Situación
El Castillo de Chinchilla se alza sobre el Cerro de San Blas dominando la localidad de Chinchilla de Montearagón y sus alrededores, en la provincia de Albacete.
Historia
El castillo de Chinchilla se alza sobre el Cerro de San Blas dominando la población que se extiende a sus pies y zonas aledañas. Se trata de una fortaleza de enormes dimensiones que se adapta a la morfología del terreno y cuyos orígenes se remontan a la etapa musulmana.
Fue conquistado a principios del siglo XIII por Alfonso X el Sabio con ayuda de los calatravos en 1241. No quedan vestigios de la fortaleza musulmana ni del primer castillo cristiano, pues el actual es obra del siglo XV, levantado por don Juan Pacheco, marqués de Villena en tiempos de Enrique IV. Las armas del marqués se ven por doquier. El castillo actual es, más o menos, obra de don Juan Pacheco, marqués de Villena, a partir de su posesión en 1449. Las reformas habituales del marqués, como se ha podido comprobar en otros castillos, era levantar muros de nuevo, forrando por el exterior los viejos muros existentes y rellenando el espacio entre ambos con materiales de desecho procedente de la excavación del foso, lo que permite tener la cantera a pie de obra y ahorrar costes. En 1447 sus defensores cristianos fueron derrotados por los moros granadinos de Aben-Ozmin. Y en 1477 sufrió otro rudo golpe, esta vez por parte de los soldados de Isabel la Católica, por haber levantado el marqués bandera por Juana la Beltraneja, su rival en la sucesión de Castilla. Desconocemos noticias hasta la Guerra de Sucesión. En ella durante los preliminares de la batalla de Almansa, ocuparon el castillo el general portugués marqués de las Minas y el duque de Berwick, pero hubieron de abandonarlo para no caer en manos de Felipe V, no sin antes haber salvado la artillería.
Durante la Guerra de la Independencia, en 1810, Antonio Cearra, comandante de ingenieros transformó el castillo adoptándolo al uso artillero. Para ello eliminó todas las almenas y rebajó los muros del sector Norte, levantó terraplenes para los cañones y eliminó la Puerta de la Ciudad. También construyó una capilla bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen. En 1812, durante la retirada de los franceses de Andalucía, el castillo fue sitiado por las tropas del general Drouet, conde de Erlon. Tras el primer bombardeo, se abrió brecha en el lugar de la puerta cerrada (Puerta de la Ciudad) dos años antes y se tomó la fortaleza. Se voló la torre del Homenaje y se inutilizaron los cuatro cañones con que contaba, rompiéndoles los brazos y arrojándolos al foso. En 1821, el primer alcalde constitucional, Pedro Cleto Cebrián, mandó retirar los escombros de la torre y ordenó recuperar los cañones. Dos de ellos son los que adornan la puerta del ayuntamiento desde 1829. Tras la Guerra de la Independencia, en 1822, el oficial de ingenieros, Herrera, construyó troneras para artillería mirando hacia el Norte, levantó un cuartel, almacenes y demás dependencias y transformó el aljibe de la torre del Homenaje como almacén de pólvora. En 1823 fue ocupado por las milicias nacionales, pero el 18 de julio, los carlistas de Bessieres tomaron la fortaleza sin lucha. Pero fue recuperado ese mismo año por los realistas de Gregorio Bineros, también sin lucha. En 1836, ante el peligro de la guerra carlista, fue reformado por el ingeniero Tomás Enguídanos y el teniente Francisco Sánchez. En 1840 su propiedad pasó al ayuntamiento, usándose con utilidades varias hasta 1897. Ese año se cedió al estado para construir un penal, que se terminó en 1930, arrasando con todos los restos existentes en su interior. Se cerró en 1950 y fue tristemente famoso por las malas condiciones de los presos y las torturas inflingidas. Entre 1974 y 1975 fue demolido dicho presidio y el ayuntamiento volvió a requerir su propiedad. El Ministerio de Cultura realizó diversas obras de restauración bajo la dirección del arquitecto Víctor Caballero Ungría. En 1972 se adecuó la entrada y sus torreones, en 1973 se restauraron lienzos y torreones y en 1979 se reconstruyó el almenado y el adarve.
Descripción
Se trata de una impresionante obra arquitectónica hecha en piedra y excavada en la roca. Las técnicas utilizadas a lo largo de todo el conjunto arquitectónico son la mampostería en los muros y zonas menos destacadas del edificio, y el sillar para las partes más representativas e importantes del castillo.
El edificio es de planta poligonal, con trece cubos semicilíndricos jalonando sus murallas, rodeadas por un foso, de seis metros de alto por diez de ancho, con escarpa y contraescarpa para la defensa ante las armas de fuego, excavado en la roca. Se accedía a la fortaleza tras atravesar un puente levadizo dividido en dos tramos por un pilar central situado en el interior del foso.
La fortaleza tenía dos puertas de entrada. La que comunicaba con la villa, una impresionante puerta de acceso enmarcada por dos cubos circulares y rematada en dos arcos de medio punto con dovelas. En la parte superior aparecen dos bandas decorativas, una de ellas el doble de gruesa que la otra, así como heráldica de los Pachecos, situada en los antepechos de los dos cubos de la entrada. La segunda puerta, al suroeste, era acodada y con matacán.
En su interior, el patio de armas estaba dominado por la torre del homenaje, de planta cuadrada y de elevada altura, situada en el extremo noroeste (hoy desaparecida). Actualmente lo que podemos ver desde la lejanía, es una construcción con un poderoso recinto amurallado, dominando el paraje denominado "Los Llanos de Albacete", que alberga en su interior un solar de 3.000 metros cuadrados de extensión, donde aún se conservan las estructuras (muros) de los edificios que existieron en su día como fueron los hornos de pan, almacenes, un penal y hasta una pequeña ermita dedicada a la Virgen del Carmen.
Estado de conservación
Actualmente se encuentra restaurado y en buen estado de conservación. En el siglo XX se iniciaron las labores de restauración eliminando aquellas dependencias que le daban una clara connotación de prisión. Las últimas obras dotaron de una impresionante iluminación al edificio ya que se colocaron focos en el foso.
Propiedad y uso
Es propiedad del Ayuntamiento de Chinchilla de Montearagón.
Visitas
El exterior puede visitarse libremente. Para visitar el interior hay que pedir la llave en las dependencias de la Policía Municipal. Más información en el Ayuntamiento de Chinchilla de Montearagón, teléfono 967 260 001.
Protección
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
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