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miércoles, 24 de abril de 2024

 CASTILLO DE ZORITA DE LOS CANES (Guadalajara)

Imágenes: 18/4/2022 

Construcción Época: Siglo IX Constructor Mohamed I de Córdoba Reconstrucción Siglo XIII Reconstructor Orden de Calatrava.

Estilo arquitectónico: Antigua fortificación de origen  Musulmán cuya diseño definitivo se debe a los maestres de la Orden de Calatrava.

El castillo o alcazaba de Zorita de los Canes es una fortificación situada en el municipio español de Zorita de los Canes (Guadalajara). Se encuentra sobre el cerro bajo el que se sitúa la localidad, en el margen izquierda del río Tajo.

Situada estratégicamente, la fortaleza se empezó a levantar a finales del siglo ix por orden del emir cordobés Mohamed I.​ Fue cedida por Alfonso VIII de Castilla a la Orden de Calatrava en 1174.




El castillo sobre el valle del Tajo y Zorita de los Canes














El castillo sobre el valle del Tajo y Zorita de los Canes
Fue declarado como Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931 (publicado en la Gaceta de Madrid el 4 de junio de 1931).
Historia
El arco de herradura de la entrada es parte de los restos de la alcazaba andalusí
La alcazaba de Zorita fue mandada construir sobre un monte rocoso por el emir Mohamed I de Córdoba al comienzo de su mandato, en el año 852, para la defensa del paso del río Tajo por la cora de Santaver. Dada las características de la roca sobre la que se asienta, de arenisca, necesitó desde un principio ser reformada, constando la primera de ellas ya en el año 853. De esta época aun se conserva el arco de herradura de la entrada a la alcazaba.
La alcazaba fue centro de varias rebeldías contra el poder del emir cordobés, como la protagonizada por Calib ben Hafsum en 886, que partió desde Zorita para saquear Toledo. También Abderramán III usó la alcazaba de Zorita en su campaña para recuperar la cora de Santaver en el 924 y fue centro los años posteriores de las rebeldías contra el califa de Córdoba.
A mediados del siglo xi Al-Mamún, rey de la taifa de Toledo, cedió la ciudad de Guadalajara y gran parte de La Alcarria, entre ellas la zona de Zorita, a Alfonso VI de Castilla con el fin de ayudarle a ocupar el trono de Castilla frente a su hermano Sancho II, por lo que la ciudad pasó a manos castellanas en cuanto Alfonso accedió al trono en 1072.5​ En 1097 Alfonso VI nombró a Alvar Fáñez alcaide de Zorita, aunque fue derrotado en 1110 por las tropas almorávides, que recuperaron la alcazaba. En 1124 fue conquistada por los caballeros templarios para el Reino de Castilla en 1124, que pudieron mantenerla a duras penas ante las tropas almohades.
En 1174 Alfonso VIII de Castilla cedió la alcazaba de Zorita a la nueva Orden de Calatrava, que siguieron utilizando como plaza fuerte ante las cada vez más escasas incursiones andalusíes, y en 1180 concedió el fuero a Zorita, donde incluía el derecho de pontazgo, haciendo de la villa un lugar de paso protegido por su castillo.
Dentro del recinto de la alcazaba, los calatravos construyeron unas dependencias monásticas que fueron el centro de la orden a principios del siglo XIII
La alcazaba fue el principal refugio de la Orden de Calatrava tras su derrota en la batalla de Alarcos en 1195, desde donde se reorganizó. Para ello, reforzaron el castillo con nuevas murallas y dependencias, entre ellas la iglesia en su interior. Fue el centro de la orden hasta la victoria castellana en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, cuando volvió a controlar sus dominios desde Calatrava la Nueva.
A mediados del siglo xiv hubo un enfrentamiento de poder en la Orden de Calatrava entre el maestre Garci López de Padilla y los comendadores de Zorita, "don Alemán" y Núñez de Prado, patrocinados por el rey Fernando IV. Tas años de lucha, ya con Alfonso XI en el trono de Castilla, y tras la muerte de Padilla en 1334, las tropas reales cercan el castillo y derrocan al alcaide Gonzalo Pérez. Aquellas batallas ocasionaron graves daños a la alcazaba.
En 1443, en un nuevo cisma de la Orden de Calatrava, donde hasta tres calatravos se declararon maestres, el castillo cayó en manos del comendador mayor Juan Ramírez de Guzmán, que lo usó como base para el control de la Alcarria en poder de los calatravos. Tras dos años, Ramírez de Guzmán perdió su batalla ante Pedro Girón.
Con el crecimiento de Almonacid de Zorita a finales del siglo xv, por preferencia de la Orden de Calatrava, y Pastrana en el siglo xvi, comenzó la decadencia de Zorita. En 1565 Zorita y su castillo fueron comprados por el príncipe de Éboli, que no lo habitó por no ofrecer ya condiciones para la residencia. Desde entonces, el castillo ha permanecido sin uso, en estado de abandono y en progresiva ruina.
Descripción
La iglesia románica construida por los calatravos se encuentra en el sur del recinto y posee una cripta en su interior. Junto a ella está el cementerio de los caballeros calatravos
Véase también: Marcas de cantero en Zorita de los Canes / Alcazaba del Castillo.
El castillo de Zorita se sitúa sobre un cerro rocoso de forma alargada que da al norte a la villa de Zorita y al sur a la carretera de Almonacid de Zorita. La parte meridional es la más expuesta y por tanto está mejor fortificada.
El castillo consta de tres partes: una albacara, un recinto militar amurallado y un recinto religioso en su interior, donde se encuentra una iglesia románica del siglo xiii con cripta.
La muralla sur y la puerta norte son las partes más antiguas, siendo el resto del recinto de los siglos xii y xiii. En todas las épocas utilizaron sillarejos y sillares de canteras cercanas.
El acceso se realiza por dos caminos: desde el sur, que lleva a una torre albarrana construida en 1328; desde el pueblo al oeste, que sube en zigzag, atravesando la puerta principal con un arco gótico y otro de época califal.

En el sur del recinto hay restos de un cementerio, usado por los caballeros calatravos, y en el norte un aljibe que comunicaba con toda la alcazaba.
La Torre del Espolón forma parte del recinto amurallado.
Cerca de la iglesia se encuentra la conocida como Sala del Moro; su planta es circular, levantada en forma semiesférica en el xiii. En la clave se encuadra una talla de cabeza antropomorfa. Fue realizada con sillar de buena calidad bien tallado y reformada en el s. xvi.

CASTILLO DE PIOZ (Guadalajara)

Imagenes:18/4/2022

 El castillo de Pioz es una fortificación palaciega castellana situada en la parte oriental de Pioz (Guadalajara, España). Fue construido por el arquitecto Lorenzo Vázquez a finales del siglo xv como casa fuerte para la familia de Mendoza, primero, y de Gómez de Ciudad Real, después, siguiendo el modelo de las casas fuertes italianas. Pese a su aspecto residencial y empíricamente defensivo, nunca llegó a utilizarse como tales y pronto quedó abandonado.

Situada en la llanura con una gran explanada que se divisa por completo desde las dos torres de la cara oeste. 


Cara sur. Puente levadizo de entrada al recinto

El Castillo está rodeado por un foso que impide el acceso a la fortaleza y la entrada es a través de un Puente Levadizo del que conserva el estribo, la parte exterior donde apoyaría la madera al caer, ahora tapado para poder acceder al interior. Los machones que protegen el puente sostienen el arco de medio punto bajo el cual hay una doble puerta. Sobre el arco estarían los matacanes, parapeto que sobresale al nivel de los dos torreones laterales para defender la puerta. Cuando pasamos al interior, se ve el hueco en el muro en el que se guardaría una viga gruesa de madera que se sacaría para asegurar el segundo portón desde el interior.
Puente elevadizo con los baluartes defensivos para impedir el acceso al interior


Se complementa esta defensa con las cuatro torres que dominan todos los puntos de acceso a la fortaleza. 



Cara este: Torreones

Los torreones, sobresalen de la muralla para reforzar la defensa, de modo que se ve por las troneras si alguien se acerca al muro y desde ahí también se puede defender.


Cara norte:

El foso y el muro con escarpa (falsabraga) para dificultar el acceso. 


Cara norte: Muro exterior

Cara norte: Muro exterior

Cara oeste. Torre del Homenaje

Cara oeste. Torre del Homenaje

Descripción

Se trata de un castillo de llanura situado en medio de una meseta de la Alcarria construido en su integridad con piedra sillar. Es de planta cuadrada y se encuentra rodeado de una barbacana defensiva gruesa y colmada por almenas y llena de saeteras, con tres torreones esquineros a norte, sur y este, y uno lateral en el noreste, una puerta principal con puente levadizo al sureste y una poterna al noroeste con una escalerilla estrecha y empinada en forma de zigzag. A su vez, la barbacana se rodea de un foso.

El castillo, coronado todo él por almenas, está defendido por tres torres de planta circular en las esquinas norte, este y sur y una torre del homenaje de planta irregular (circular hacia el exterior y cuadrada hacia el interior) en la parte oeste. El acceso a ésta se hacía por otro puente levadizo en el interior que daban a unas escaleras de caracol en el interior. La entrada al recinto se sitúa junto a la torre del homenaje hacia el sur, lo que obliga, a quien quiere acceder al castillo, a rodearlo desde la entrada principal del puente levadizo.

El interior estuvo construido de forma palaciega, de lo cual hoy tan solo quedan los cimientos y de los basamentos de los distintos habitáculos del castillo.

Historia

Pese a poseer un aspecto empíricamente militar, nunca fue usado como tal. La primera idea de construir un castillo en la pequeña aldea de Pioz fue del cardenal Pedro González de Mendoza cuando en 1458 heredó el común de villa y tierra de Guadalajara de su padre Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana. Trató de representar en sus tierras los castillos-palacio italianos con el fin de fijar su residencia en el caso de peligro político. Sin embargo, ya iniciada la construcción del castillo, en 1469, desistió de su idea fijándose esta vez en los castillos de Jadraque y de Maqueda, este último propiedad de la familia de Gómez de Ciudad Real, que tan sólo necesitarían de una profunda rehabilitación y estaban situados en mejores zonas para su defensa.

En 1469 el cardenal Mendoza propone un cambio a Álvar Gómez de Ciudad Real, secretario real y contador público de Enrique IV de Castilla y posterior primer señor de Pioz: los lugares de Pozo de Guadalajara, Yélamos de Abajo, Yélamos de Arriba y Pioz, con el iniciado castillo, por la villa de Maqueda. La familia de Gómez de Ciudad Real continuó con la construcción del castillo de Pioz, que culminaría a finales de aquel siglo xv.

El arquitecto que diseñó el castillo fue Lorenzo Vázquez, que realizó varias obras para la familia de Mendoza, siguiendo el modelo del castillo de Rocca Pia de Tívoli (Italia). Una vez concluida la fortificación no llegó a tener función defensiva por la escasez de batallas en la zona, ni tan siquiera residencial, como estaba pensado desde un principio, y fue abandonada pese a que desde su finalización la familia de Gómez de Ciudad Real puso alcaide y encargados de mantenimiento hasta el siglo xviii, cuando fue vendida a un particular que realizó algunas reformas como la tapia del puente levadizo y los palomares de las torres.

Tras la Desamortización pasó a manos particulares y en 1883 fue adquirido por doña Francisca Rodríguez Moreno, viuda de Evaristo Ventura, pasando luego sus a herederos, la familia Sánchez Ventura, hasta que fue adquirido por el Ayuntamiento, actual propietario.

Estado de conservación

Se encuentra en estado semiruinoso pese haberse realizado diversas actuaciones de rehabilitación y estabilización de los muros. Debido al largo abandono durante siglos, han desaparecido los habitáculos interiores y las almenas que coronaban el castillo y la barbacana. El muro exterior se encuentra semiderruido en varias zonas y el puente levadizo fue tapiado. Actualmente está sin uso.


 IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN DE PIOZ (Guadalajara)

Imágenes: 18/4/2022

Situación

La Iglesia de San Sebastián se encuentra en la Calle Mayor de la localidad de Pioz, provincia de Guadalajara.



Se desconoce la fecha inicial de construcción de esta Iglesia, pero si se conoce que a mediados del siglo XV estaba en pie, constituida, únicamente, por la nave central que ha llegado a nuestros días, teniendo adosada una torre campanario cuyo emplazamiento podría coincidir con el actual. 

La tipología constructiva de la nave central en sus paramentos, en piedra y ladrillo, según se aprecia actualmente en el exterior de su ábside de cabecera, hacen pensar en una técnica mudéjar que, junto con el conocimiento de su plena operatividad en el inicio del siglo XV, llevarían a pensar que su construcción inicial se debió dar en el siglo XIV o, incluso, en los previos.
Los Libros de Fábrica de la Iglesia que han llegado hasta nuestros días registran, indirectamente, una primera obra de mejora de la Iglesia, la realización del coro, ya que, en 1470, a la hora de ubicar enterramientos, estos se refieren a su posición junto al “coro nuevo”, por lo que éste debió construirse en años anteriores, no muy distantes de esta fecha. Su estructura actual, y especialmente la tipología y envejecimiento sus vigas vistas, junto al hecho de no haberse documentado reformas posteriores, permiten aventurar que el coro actual es el referido en estas fechas.


martes, 23 de abril de 2024

 YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO LA CAVA DE GARCINARRO (Cuenca)

Imágenes: 17/4/2022

La Cava (localidad conquense de Garcinarro, en la comarca de la Alcarria conquense) es un Yacimiento Arqueológico La Cava se encuentra a 2 kilómetros de Garcinarro, uno de los tres municipios que conforman El Valle de Altomira, en la comarca de la Alcarria Conquense.yacimiento arqueológico que tuvo su primera ocupación hace 4.000 ...


Edificio singular tripartito retallado en la roca de la Edad del Hierro.



Construcciones íberas destinadas al almacenamiento


A principios de 2021 se ha desarrollado un proyecto de musealización para señalizar y adecuar el recorrido con pasarelas, postes de madera, plataformas, escaleras, paneles explicativos y una caseta de recepción de visitantes, para proteger los vestigios y que los turistas puedan disfrutar de la experiencia con más comodidad y seguridad.





también se ha reconstruido el techo de la estancia central del gran edificio tripartito excavado y retallado en la roca de la Edad del Hierro, emulando su estado en época celtíbera.





Foso, posiblemente defensivo, de La Cava.


Foso, posiblemente defensivo, de La Cava.







Una de las cuevas eremíticas a las que se retiraban los ermitaños.



Pozo romano
También destaca un pozo de origen romano o medieval,

                                      Tumbas visigodas.


'Cabeza de Serpiente',
La 
magia y el misterio que se respira en La Cava, ese "enigmático y cíclopeo poblado celtibérico" 










Edad del Bronce 
La Cava es un yacimiento arqueológico multifásico de 12 hectáreas de extensión que tuvo su primera ocupación hace 4.000 años, durante la Edad del Bronce (entre el 2.500 y el 1.000 a.C.) cuando los asentamientos en la Península Ibérica se caracterizaron por levantarse sobre cabezos o colinas de difícil acceso, muchos de ellos con fortificaciones. La Cava se ubica en lo alto de un cerro cuyo frente occidental resulta casi inaccesible, conformando una excepcional línea defensiva desde la que se puede controlar visualmente una amplia zona, con la Sierra de Altomira al fondo, y dominar el paso natural que unía el interior con la Submeseta sur, lo que fue una de las principales vías de comunicación peninsular. Durante las segundas excavaciones realizadas en 2015 se encontraron restos de la muralla y otras estructuras. Además, a escasos metros hay un campo de unas 8.000 cazoletas, pequeñas cavidades de distintos tamaños horadadas por el hombre en la roca, que son consideradas grabados rupestres del mismo periodo. Este paraje tiene la mayor concentración de España, seguido de Galicia, con solo 500, aunque por ahora se desconoce cuál era su utilidad.
Edad del hierro
Sin embargo, fue durante la Edad del Hierro (400-450 a.C.), en época celtíbera, cuando se construyó la parte más importante del yacimiento. Las primeras excavaciones e investigaciones dirigidas entre diciembre de 2013 y mayo de 2014 por el arqueólogo Miguel Ángel Valero, sacaron a la luz la acrópolis retallada en la roca y, en concreto, un monumental edificio singular tripartito datado en el siglo IV a.C. Está formado por tres estancias cuadrangulares de unos 40 metros cuadrados, independientes pero comunicadas entre sí por un pasillo también retallado y con un parapeto en la parte de poniente que lo separa del precipicio.
La entrada a cada una de ellas, en algunos casos escalonada, se sitúa en el lado oeste, buscando una intencionada orientación solar, hecho que cobra mayor relevancia en la estancia localizada al sur, la de mayores dimensiones. En la parte más baja del yacimiento se descubrió un gran Foso de 70 metros de largo y 4 metros de alto en su parte más elevada, posiblemente de carácter defensivo.
romanos y visigodos
Un siglo más tarde esta construcción fue abandonada, posiblemente a causa de un terremoto, y no fue reutilizada hasta época romana y después visigoda, como un lugar de recogimiento de los eremitas vinculados al cercano Monasterio Servitano de Cañaveruelas. En la parte superior se han encontrado contenedores y hogares con cenizas pertenecientes a esta época y, dado que no vaciaron el contenido de las estancias y dejaron todo el estrato de materiales in situ, estas han servido como una cápsula del tiempo. Además, se ha documentado en las estancias que contaban con mayor cota de alzado exhumado, una nueva ocupación a principios del siglo XX, como zona de hábitat asociada al cobijo agrícola.
Conscientes de su relevancia histórica y de su potencial turístico, los vecinos de Garcinarro —municipio de apenas 100 habitantes de la Alcarria conquense— han sido y son los principales impulsores y protectores de La Cava. Quien fue su alcalde durante 16 años, Antonio Fernández Odene, tuvo la iniciativa de iniciar las excavaciones y siempre ha insistido ante las administraciones para que investiguen y pongan en valor el yacimiento arqueológico. Gracias también a su labor de difusión y a la creación en 2017 de la Asociación Cultural La Cava que ahora preside (ver Actividades), estos vestigios han dejado de ser los grandes desconocidos de la comarca y la provincia en la que se ubican, recibiendo a un gran número de visitantes de toda España —e incluso de otros países— prácticamente todos los días durante los meses de verano y la mayoría de los fines de semana del resto del año, incluidos entre ellos arqueólogos nacionales e internacionales que aseguran no haber visto nada igual. 
Además, en 2015 el Ayuntamiento inauguró un 'Centro de Interpretación Arqueológica' dentro del Museo de Historia de Garcinarro con paneles expositivos que informan sobre las excavaciones y los objetos encontrados.

Torre de la Iglesia de Les Coves de Vinromà / Castellón/Castelló / Comunidad Valenciana Imágenes:17/5/2026   Época Construcción: Periodo med...