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viernes, 26 de abril de 2024

Castillo templario de Culla  (Castellón)

Castillo templario/Castillo de Culla /Ruinas del castillo de Culla

Imágenes:10/6/2022

El castillo y muralla de Culla, en la comarca del Alto Maestrazgo, provincia de Castellón, es un conjunto fortificado formado por los restos del castillo de Culla y del recinto amurallado de la misma localidad. Como ocurre con todos los castillos y murallas están catalogados como Bien de Interés Cultural, por declaración genérica, presentando anotación ministerial: R-I-51-0010119, y fecha de anotación 9 de octubre de 1997.

Culla es un municipio que se localiza sobre la muela del mismo nombre y es en la parte más alta de la localidad donde se encuentra el castillo y alrededor de la misma el recinto amurallado.


Subida al castillo

Recinto superior o celoquia, reconstruído desde cimientos pero con materiales que imitan los originales. Junto a la torre circular aparecen las jambas y el umbral de la puerta.

Torre de la celoquia






Torre de la celoquia y restos de la puerta.

legendaria torre del Frare Pere, la de mayores dimensiones del castillo, posible Homenaje, 



Patio de armas




Historia
Culla es una población de remotos orígenes que llegan a épocas prehistóricas, lo cual queda patente en los restos arqueológicos y en las pinturas rupestres que se localizan en su demarcación.
Restos de las murallas, adosadas a las viviendas
Hasta el siglo XIII, con la conquista de los territorios por las tropas del rey Jaime I de Aragón, Culla estuvo bajo el dominio árabe. En 1233 fue reconquistada por Blasco de Alagón, recibiendo la Carta Puebla en 1244.​
Es este momento histórico, Culla tenía un importante castillo, el conocido como Castillo de Culla, debido a su estratégica situación geográfica y al amplio territorio que dominaba.​ Por ello se puede considerar que este castillo montano es de época de la dominación musulmana, y por lo tanto muy posiblemente del siglo XII.
Como ocurriera con territorios y edificios de otras localidades cercanas, con el tiempo Culla acabó perteneciendo a la Orden del Temple, alrededor de 1303, pasando más tarde, al entrar en crisis la mencionada orden militar a la Orden de Montesa
En 1345 se produce el nacimiento de lo que se llamó La Setena de Culla o “Comunitat d’Herbatge” constituida por: Culla, Atzeneta, Vistabella, Benassal, Torre de Embesora, Benafigos y Vilar de Canes. Se trataba de una agrupación de municipios que llevó a cabo la compra de los derechos de explotación de los recursos pecuarios y forestales a la Orden de Montesa, que se estaba quedando con todas las posesiones de la Orden del temple, las cuales afectaban a todos los municipios de la Comunidad; con ello pretendían defender con más fuerza sus intereses ganaderos comunes, frente a los de la Orden de Montesa. Esta agrupación siguió en funcionamiento hasta mediados del siglo XIX.​ No puede perderse de vista que la principal actividad económica de la zona en esta época era la agricultura de secano (almendro, olivo, avellano, vid y cereales), y la ganadería, especialmente la extensiva (ovino, caprino, bovino) y , en mucha menor importancia, la ganadería intensiva sobre todo de porcino, avícola y apícola.​
Durante el siglo XVIII, el castillo de Culla perdió poder político y asdministrativo.​
Este fenómeno coincidió con las remodelaciones urbanísticas que se llevaron a cabo durante este siglo en Culla, como fueron la construcción de la iglesia, conocida como Iglesia parroquial del Salvador; la Ermita de San Cristóbal; así como obras de mejora y ampliación del núcleo urbano en general.​ Además, estas remodelaciones y el constante crecimiento de la población dieron lugar al derribo de las murallas o a su utilización como muros de nuevas viviendas a ellas adosadas.
Durante las Guerras Carlistas, Culla fue un lugar constante enfrentamiento lo que produjo deterioro en parte de su casco antiguo, destacando entre las pérdidas el castillo, el cual quedó totalmente destrozado, quedando tal y como se contempla en la actualidad.​
Descripción
El castillo que en su día dominaba la población, conserva sólo unos pocos vestigios, como ocurre con las murallas, de las que se conservan los restos de la Torre del Frare Pere, y torreones del siglo XIII, así como la puerta de entrada a la Barbacana y los escudos de armas de la Orden de Montesa.
El castillo era de planta irregular, compuesto por tres recintos amurallados, que podrían calificarse de aproximadamente concéntricos. De todo ello apenas quedan restos de la muralla más exterior, que forma parte de los basamentos y muros de las actuales viviendas. Pese a ello, de esta última y más externa muralla pueden contemplarse algunos torreones, pasadizos, portales así como una buena colección de casas señoriales.
Como hemos dicho anteriormente el castillo es de época musulmana, pero las murallas son posteriores, de tiempos de los Alagón y Anglesola, que fueron sus propietarios tras la reconquista, y también hay fortificaciones que datan de la época de dominio de las Órdenes,
 ✠  LA LEYENDA DE LOS TEMPLARIOS EN LA VILLA MEDIEVAL DE CULLA ✠        

Primero del Temple y posteriormente de Montesa.

A qué se debía el interés de los templarios por Culla? ¿Por qué la deseaban con tanto empeño?
¿A qué se deben 100 años de paciente aguardo?
Muchas son las preguntas que nos surgen al pensar qué motivo pudo llevar a los Templarios a desear con tanto ahínco la posesión de Culla, sabiendo que fue la orden más poderosa y rica de Occidente. Hay publicaciones que nos hablan de la práctica de la ciencia alquímica, por las fuerzas telúricas, que parece ser confluyen en Culla. También se habla de terreno de evasión para instalar a los numerosos colectivos de cátaros, que desde mediados del siglo XIII, bajaban en maltrechas condiciones desde Occitania. Se establecieron por todo este territorio dedicándose a la comercialización de la lana. Tal vez su interés estaba justificado en la bondad de las aguas termales de la vecina población de Benassal. Aunque si por algo era importante la posesión de Culla era porque constituía la frontera entre Aragón y Valencia, un punto ideal para la expansión del Cristianismo.
El castillo de Culla: La leyenda de los templarios El Castillo de Culla, de origen árabe, es uno de los regalos que los templarios recibieron del rey Alfonso II en el año 1303. Situado al noreste de la población, sobre un peñasco de 1.060 metros de altura, se encuentra al lado de la carretera que comunica Benassal con Villafranca del Cid.
Actualmente la fortaleza se encuentra en ruinas debido a la Primera Guerra Carlista (1833-1840) y se recomienda pedir reseñas en el pueblo para poder ubicarla, ya que se sitúa en el recodo de la carretera y no es fácil de advertir. Se sube a ella a través de una rampa de piedras sueltas. Tiene planta irregular y un recinto con torres barbacanas gemelas en la entrada.
El túnel subterráneo del castillo
Existe una leyenda popular que dice que el castillo de Culla posee un túnel subterráneo que comunica con la cueva situada a los pies de la montaña, de donde brota una fuente. Culla fue la cabeza de encomienda de la llamada Tinença o Setena de Culla, que comprendía las entidades de población de Culla, Atzeneta del Maestrat, Benafigos, Molinell, Torre d'En Besora, Vilar de Canes y Vistabella el Maestrazgo.
La leyenda de los ángulos de la cruz templaria.
Algunos estudiosos como Juan G. Atienza también hablan de un “marcaje templario constante, vigilando con su presencia los núcleos mistéricos de una geografía cuyas coordenadas tuvieron que ser establecidas desde un lugar clave previamente localizado”. Por ello, Culla sería uno de esos lugares determinados que podrían señalar con exactitud la cruz templaria sobre la península. Descubre Culla, el capricho templario. Recorre su casco histórico, declarado bien de declarado Bien de Interés Cultural en 2004, donde podrás descubrir las huellas de las numerosas culturas que habitaron estas tierras y que dejaron rincones impregnados de su propia esencia, creando la identidad de este bello municipio.
Un paseo por sus calles y monumentos nos transportará y mostrará la Culla más medieval y mágica: las ruinas del castillo musulmán del siglo XIII; construido sobre una fortaleza íbera, el granero del Comendador del siglo XIII; antigua prisión que se mantiene intacta y en la que se conservan las cadenas originales y dibujos realizados por los reos en sus paredes, el antiguo hospital de siglo XVII; que fue sede de la obra social fundada por Domingo Serrana y que expone material escolar y un aula rural de principios del siglo XX, la Iglesia Parroquial; construida a principios del siglo XVII sobre una antigua mezquita musulmana.
Estado de conservación
Se han llevado a cabo trabajos de recuperación y se han reconstruido algunas partes. En él se emplaza un vértice geodésico.

 MURALLAS DE CULLA (Castellón)

Imágenes: 10/6/2022

Construcción Época: Las murallas de Culla (Castellón) fueron construidas en diferentes épocas y por diferentes culturas. Inicialmente, la zona fue ocupada por los íberos y posteriormente por los árabes, quienes comenzaron la construcción del castillo en el siglo XI. siglo XIII por los caballeros templarios y luego fue reconstruido en el siglo XVII, manteniendo la estructura original de la época templaria.

Estilo arquitectónico: Presentan un estilo arquitectónico que combina elementos de origen árabe y de construcción posterior, formando un recinto fortificado interesante. 

Estado actual: se encuentran en estado de ruina y semirruina, aunque se han cuidado y mantenido el entorno para permitir paseos. A pesar de que gran parte de las murallas ha desaparecido, se pueden apreciar los restos de la torre de Frare Pere y otros vestigios, especialmente en el entorno del casco antiguo declarado conjunto histórico. 

Situación

Las Murallas de Culla se encuentran en la localidad del mismo nombre, en la comarca de L'Alt Maestrat, provincia de Castellón.

Torres del muro Este.

Portal de la Fuente, en la c/Abadía. El arco ha sido reconstruído recientemente en el mismo lugar que estaba el origina

Portal de la Fuente, 
                                     

Torres del muro Este.

También aquí se levantaron casas sobre la muralla. 

Lienzo de la muralla ubicado en la parte trasera de la iglesia.

Puerta Nueva. Debe su nombre a que fue reconstruída en el siglo XVII, pero guardando su estructura original de la época de los templarios. Presenta arco de medio punto adovelado, con una anchura determinada por el espacio que ocupa “un cavall en la saria”, es decir, un camino de herradura.




Historia
Culla es una población de remotos orígenes que llegan a épocas prehistóricas, lo cual queda patente en los restos arqueológicos y en las pinturas rupestres que se localizan en su demarcación.
Hasta el siglo XIII, con la conquista de los territorios por las tropas del rey Jaime I de Aragón, Culla estuvo bajo el dominio árabe. En 1233 fue reconquistada por Blasco de Alagón, recibiendo la Carta Puebla en 1244.​
Es este momento histórico, Culla tenía un importante castillo, el conocido como Castillo de Culla, debido a su estratégica situación geográfica y al amplio territorio que dominaba.3​ Por ello se puede considerar que este castillo montano es de época de la dominación árabe, y por lo tanto muy posiblemente del siglo XII.
Como ocurriera con territorios y edificios de otras localidades cercanas, con el tiempo Culla acabó perteneciendo a la Orden del Temple, alrededor de 1303, pasando más tarde, al entrar en crisis la mencionada orden militar a la Orden de Montesa
En 1345 se produce el nacimiento de lo que se llamó La Setena de Culla o “Comunitat d’Herbatge” constituida por: Culla, Atzeneta, Vistabella, Benassal, Torre de Embesora, Benafigos y Vilar de Canes. Se trataba de una agrupación de municipios que llevó a cabo la compra de los derechos de explotación de los recursos pecuarios y forestales a la Orden de Montesa, que se estaba quedando con todas las posesiones de la Orden del temple, las cuales afectaban a todos los municipios de la Comunidad; con ello pretendían defender con más fuerza sus intereses ganaderos comunes, frente a los de la Orden de Montesa. Esta agrupación siguió en funcionamiento hasta mediados del siglo XIX.​ No puede perderse de vista que la principal actividad económica de la zona en esta época era la agricultura de secano (almendro, olivo, avellano, vid y cereales), y la ganadería, especialmente la extensiva (ovino, caprino, bovino) y , en mucha menor importancia, la ganadería intensiva sobre todo de porcino, avícola y apícola.​
Durante el siglo XVIII, el castillo de Culla perdió poder político y asdministrativo.​
Este fenómeno coincidió con las remodelaciones urbanísticas que se llevaron a cabo durante este siglo en Culla, como fueron la construcción de la iglesia, conocida como Iglesia parroquial del Salvador; la Ermita de San Cristóbal; así como obras de mejora y ampliación del núcleo urbano en general.​ Además, estas remodelaciones y el constante crecimiento de la población dieron lugar al derribo de las murallas o a su utilización como muros de nuevas viviendas a ellas adosadas.
Durante las Guerras Carlistas, Culla fue un lugar constante enfrentamiento lo que produjo deterioro en parte de su casco antiguo, destacando entre las pérdidas el castillo, el cual quedó totalmente destrozado, quedando tal y como se contempla en la actualidad.​

 CONJUNTO HISTORICO DE CULLA (Castellón)

Imágenes: 10/6/2022

El Conjunto Histórico de Culla, en la comarca del Alto Maestrazgo, en la provincia de Castellón, está constituido por el casco antiguo de Culla, el cual ofrece un recorrido con distintos edificios rehabilitados cargados de historia, calles y callejuelas, plazas y plazoletas llenas de tradición, que fueron catalogados como un Bien de Interés Cultural, presentando anotación ministerial número: R-I-53-0000593, y fecha de anotación veintiuno de mayo de 2004.


Una de las tres puertas de entrada al recinto amurallado, de la que se conserva sólo el arco. La puerta estaba cubierta, como demuestran los apoyos de las vigas que hay en la pared de la casa anexa.

La piedra central del arco tiene cortado lo que parece una pila bautismal. Estaba defendida por una gran torre, situada en la sede a la derecha, ahora convertida en vivienda. En la parte izquierda se observa el inicio de la muralla



Plaza del Pardal y Socarrats

Datan del siglo XVIII. Se trata de la antigua lonja de Mustassaf de Culla, inspector de los mercados, juez del peso, medidas y el comercio. 





Se trata de un portal en el que se sitúa un arco apuntado del siglo XIV, propio de la arquitectura gótica.  Junto a este se encuentra una ventana original, con una sencilla reja con un acabado punzante, posiblemente para evitar que entraran alimañas u otros animales.










El edificio data del siglo XVII y tiene su origen en el testamento de Domingo Serrana y su esposa, Doña Guiamona, quienes decidieron establecer un hospital y "caridad" en 1384 creando una fundación y obra social para ayudar a los enfermos y necesitados. .

Restaurado en 1993, actualmente se utiliza con fines culturales. El primer piso y el primer piso sirven como salas de exposiciones, espacios para conferencias y otros usos culturales. En el segundo piso hay una exposición permanente que presenta una antigua aula de escuela con diversos objetos como pupitres, libros y mapas de la historia de las escuelas rurales.


Historia
Culla es una población de remotos orígenes que llegan a épocas prehistóricas, lo cual queda patente en los restos arqueológicos y en las pinturas rupestres que se localizan en su demarcación.
Hasta el siglo xiii, con la conquista de los territorios por las tropas del rey Jaime I de Aragón, Culla estuvo bajo el dominio árabe. En 1233 fue reconquistada por Blasco de Alagón, recibiendo la Carta Puebla en 1244.
Es este momento histórico, Culla tenía un importante castillo, el conocido como Castillo de Culla, debido a su estratégica situación geográfica y al amplio territorio que dominaba.
Como ocurriera con territorios y edificios de otras localidades cercanas, con el tiempo Culla acabó perteneciendo a la Orden del Temple, alrededor de 1303, pasando más tarde, al entrar en crisis la mencionada orden militar a la Orden de Montesa
En 1345 se produce el nacimiento de lo que se llamó La Setena de Culla o “Comunitat d’Herbatge” constituida por: Culla, Atzeneta, Vistabella del Maestrazgo, Benassal, Torre de Embesora, Benafigos y Vilar de Canes. Se trataba de una agrupación de municipios que llevó a cabo la compra de los derechos de explotación de los recursos pecuarios y forestales a la Orden de Montesa, que se estaba quedando con todas las posesiones de la Orden del temple, las cuales afectaban a todos los municipios de la Comunidad; con ello pretendían defender con más fuerza sus intereses ganaderos comunes, frente a los de la Orden de Montesa. Esta agrupación siguió en funcionamiento hasta mediados del siglo xix. No puede perderse de vista que la principal actividad económica de la zona en esta época era la agricultura de secano (almendro, olivo, avellano, vid y cereales), y la ganadería, especialmente la extensiva (ovino, caprino, bovino) y, en mucha menor importancia, la ganadería intensiva sobre todo de porcino, avícola y apícola.
Durante el siglo xviii, el castillo de Culla perdió poder político y asdministrativo.
Este fenómeno coincidió con las remodelaciones urbanísticas que se llevaron a cabo durante este siglo en Culla, como fueron la construcción de la iglesia, conocida como Iglesia Parroquial del Salvador; la Ermita de San Cristóbal; así como obras de mejora y ampliación del núcleo urbano en general.​
Durante las Guerras Carlistas, Culla fue un lugar constante enfrentamiento lo que produjo deterioro en parte de su casco antiguo, destacando entre las pérdidas el castillo, el cual quedó totalmente destrozado, quedando tal y como se contempla en la actualidad.
Descripción
El conjunto histórico de Culla ofrece, entre otros monumentos, las ruinas del antiguo castillo árabe del siglo xiii; el antiguo Granero del Comendador, conocido La Prisión al haber sido utilizado como tal durante las guerras carlistas; el Antiguo Hospital, datado del siglo XVII, que tiene su origen en la obra social fundada por Domingo Serrana en el siglo XIV, restaurado en 1993; la iglesia de El Salvador, consagrada en 1712, construyéndose posteriormente el campanario, de su interior destaca un retablo, renacentista de San Roque, con pinturas del siglo xvi, así como una escultura gótica, del siglo xv, del Salvador, patrón de Culla; todos ellos catalogados individualmente como Bien de Relevancia Local, si exceptuamos el castillo, el cual, como todos, está catalogado, por declaración genérica, como Bien de Interés Cultural.El conjunto además ofrece las calles empedradas, de trazados irregulares y pequeño tamaño; el arco de la Porta Nova, que fue reconstruido en el siglo xvii; u otros elementos singulares como la lápida medieval de la calle de la Fuente.
La fábrica de las casas del casco antiguo es de mampostería y revoque ligero, pese a que se siguen empleando los sillares como refuerzo de esquinas, o encuadre de las ventanas de la fachada principal. Para tejado, se utiliza tejados inclinados con teja moruna. Los balcones presentan en su cara inferior cerámica. Las puertas principales suelen ser de piedra en forma de arco de medio punto, algunas están adinteladas, presentando en este último caso, inscripciones en los dinteles.
Las casas más modernas, las datadas en el siglo xix, presentan dos alturas con balcones y azoteas.

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