MURALLAS DE CULLA (Castellón)
Imágenes: 10/6/2022
Construcción Época: Las murallas de Culla (Castellón) fueron construidas en diferentes épocas y por diferentes culturas. Inicialmente, la zona fue ocupada por los íberos y posteriormente por los árabes, quienes comenzaron la construcción del castillo en el siglo XI. siglo XIII por los caballeros templarios y luego fue reconstruido en el siglo XVII, manteniendo la estructura original de la época templaria.
Estilo arquitectónico: Presentan un estilo arquitectónico que combina elementos de origen árabe y de construcción posterior, formando un recinto fortificado interesante.
Estado actual: se encuentran en estado de ruina y semirruina, aunque se han cuidado y mantenido el entorno para permitir paseos. A pesar de que gran parte de las murallas ha desaparecido, se pueden apreciar los restos de la torre de Frare Pere y otros vestigios, especialmente en el entorno del casco antiguo declarado conjunto histórico.
Situación
Las Murallas de Culla se encuentran en la localidad del mismo nombre, en la comarca de L'Alt Maestrat, provincia de Castellón.
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| Torres del muro Este. |
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| Portal de la Fuente, en la c/Abadía. El arco ha sido reconstruído recientemente en el mismo lugar que estaba el origina |
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| Portal de la Fuente, |

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| Torres del muro Este. |
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| También aquí se levantaron casas sobre la muralla. |
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| Lienzo de la muralla ubicado en la parte trasera de la iglesia. |
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| Puerta Nueva. Debe su nombre a que fue reconstruída en el siglo XVII, pero guardando su estructura original de la época de los templarios. Presenta arco de medio punto adovelado, con una anchura determinada por el espacio que ocupa “un cavall en la saria”, es decir, un camino de herradura. |

Historia
Culla es una población de remotos orígenes que llegan a épocas prehistóricas, lo cual queda patente en los restos arqueológicos y en las pinturas rupestres que se localizan en su demarcación.
Hasta el siglo XIII, con la conquista de los territorios por las tropas del rey Jaime I de Aragón, Culla estuvo bajo el dominio árabe. En 1233 fue reconquistada por Blasco de Alagón, recibiendo la Carta Puebla en 1244.
Es este momento histórico, Culla tenía un importante castillo, el conocido como Castillo de Culla, debido a su estratégica situación geográfica y al amplio territorio que dominaba.3 Por ello se puede considerar que este castillo montano es de época de la dominación árabe, y por lo tanto muy posiblemente del siglo XII.
Como ocurriera con territorios y edificios de otras localidades cercanas, con el tiempo Culla acabó perteneciendo a la Orden del Temple, alrededor de 1303, pasando más tarde, al entrar en crisis la mencionada orden militar a la Orden de Montesa
En 1345 se produce el nacimiento de lo que se llamó La Setena de Culla o “Comunitat d’Herbatge” constituida por: Culla, Atzeneta, Vistabella, Benassal, Torre de Embesora, Benafigos y Vilar de Canes. Se trataba de una agrupación de municipios que llevó a cabo la compra de los derechos de explotación de los recursos pecuarios y forestales a la Orden de Montesa, que se estaba quedando con todas las posesiones de la Orden del temple, las cuales afectaban a todos los municipios de la Comunidad; con ello pretendían defender con más fuerza sus intereses ganaderos comunes, frente a los de la Orden de Montesa. Esta agrupación siguió en funcionamiento hasta mediados del siglo XIX. No puede perderse de vista que la principal actividad económica de la zona en esta época era la agricultura de secano (almendro, olivo, avellano, vid y cereales), y la ganadería, especialmente la extensiva (ovino, caprino, bovino) y , en mucha menor importancia, la ganadería intensiva sobre todo de porcino, avícola y apícola.
Durante el siglo XVIII, el castillo de Culla perdió poder político y asdministrativo.
Este fenómeno coincidió con las remodelaciones urbanísticas que se llevaron a cabo durante este siglo en Culla, como fueron la construcción de la iglesia, conocida como Iglesia parroquial del Salvador; la Ermita de San Cristóbal; así como obras de mejora y ampliación del núcleo urbano en general. Además, estas remodelaciones y el constante crecimiento de la población dieron lugar al derribo de las murallas o a su utilización como muros de nuevas viviendas a ellas adosadas.
Durante las Guerras Carlistas, Culla fue un lugar constante enfrentamiento lo que produjo deterioro en parte de su casco antiguo, destacando entre las pérdidas el castillo, el cual quedó totalmente destrozado, quedando tal y como se contempla en la actualidad.