CASTILLO DE LA SUDA (Tarragona)
Imágenes:11/6/2022
El castillo de la Suda , conocido también como la Suda de Tortosa , es uno de los principales monumentos históricos de la ciudad de Tortosa .
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| Torre maestra y fachada este |
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| Torre maestra y fachada este: subida al segundo recinto |
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| Entrada y fachada este |

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| Parador de Turismo |
Portal de entrada
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| Torre maestra |

Uno de los nombres que más veces se citan en la historia antigua de Tortosa es la Suda, denominación de origen árabe que significa lo mismo que castillo o fortaleza . El actual castillo se remonta a los primeros pobladores de Tortosa; y las casas adosadas son la parte de la ciudad que se edificó primero, amparada por la fortaleza que le sirve de retaguardia.
Al parecer, cuando se llevó a cabo la reconquista , aquel castillo estaba dividido en tres partes, o, por así decirlo, había tres castillos independientes; porque al explicar Cristóbal Despuig en sus Coloquios las recompensas que el conde Ramón Berenguer IV otorgó a los cuatro caballeros que fueron los primeros en asaltar la muralla de la Suda, dice que, a Guillermo Ramón I de Moncada , le dio uno de los tres castillos, que el otro le dio a Pere de Sentmenat y que el tercero se lo reservó para él.
Historia
Los romanos levantaron las primeras estructuras amuralladas, pero fueron los musulmanes , bajo el califato de Abderramán III , quienes dieron forma a esta fabulosa construcción que toma modernamente el nombre de la Suda, con un pozo de gran diámetro y profundidad. Alrededor de éste se articulan unas galerías subterráneas que conservan restos de un antiguo molino y dos hornos.
Reconquistada la ciudad por el conde Ramon Berenguer IV (diciembre de 1148 ), el castillo pasa a ser residencia de los Montcada y de los Templarios como prueba de gratitud por la ayuda dada durante la batalla.
El rey Jaime I lo escogió como su residencia favorita y desde aquí se hicieron los preparativos para la reconquista de Morella , Peñíscola y Burriana . Desde 1294 , cuando Tortosa pasa al dominio de la Corona, la Suda fue convertida en palacio real y se añadieron nuevas salas y elementos defensivos. En la época en que el niño Ferran fue marqués de Tortosa, el castillo pasó a sus manos, y en 1363 fue recuperado por el rey Pedro el Ceremonioso , junto con la jurisdicción de la ciudad; en ese momento se hicieron importantes obras de reforma.
De entonces, el actual Parador de Turismo aún conserva tres notables chimeneas y cuatro grandes ventanales característicos del mejor gótico catalán . La fortificación también mantiene su polvorín .
Durante la edad media , el castillo fue sede del tribunal de justicia de la época. Las construcciones medievales permanecen muy enmascaradas por las obras realizadas durante los siglos xvii y xviii , en las que se fortificaron las dos elevaciones adyacentes para formar un dispositivo de defensa.
En el acceso al castillo se puede contemplar un cementerio musulmán. De éste se extrajo, en 1972 , un epitafio datado del siglo x con referencias a un gobernador, conservado en el mismo Parador. También se recuperó de los escombros del castillo una tapa de arqueta funeraria, de escritura cúfica , donde se citan versos del Corán , hoy conservada en la colección del Ayuntamiento de Tortosa.
La leyenda de la fortaleza La Suda de Tortosa
En diciembre del año 1148, en el periodo de la segunda cruzada cristiana, en plena guerra de Reconquista, un ejército cristiano formado por cruzados genoveses, franceses, ingleses, bajo el mando del conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, con la ayuda de de los Caballeros Templarios y de la heroína Melissa Isabela de Salou, (conocida como la fantasma de Tarragona), ha conquistado la fortaleza después de cinco meses de asedio. Cumpliendo su objetivo, los cruzados han abandonado la región, la mayoría dirigiéndose hacia Jerusalén.
Como recompensa para la contribución de los cruzados a la conquista de la provincia, una parte de los terrenos han sido donados a los comandantes de estos, y la fortaleza, formada por tres fuertes, ha sido dividida entre el conde de Berenguer, el conde de Moncada, y los caballeros templarios.
Después de casi un año, los moros han organizado una incursión para la reconquista de la fortaleza La Suda de Tortosa, y como consecuencia, el control de toda la zona, Taifa. De esta manera, en octubre del año 1149, un ejército poderoso ha entrado en la ciudad de Tortosa que se encontraba sin defensa, y la población civil, la mayoría siendo mujeres y niños, se ha refugiado en la fortaleza La Suda.
En la fortaleza, la guarnición formada por un número reducido de soldados y habitantes de la ciudad, han ocupado las posiciones para la defensa, decididos a luchar hasta lo último sobre las murallas de la fortaleza. Desde sus puestos de batalla, han visto preocupados como los asediadores, después de que han rodeado la fortaleza, se han preparado para su conquista desde el primer asalto, sabiendo que las fuerzas de defensas eran insuficientes.
En el momento en el cual ha comenzado el asalto, desde la fortaleza se han escuchado ruidos bastante fuertes, traqueteo de armas, gritos de lucha, dominando la atmosfera específica de guerra. Oyendo estos ruidos casi aterradores, los comandantes moros han entendido que los defensores cristianos eran en número muy grande y que les han puesto una trampa, y para que eviten una catástrofe, han ordenado el retiro y el abandono de la región.
¿Qué había sucedido realmente? Las mujeres y los niños habían traído de la ciudad, desde sus casas, todos los objetos metálicos de la casa (lámina) y en el momento en el que los soldados desde las murallas de la fortaleza han golpeado sus escudos con las espadas, animándose para el comienzo del asalto, las mujeres y los niños también han golpeado los objetos metálicos, generando un ruido ensordecedor que ha confundido a los atacantes. No se sabe quien ha tenido la idea de esta ingeniosa estrategia de confundir al adversario, a lo mejor el conde de Moncada, a lo mejor los caballeros templarios, o a lo mejor la heroína Melissa de Salou. La estrategia de los defensores de Tortosa se ha vuelto con el tiempo una leyenda, de la misma manera que muchos otros actos de heroísmo de los habitantes de la provincia. Igual que la leyenda de Melissa Isabela de Salou.


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