantes del Renacimiento español.




Contexto
Su construcción obedeció a la necesidad de mejorar el suministro de agua a la ciudad de Teruel, que hasta ese momento dependía de los grandes aljibes construidos en el último cuarto del siglo xiv en la actual plaza Carlos Castel y de varios pozos y aljibes más pequeños distribuidos por otros puntos del casco urbano. Las obras de la Traída se iniciaron en 1537, captándose el agua de la Peña del Macho, fuente situada a mitad de camino entre Teruel y Valdecebro; pero pronto debieron abandonarse debido a su elevado coste económico.
Construcción
En 1551 el Concejo de Teruel encargó el reinicio de la construcción de la Traída de Aguas a Quinto Pierres Bedel, arquitecto de origen francés que había concluido con éxito el complicado recalce de la torre mudéjar de San Martín. Pese a las dificultades, las obras fueron a un buen ritmo y en 1552 ya se había completado el tramo existente entre la Peña del Macho y el Carrel. Para ello había sido necesario tender una conducción de 4450 m realizada con unos 12 000 arcaduces de cerámica; contaba con 140 arquetas y dos minas subterráneas (unos 190 m de longitud), cruzando dos barrancos mediante arquerías; en fechas posteriores se agregaron dos nuevos arcos y una mina, a fin de mejorar el trazado en tres puntos conflictivos.
Para salvar el barranco que delimitaba por el Noreste la Ciudad, último gran obstáculo orográfico, Bedel diseñó Los Arcos, estructura que da nombre a toda la Traída. Esta emblemática construcción es de clara inspiración clásica y aúna magistralmente su carácter utilitario (acueducto y viaducto) con el representativo. Consta de dos niveles, el superior de seis arcos y el inferior de dos.
Una vez concluidos Los Arcos en 1554, el siguiente paso fue solventar la complicada distribución del agua en una ciudad ya edificada y con significativas irregularidades topográficas. Además de los puntos de suministro necesarios para cubrir las demandas vecinales, fue preciso crear tres fuentes suplementarias exigidas por D. Hernando de Aragón, arzobispo de Zaragoza, como contraprestación a la prórroga del plazo de la contribución para la ejecución de la obra cobrada a los clérigos turolenses.

 ESCALINATA DE TERUEL (Teruel)

Imágenes: 3/8/2020 

La escalinata de Teruel (también conocida por Escalinata de la Estación, Escalinata del Óvalo, Escalinata de Torán), es una construcción monumental de Teruel, (Aragón, España).

Obra del ingeniero turolense José Torán de la Rad (1888-1932), la emblemática edificación se construyó a comienzo de los años veinte (entre 1920 y 1921), para salvar el desnivel existente entre la «Estación del Ferrocarril Central de Aragón» y el casco antiguo de la ciudad.

Por Decreto 60/2008, de 1 de abril, del Gobierno de Aragón, la Escalinata de Teruel fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento.





Historia
El propósito inicial de José Torán de la Rad al concebir «La Escalinata» fue doble, de una parte comunicar la «Estación del Ferrocarril» con el «Paseo del Óvalo» (entonces Paseo de la Infanta Isabel), situado en un plano superior (26 metros de desnivel) y de otra embellecer la entrada a la ciudad desde la estación:
«Cuando llegaban los viajeros a la Estación del Central de Aragón, el acceso al centro de la ciudad constituía una tarea ímproba, pues tenían que superar una empinada cuesta, pero además, el panorama que aparecía ante sus ojos no era un pórtico digno para la ciudad. Estos hechos motivaron la construcción de una escalera que favoreciera la comunicación y el acceso entre dos espacios: la Estación y el Paseo de la Infanta Isabel (Óvalo). Podía haberse resuelto la cuestión mediante una simple escalera funcional, pero José Torán de la Rad, cuando proyectó esta obra en 1920, se propuso darle un empaque monumental. El altorrelieve de Aniceto Marinas dedicado a los Amantes asombró a los turolenses y a los foráneos que llegaban a la capital».​
El difícil impulso del nuevo siglo, José Serafín Aldecoa Calvo
La construcción de Escalinata de Teruel puede considerarse un hito en el acontecer local, tanto en su aspecto de mejora de las infraestructuras como en el perfeccionamiento estético, toda vez que su fábrica se inspiró en elementos consustanciales a la ciudad como la arquitectura mudéjar, el gótico y el modernismo.
Descripción
Evidentemente, José Torán consiguió su propósito con la construcción de la Escalinta de Teruel, «dotar a la ciudad de un acceso digno desde la citada estación, así como poner de manifiesto elementos arquitectónicos y decorativos extraídos de la tradición mudéjar local y del modernismo», hasta el punto de que constituye «uno de los monumentos más emblemáticos de Teruel», a la vez que «obra clave del neo-mudéjar turolense».
Se ubica perpendicularmente -entre la «Estación de Ferrocarril» (plano inferior) y le «Paseo del Óvalo» (plano superior)-, salvando un desnivel de 26 metros. Estructuralmente, se consideran tres segmentos de obra bien diferenciados –acoplados entre sí por dos someras placetas-:
En su fábrica destacan los elementos típicos del mudéjar -el ladrillo de barro cocido y la piedra tallada-, así como las decoraciones cerámicas coloreadas (de predominio verde y blanco) de gusto neo-mudéjar, culminadas en los estilizados torreones de la parte alta. Tampoco faltan las alusiones al modernismo de la ciudad, visibles «en los delicados diseños de forja de las farolas que jalonan el recorrido». «La Escalinata» constituye una «exaltación de la ciudad y su historia», bien patente en el altorrelieve de Los Amantes de Teruel -situado en el frontispicio de la placeta principal, entre el escudo de la ciudad y la fuente-: obra del escultor segoviano Aniceto Marinas (1866-1953), y en los escudos de las villas.

 IGLESIA DE SAN PEDRO (Teruel)

Imágenes: 3/8/2020

La iglesia de San Pedro de Teruel es una iglesia del siglo xiv perteneciente a la arquitectura mudéjar de Aragón, declarada Patrimonio de la Humanidad. Su campanario, la torre de San Pedro, es el ejemplo más antiguo del mudéjar turolense y data del siglo xiii. El interior del templo fue decorado entre 1896 y 1902 en estilo modernista neomudéjar por Pablo Monguió Segura y el artista plástico Salvador Gisbert, que erigieron, además, un nuevo claustro. En una de sus capillas laterales yacieron los Amantes de Teruel. Desde 2005 se visita, en el Mausoleo de los Amantes, un espacio museístico construido anexo a la iglesia.


La torre-campanario
La torre de San Pedro es el exponente más antiguo del mudéjar turolense. Construida en el último tercio del siglo xiii, se adosó a los pies de la iglesia originaria, anterior al actual edificio.





Mausoleo de los Amantes





Detalle de la bóveda




Claustro
El claustro de la iglesia de San Pedro en Teruel constituye uno de los escasos ejemplos de espacios claustrales del arte mudéjar en Aragón. Fue construido en la segunda mitad del siglo XIV adosado a la iglesia, por encargo testamentario del acaudalado turolense Francisco Muñoz, el cual fue enterrado en una de las capillas de la propia iglesia. De estilo gótico-mudéjar, está construido en ladrillo y cuenta con bóveda de crucería. Contó con un aljibe situado en el patio, aunque actualmente no se conserva. Si bien se pensaba hace varias décadas que la fábrica medieval había sido derribada y reconstruida, hoy día está demostrado que entre 1901 y 1902 el claustro fue reformado y redecorado por el arquitecto Pablo Monguió, dándole un aspecto neogótico. En dicha actuación, se añadieron ventanales de tracería y ménsulas figuradas.

Claustro

Claustro



Claustro


espacio arqueológico en el patio de la iglesia San Pedro


Historia
En 1220 dos discípulos de San Francisco de Asís, Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, fundaron en Teruel un convento franciscano cuya ermita de San Bartolomé fue derribada por orden del arzobispo de Zaragoza García Fernández de Heredia, para iniciar en 1392 la construcción de la iglesia que hoy se contempla.
En 1555 se descubrieron las momias de Los Amantes de Teruel en el subsuelo de una de las capillas laterales, que a partir de ese momento estaría dedicada a capilla de Los Amantes. En ella se alojó un retablo dedicado a San Cosme y San Damián esculpido por Gabriel Joli, artífice del retablo de la catedral turolense, antes de 1537.
La iglesia consta de una elevada nave única de cinco tramos con capillas laterales entre los contrafuertes, ábside poligonal y coro alto a los pies. Se cubre con bóvedas de crucería sencilla reforzadas por arcos fajones apuntados y transmite una gran sensación de unidad y amplitud.
En el hastial occidental del templo se abre un gran rosetón en la zona superior y la portada principal en la zona inferior, abierta por medio de un arco deprimido rectilíneo enmarcado por arquivoltas apuntadas y abocinadas rematadas por un gablete y flanqueadas por pináculos, mientras que la portada secundaria se localiza en el muro de la Epístola y es de estructura similar a la descrita, pero de menores proporciones.
En su construcción intervinieron Conrat Rey y Gonzalvo de Vilbo, maestros que trabajaban habitualmente para la familia Fernández de Heredia.
Claustro
El claustro de la iglesia de San Pedro en Teruel constituye uno de los escasos ejemplos de espacios claustrales del arte mudéjar en Aragón. Fue construido en la segunda mitad del siglo XIV adosado a la iglesia, por encargo testamentario del acaudalado turolense Francisco Muñoz, el cual fue enterrado en una de las capillas de la propia iglesia. De estilo gótico-mudéjar, está construido en ladrillo y cuenta con bóveda de crucería. Contó con un aljibe situado en el patio, aunque actualmente no se conserva. Si bien se pensaba hace varias décadas que la fábrica medieval había sido derribada y reconstruida, hoy día está demostrado que entre 1901 y 1902 el claustro fue reformado y redecorado por el arquitecto Pablo Monguió, dándole un aspecto neogótico. En dicha actuación, se añadieron ventanales de tracería y ménsulas figuradas.

En 2007 ha sido restaurado, realizándose también la excavación arqueológica, localizándose varias criptas funerarias del siglo xvii y xviii, convertidas en osarios. Entre el material arqueológico recuperado, sobresale una estela funeraria medieval decorada con una cruz y con las llaves de San Pedro.

domingo, 7 de abril de 2024

 CASTILLO TEMPLARIO DE CANTAVIEJA (Teruel)

Imágenes: 4/8/2020

Situación

El Castillo de Cantavieja se alza sobre un espolón rocoso en uno de los extremos de la localidad de Cantavieja, en la comarca del Maestrazgo de la provincia de Teruel.

 visto desde el Oeste.

 visto desde el norte



Lienzo de muralla en ,antiguo camino a Mirabel
Imágenes del flanco meridional del castillo,

Interior diáfano del castillo. Al fondo, se encuentra el torreón convertido en ermita.



visto desde el Oeste.
Historia
Cantavieja fue reconquistado en 1169 por el rey de Aragón Alfonso II, y entregada a la Orden del Santo Redentor.
A finales del siglo XII Cantavieja pasó a manos de la Orden del Temple, convirtiéndose en cabeza de la Bailía de Cantavieja, que incluía otros seis municipios más: Tronchón, La Cuba, Mirambel, La Cañada, La Iglesuela del Cid, y Villarluengo.
La posición fronteriza de la villa con los territorios musulmanes de Valencia hizo que tuviera que ser fortificada, por lo que los templarios levantaron un castillo en el siglo XIII, quizás sobre restos de construcciones anteriores.
En 1225 en capítulo celebrado en Monzón, el maestre provincial del Temple, Folch de Motpesat y los frailes de la encomienda concedieron carta puebla a los habitantes de Cantavieja a fuero de Zaragoza; una representación vecinal encabezada por el juez expresó su acuerdo con lo constituido.
En 1307, era junto con Monzón, una de las principales encomiendas templarias en Aragón y de las que más colaboraban en el envío de donativos a Oriente.
Cuando Jaime II ordenó la persecución de la Orden del Temple, Cantavieja combatió y resistió el sitio con Ramón de Galliner a la cabeza; hasta 1308 cuando el rey envió a Cantavieja a Berenguer de Tobía, (sobrejuntero de Sobrarbe y Ribagorza) que tuvo cercada la fortaleza durante varios meses de asedio hasta su rendición. Ramón Galliner entregó la fortaleza y los monjes depusieron sus armas solicitando al rey el indulto de sus defensores, con igual trato para laicos que para religiosos.
Su comendador en aquel momento, Pedro Villalba fue llevado a Lérida para ser juzgado junto con los otros templarios que habían luchado en la defensa de la encomienda.
Con la disolución de la Orden del Temple a principios del siglo XIV, la villa y el castillo pasaron a manos de la Orden del Hospital, en 1317, y en su poder permanecieron hasta el siglo XIX.
En 1840 Cantavieja fue asediada por los liberales o partidarios de la reina dirigidos por el general Leopoldo O’Donnell, el general Cabrera viendo el ejército que se aglomeraba contra él dio orden a la guarnición para  abandonar esta plaza, tras incendiar una parte de la población y volar el almacén de pólvora del castillo.
La explosión destruyó la fundición y algunos talleres. El general O’Donnell se posicionó en el lugar, cortó el fuego y salvó el hospital consiguiendo que la población de Cantavieja no desapareciera.
Durante la última Guerra Carlista, en 1873, el carlista Marco Bello creó de nuevo una academia militar en el castillo, pero este volvió a ser ocupado por los liberales a cargo del general Martínez Campos en 1875 tras meses de asedio.
Descripción
El castillo fue construido sobre un espolón rocoso desde el que dominaba un extenso territorio de la actual comarca del Maestrazgo. Su planta es de forma alargada y se asemeja un triángulo.
Hoy día se conservan algunos lienzos de mampostería de sus muros exteriores y un gran torre de planta circular y aparejo de ladrillo situada en uno de los extremos del recinto.
La torre fue construida en el siglo XIX sobre los restos de otra de planta rectangular, posiblemente la original medieval, que sería la torre del homenaje del castillo templario. La torre fue convertida en la actual ermita del Calvario, por lo que en la localidad el castillo es conocido popularmente como El Calvario.
En la parte que da al pueblo hay un muro que cierra el patio del castillo y en el que se abre la puerta de acceso.



Torre de la Iglesia de Les Coves de Vinromà / Castellón/Castelló / Comunidad Valenciana Imágenes:17/5/2026   Época Construcción: Periodo med...