Caravaca de la Cruz (Murcia)
Imágenes: 6/4/ 2023
Caravaca de la Cruz es una ciudad y municipio español perteneciente a la Región de Murcia. Capital y centro administrativo de la comarca del Noroeste y cabeza del partido judicial del mismo nombre. Cuenta con una población de 25 756 habitantes, y su extensión es de 859,51 km². Se encuentra a 625 m sobre el nivel del mar.
.jpg)
En torno al cerro del Castillo se dispone el barrio más antiguo de Caravaca, el barrio medieval. A partir del siglo xii y XIII es cuando empieza a formarse un núcleo fortificado de relativa importancia. El pueblo utilizó para su situación las laderas norte, este y oeste del cerro, aprovechando la parte más suave de la pendiente natural. El barrio tiene la típica estructura irregular y desordenada en la que se entrecruzan callejuelas, se abren placetas y aparecen callejones sin salida. Estaba rodeado por una muralla de la que se conservan restos en algunas calles.
![]() |
| El Ayuntamiento, de estilo barroco, y cuyo trazado original corresponde a Jaime Bort. plaza del Arco de Caravaca |
![]() |
| Monumento al moro y al cristiano en la plaza del Arco de Caravaca |
![]() |
| Torreón de los Templarios |
Las Fuentes del Marqués es un paraje natural de inmensa belleza cuyo protagonismo radica en los numerosos nacimientos de aguas cristalinas que conforman un espacio único a las afueras de la ciudad. En él se encuentra enclavado el Torreón de los Templarios, pequeño castillo que en la Edad Media constituía una avanzadilla de la defensa de Caravaca de la Cruz. En él se ha instalado el Centro de interpretación de la naturaleza donde se muestran las numerosas especies de aves, peces y pequeños mamíferos que habitan el paraje. Pero sobre todo encontrará las claves para aumentar su respeto y apreciación por este entorno y para comprometerse personalmente en su conservación. Se presentarán informaciones, sugerencias y sensaciones para que cada persona pueda "interpretar" la realidad que le rodea para ir a conocer el paraje natural y las especies naturales de la comarca disfrutando de su belleza y aumentando el conocimiento de la naturaleza.
Es un lugar de referencia para el culto de la Iglesia católica ya que desde 1998, durante el papado de Juan Pablo II, se la considera una de las once ciudades santas de esta confesión religiosa al disponer del privilegio de celebrar Año Jubilar a perpetuidad cada siete años en torno a la Santísima y Vera Cruz. El primero de ellos tuvo lugar en 2003 y contó con la visita del cardenal Ratzinger, posteriormente elegido como papa con la denominación de Benedicto XVI. Por esta circunstancia, y por el propio nombre del municipio, también se la conoce como "la Ciudad de la Cruz".
Además de ser conocida por la reliquia cristiana y su casco antiguo de origen medieval, lo es también por las fiestas patronales en honor a la misma, celebradas entre los días 1 y 5 de mayo de cada año, declaradas de Interés Turístico Internacional en 2004. Junto a las procesiones y desfiles de Moros y Cristianos, es especialmente relevante el festejo de los Caballos del Vino, declarada en 2020 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La Basílica de la Vera Cruz del siglo xvii, diseñada por el importante arquitecto fray Alberto de la Madre de Dios, con fachada del XVIII, donde se venera la famosa Cruz de Caravaca. Ubicada dentro del Castillo de Caravaca, de orígenes islámicos (siglo xii) pero reformado en época cristiana;
La Iglesia parroquial de El Salvador, uno de los mejores exponentes de la arquitectura renacentista en la Región de Murcia, dentro de las llamadas iglesias columnarias (siglo xvi);
La Iglesia parroquial de la Concepción, cuyo campanario se conoce como la torre de los Pastores. En su interior destaca el artesonado mudéjar de madera policromada (siglo xvi) así como el retablo del altar mayor que alberga la imagen de la titular, la Inmaculada Concepción, obra del escultor caravaqueño Francisco Fernández Caro (1792).
La Iglesia de la Compañía de Jesús, terminada en el siglo xviii, fue propiedad de los jesuitas junto con el convento anexo hasta su expulsión en 1767. A partir de entonces fue desde un hostal a un garaje. En la actualidad, la iglesia es usada como centro cultural municipal.
La Iglesia de la Soledad : primera iglesia de Caravaca, actualmente museo arqueológico (siglo xvi).
El Convento de Madres Carmelitas Descalzas e Iglesia de San José, fundado por Santa Teresa de Jesús en el año 1576, posee una iglesia conventual de estilo rococó. La localidad forma parte de las Huellas de Santa Teresa, ruta de peregrinación, turística, cultural y patrimonial que reúne las 17 ciudades donde santa Teresa de Jesús dejó su "huella" en forma de fundaciones.14
El Convento de Padres Carmelitas de Caravaca de la Cruz, fundado por San Juan de la Cruz en 1586, aunque construido en el siglo xvii con proyecto del arquitecto fray Alberto de la Madre de Dios.
El Convento e Iglesia de Santa Clara, fundado en 1609 por Catalina de Robles y Ginés de Perea, alcalde mayor y notario del Santo Oficio del Reino de Murcia. Cuenta con dos edificios claramente diferenciados: iglesia y convento que fueron edificados en lo que en su día fue Ermita del Apóstol San Bartolomé y primer emplazamiento de la Compañía de Jesús en la ciudad. La iglesia, de líneas muy sobrias como corresponde al espíritu franciscano, se concluyó hacia 1718.
El Ayuntamiento, de estilo barroco, y cuyo trazado original corresponde a Jaime Bort.
El Templete o Bañadero, edificio de estilo barroco y planta hexagonal inscrita en una circunferencia, en el cual se celebra el baño de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca cada 3 de mayo, acto ritual que viene celebrándose desde 1384. Hasta el Templete termina una agradable alameda llamada "La Glorieta".
La Plaza de Toros, edificada sobre un antiguo convento franciscano, que fue inaugurada en 1880 y se le añadió, con la remodelación de 1926, una fachada neomudéjar.
En torno al cerro del Castillo se dispone el barrio más antiguo de Caravaca, el barrio medieval. A partir del siglo xii y XIII es cuando empieza a formarse un núcleo fortificado de relativa importancia. El pueblo utilizó para su situación las laderas norte, este y oeste del cerro, aprovechando la parte más suave de la pendiente natural. El barrio tiene la típica estructura irregular y desordenada en la que se entrecruzan callejuelas, se abren placetas y aparecen callejones sin salida. Estaba rodeado por una muralla de la que se conservan restos en algunas calles.
En torno a las calles Puentecilla, Mayor, De las Monjas, Rafael Tejeo, Gregorio Javier y la Plaza de los Caballos del Vino se emplazan numerosas casonas blasonadas (Palacio de los Uribe del siglo xvi, Palacio de la Encomienda, etc.), de la época en que Caravaca salió de sus murallas y se expandió por el llano tras el fin de la frontera con Granada.
Ermitas de Santa Elena, San Sebastián y de la Reja : La primera se sitúa en la plaza de los Caballos del Vino o del Hoyo presidida por una escultura conmemorativa de esta fiesta tan particular. La última dispone de un magnífico mirador de la ciudad.
Varios monumentos obra del escultor valenciano Rafael Pi Belda: A San Juan de la Cruz (1986), Al moro y al cristiano (1983), Vía Crucis (2000, Real Basílica Santuario de la Vera Cruz de Caravaca), Obra conmemorativa de la concesión de la Santa Sede de Año Jubilar perpetuo a la Basílica Santuario de la Vera Cruz de Caravaca (2001) y A los Caballos del Vino (2007). Así como también obras de otros escultores como Antonio Campillo Párraga y José Carrilero Gil (Caravaca de la Cruz, 1928).
Torre de los Templarios, en el paraje de las Fuentes del Marqués, del siglo xvi-xvii, donde también se encuentra la Cueva del Marqués, unas grutas excavadas por los pobladores árabes para curtido de pieles o destilado de plantas aromáticas.
Antigua estación de tren de Murcia, donde acababa el ferrocarril de la línea Murcia-Caravaca, actualmente convertido en albergue y centro del consorcio de la Vía Verde del Noroeste.
Las Fuentes del Marqués es un paraje natural de inmensa belleza cuyo protagonismo radica en los numerosos nacimientos de aguas cristalinas que conforman un espacio único a las afueras de la ciudad. En él se encuentra enclavado el Torreón de los Templarios, pequeño castillo que en la Edad Media constituía una avanzadilla de la defensa de Caravaca de la Cruz. En él se ha instalado el Centro de interpretación de la naturaleza donde se muestran las numerosas especies de aves, peces y pequeños mamíferos que habitan el paraje. Pero sobre todo encontrará las claves para aumentar su respeto y apreciación por este entorno y para comprometerse personalmente en su conservación. Se presentarán informaciones, sugerencias y sensaciones para que cada persona pueda "interpretar" la realidad que le rodea para ir a conocer el paraje natural y las especies naturales de la comarca disfrutando de su belleza y aumentando el conocimiento de la naturaleza.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)