Enfrente de la segunda puerta, pero en el interior, encontramos uno de los numerosos aljibes distribuidos por todo el castillo y que permitía el abastecimiento de agua. Esta convertido hoy día en estanque y es de procedencia árabe.
El
Castillo de Játiva (en valenciano, Castell de Xàtiva) es una doble
fortaleza situada a la sierra Vernisa sobre la ciudad de Játiva
(Valencia, España).
Esta
doble fortaleza aparece en el escudo de Játiva que tiene como
elemento central una torre de la que parten dos brazos amurallados
que acaban en un castillo cada uno que representan los dos castillos
de Játiva. Su estilo arquitectónico es el gótico valenciano. El
castillo de la izquierda recibe el nombre de «Castillo Menor»,
mientras que el castillo de la derecha recibe el nombre de «Castillo
Mayor».
Castillo
roquero de planta estrecha y alargada, orientado al Este-Oeste, con
una longitud de 500 m. y una anchura máxima de 85, en el Castillo
Mayor. El punto más estrecho se encuentra a la entrada de la puerta
principal, que ronda unos escasos 20 metros. Su altura es variable
debido a su disposición, pero se puede decir que el Castillo Menor,
en la Peña Roja, al Este, está a 311 m. de altura y el Mayor, al
Oeste, en la Peña de San Diego, a 348. Cuenta con una superficie
aproximada de 2 Ha, repartidas entre el Castillo Menor 5.509 m2 y el
Mayor 1’45 Ha.
Castillo
Mayor
El
Castillo Mayor posee un muro flanqueado por torreones cúbicos de
traza islámica que alternan con torres cuadradas de época
cristiana, todo sobre base romana.
Si
empezamos nuestra ruta por el Castillo Mayor (a la derecha de la
plaza de armas), nos encontraremos con la puerta principal posterior
de acceso al castillo, es la llamada Puerta del Socorro (Socors),
lugar de salida al valle de Bixquert y donde por cierto se vivieron
los episodios más sangrientos durante las revueltas de las Germanías
con la muerte el 14 de julio de 1521 por parte de los agermanados de
don Luis Crespí de Valldaura, señor de Sumacárcel y de Alcudia,
famoso noble valenciano.
Casi
enfrente de la puerta del socorro, en uno de los edificios de traza
neogótica que ya hemos comentado, encontramos la capilla moderna de
San Jorge (Sant Jordi). Esta capilla se ha construido problablemente
en el solar de la antigua capilla de Santa Ana del Castillo, que
existió durante los siglos XIV y XV, según un grabado de 1564, ya
que cada castillo, el Menor y el Mayor tenia su propia capilla. En
este lugar comenzaba el castillo mayor, ya que allí estaba situada
la primera puerta.
Subiendo
por una amplia escalinata, hallaremos una zona ajardinada donde
encontraremos dos cañones que aun quedan como recuerdo de la Guerra
de Sucesión. Son dos cañones de bronce que ya son citados en
inventarios del año 1580, pero los actuales fueron refundidos en
1690.
Un
poco más arriba encontramos la llamada Torre Redonda (Torre Redona),
por ser así como se le cita en las obras de reparación del siglo XV
y XVI. También encontraremos un horno musulman, situado al final del
muro de la segunda puerta. Este horno moruno era utilizado por los
guardias del castillo, que allí tenían sus habitaciones. Este horno
ya aparece citado en las obras de reparación de 1461 y de 1580.
Continuando
la ascensión llegaremos a la segunda puerta del Castillo Mayor. Aquí
se conservan restos del "opus spicatum", pavimento en forma
de espiga de época romána. Esta puerta era de codo, protegida por
torres, y a su lado habian dependencias para los soldados.
Si
empezamos nuestra ruta por el Castillo Mayor (a la derecha de la
plaza de armas), nos encontraremos con la puerta principal posterior
de acceso al castillo, es la llamada Puerta del Socorro (Socors),
lugar de salida al valle de Bixquert y donde por cierto se vivieron
los episodios más sangrientos durante las revueltas de las Germanías
con la muerte el 14 de julio de 1521 por parte de los agermanados de
don Luis Crespí de Valldaura, señor de Sumacárcel y de Alcudia,
famoso noble valenciano.
Seguidamente
encontraremos la Puerta del "Malanyat" o de la Devesa. Por
esta puerta se salia a la zona de Malanyat o de la Devesa, donde se
dejaba pastar al ganado, que abastecía a los guardas del castillo.
Allí se encuentran los cuatro aljibes datados de época romána,
pero con bóvedas góticas. Se encuentran situados extramuros.
Enfrente
de esta puerta, pero en el interior, encontramos uno de los numerosos
aljibes distribuidos por todo el Castillo y que permitía el
abastecimiento de agua. Esta convertido hoy día en estanque y es de
procedencia árabe.
Castillo
Menor
El
Castillo Menor está compuesto por un recinto fortificado de menores
dimensiones, al cual se accede por una puerta ojival de arco apuntado
en sillares dovelados. Es la llamada Puerta de Anibal, se trata de
una puerta gótica del siglo XV. Se dice que por este lugar entró el
general cartaginés Anibal, y después el general románo Escipión,
durante la segunda guerra púnica (218-219 ac).
Las
ruinas que subis a visitar, son los restos del histórico Alcazar
setabense edificado por todas sus dominadoras civilizaciones y
destruido por Felipe V en 1707 y por Suchet en 1813. Mas sus
derrumbados muros y truncadas torres, evocan epopeyas de
cartagineses, romanos y godos, muslimes y cristianos y las guerras de
reconquista, la union, las germanias, sucesión, independencia y
civiles.
Este
histórico solar fue visitado por los soldados de Anibal, de Scipion,
de Viriato, y de Quinto Sertorio; por los alanos y los hijos de la
Siria y del Yemen; los almugavares de Jaime I, los tercios de Carlos
I y los regimientos de Baset.
Fue
castillo real de homenaje con cuatro puertas fuertes, treinta torres,
dobles fosos y recios muros.
A
la conservación de los restos del castillo, dedica su cariño.
Tras
Una vez dentro de este recinto a nuestra derecha podemos observar una
torre donde encontramos un balcón, desde el cual se divisa una de
las mejores vistas de todo el castillo. La llamamos la torre y el
balcón de la reina Himilce. Este balcón es de factura moderna, y
está abierto en una ventana de la torre de la Reina. Himilce era una
mujer ibérica natural de Cástulo (Linares) en la provincia de Jaen,
y esposa de Anibal, que tuvo un hijo en éste castillo en el año 218
ac, antes de la conquista de Sagunto, según el poeta latino Silio
Itálico. Himilce significaba reina en lengua púnica.
En
el extremo opuesto encontramos un antiguo aljibe o cisterna. A su
lado sobre la muralla norte estaban los antiguos pesebres y cuadras
para la caballería.
En
la parte más alta de este recinto encontramos la Torre de
"L'Esperó", llamada asi en el siglo XV. Es una torre
extrema del castillo menor, por su situación defensiva semejante a
la espuela de una cabalgadura. Es la parte más alta del Castillo
Menor.
Fuera
del recinto amurallado, podemos ver las torres albarranas que servían
como puntos de observción y vigia.spasada la puerta de Anibal
Historia
Orígenes
Esta
fortificación tiene sus orígenes en una construcción ibérica que
aprovechaba una de las partes más altas de la montaña en este punto
(Castillo Menor). Los romanos, posteriormente, al conquistarla,
añadieron en el otro punto elevado que presentaba la montaña una
segunda fortaleza que se comunicaba con la anterior (Castillo Mayor).
Ambas fueron reformadas por los árabes, que además ensancharon la
muralla, hasta hacerla coincidir prácticamente con la actualmente
conocida. Después, con mayores o menores reformas, estas murallas y
el castillo afrontaron la conquista de Jaime I, la rebelión de las
Germanías y la guerra de Sucesión, pero la base del conjunto
arquitectónico fue esta.
Prisión
de Estado
Después
de la conquista de Jaime I y la creación del Reino de Valencia el
castillo cumplió la función no solamente de defender la ciudad sino
de prisión de Estado de la Corona de Aragón. Así entre otros
prisioneros célebres allí estuvieran: los infantes Alfonso y
Fernando de la Cerda, nietos de Alfonso X el Sabio; Jaime de Aragón,
conde de Urgel; Maroto Ugolen, comendador de la Orden de San Juan; el
marqués de Oristán; Martín Díez de Aux, Justicia de Aragón; Pere
Quixal, abad de Poblet; Didac de Borja, hermano de Francisco de Borja
y de Fernando de Aragón, duque de Calabria.
Características
e importancia estratégica
Durante
casi toda la existencia del Reino de Valencia, el Castillo de Játiva
y la misma ciudad fueron una plaza muy importante para este. El
motivo era que Játiva era la entrada natural desde el Reino de
Castilla y, por lo tanto, era un punto clave en el control del reino.
Si bien es cierto que con la unificación de las coronas hispánicas
(que no de los reinos), este papel disminuyó de importancia, el
hecho de que continuara siendo una prisión de Estado durante el
siglo xvi y que Játiva era la capital de la Gobernación allende el
Júcar y la segunda ciudad del Reino, hicieron que el Castillo
continuara jugando un papel importante hasta la guerra de Sucesión.
Durante
casi todo este tiempo se la consideró una de las mejores fortalezas
no solo de la Corona de Aragón, sino de toda la península. Así, en
una confrontación convencional y con una buena guarnición y
provisiones, resultaba inexpugnable. Por un lado, el que da a
Bixquert, es decir, en el interior montañoso de Valencia, desde
donde era difícil que viniera un ataque, los dos castillos de Játiva
estaban protegidos por los acantilados de la sierra Vernisa, mientras
que por el otro, los atacantes debían superar el juego de murallas:
en primer lugar una muralla principal que protegía toda la ciudad, y
en segundo lugar varias murallas secundarias. Superado eso, quedaba
la dificultad de entrar en la fortaleza, ya que, al tratarse de dos
castillos y no de uno, los defensores podían retirarse al segundo si
veían perdido el primero.
Decadencia
La
decadencia del Castillo de Játiva llegó con la guerra de Sucesión,
ya que durante este conflicto se utilizó artillería pesada capaz de
echar a perder en poco tiempo las anticuadas murallas que defendían
la ciudad. Consciente de eso, el general de las tropas austriacistas
de Valencia Juan Bautista Basset, en su carácter de ingeniero y
artillero, reforzó todas defensas de Játiva y especialmente el
castillo. De hecho aún se conserva una torre en el castillo conocida
como «Garita Basset». Su esfuerzo le sirvió por salir con éxito
de un primer asedio a Játiva en mayo de 1706 conducido por el conde
de las Torres de Alcorrín, pero al año siguiente, ya sin Basset y
ante una artillería más pesada, las murallas de la ciudad fueron
asaltadas en dos puntos y el castillo sufrió muchos daños. Pese a
ello, las tropas de Asfeld, que provenían de la victoria en la
batalla de Almansa no pudieran llegar hasta el castillo a causa de su
carácter elevado y se dedicaran a bombardearlo. Tras aproximadamente
un mes de asedio, el castillo se rindió después de que la
guarnición mayoritariamente inglesa, en oposición a las intenciones
de catalanes y maulets, pactó con el ejército francés la salida el
12 de junio de 1707. Posteriormente, en la guerra de la Independencia
Española, el castillo fue utilizado; la fortaleza entró en
decadencia a causa del exterminio de Játiva y de un terremoto
registrado el año de 1748.
Siglos
xx y xxi
Ya
en el siglo xx, el castillo pasa a manos de Gregorio Molina, que
había hecho fortuna con la fabricación de papel, industria
tradicional en Játiva. El resultado fue la construcción del
conjunto neogótico que ocupa la parte central del castillo y que
aparece a la fotografía adjunta. Este conjunto vino a constituir un
tercer castillo que se añadía a los otros dos. Más tarde, el
castillo fue adquirido por la Caja de Ahorros Valencia (actual
Fundación Bancaja) y esta se la vendió a la Generalidad.
Actualmente,
el castillo es patrimonio de todos los valencianos, y es gestionado
por el Ayuntamiento de Játiva. Si bien en la entrada principal
ondean las banderas oficiales, arriba de los dos castillos, solo se
encuentra la Señera de Játiva.
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