Villafamés (Castellón)
Imágenes: 1/5/2024
Villafamés (oficialmente y en valenciano, Vilafamés) es un municipio de la Comunidad Valenciana, España. Situado en la provincia de Castellón, en la comarca de la Plana Alta. Cuenta con 1915 habitantes (INE 2023).
Está catalogado como Uno de Los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2015 y pertenece desde entonces a la asociación homónima.
Iglesia de la Asunción. La construcción de la iglesia parroquial de la Asunción comenzó en el año 1594. Es una nave que cuenta con una sola planta rectangular. Su interior alberga elementos decorativos entre los cuales destaca su retablo mayor, creado a principios del siglo XVII. El templo, en su exterior, muestra rasgos arquitectónicos propios del barroco como columnas corintias, arcos de medio punto y una bóveda de cañón.
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Castillo.
Situado en lo alto de la villa. La cimentación del mismo así como diversos documentos, que hacen referencia a "Beni-Hamez", indican su origen árabe.
Conquistado por Jaime I en 1233 ha sufrido diferentes reformas a lo largo de su historia, siendo sus vestigidos más antiguos del siglo XIV. Sufrió importantes ataques durante las guerras carlistas, en el siglo XIX, produciéndose así mismo la adaptación del sistema de fortificación a las nuevas técnicas de la guerra, siendo buen ejemplo de ello la torre central de planta circular que pertenece a este momento.
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Geografía
Ocupa una posición estratégica sobre lo alto de una colina que forma parte del extremo septentrional de la sierra de les Conteses.
Esta ubicación le confiere amplias vistas sobre el llano que se extiende a sus pies y los paisajes circundantes. A su vez, su posición a medio paso entre las tierras del interior y el litoral, hace que el municipio disponga de las características propias de una población de interior con las ventajas que supone su proximidad a la costa por lo que goza de las características climáticas propias de una población mediterránea, con inviernos suaves y veranos calurosos.
Historia
Las primeras evidencias de ocupación del entorno de Villafamés se centran en los hallazgos arqueológicos realizados en el llamado “Homo erectus vilafamensis”, donde se localizaron restos antropológicos. Sus orígenes se remontan al Pleistoceno Medio, según el descubrimiento de los restos del llamado "homo erectus vilafamensis" en la Cova de Dalt del Tossal de la Font con una antigüedad de 80000 años. Una continuidad en la ocupación del medio estaría reflejada en la Cueva del Matutano, yacimiento del Paleolítico Superior, con una antigüedad entre el 14000 y 11000 BP. Las primeras manifestaciones artísticas aparecen con las pinturas esquemáticas de la Edad del Bronce.
Por lo que respecta al núcleo urbano, el mismo topónimo AVilahameç, ABeniffamez, denota su origen en época musulmana. De este periodo se conservan entre otros elementos, la cimentación del castillo que corona el cerro sobre el que se asienta el municipio y el trazado urbano de la zona contigua al mismo, de estrechas callejuelas tortuosas. Quedan asimismo vestigios de las antiguas fortificaciones constituidas por lienzos de muralla y restos de torres. Además, también se pueden contemplar algunas ilustraciones pictóricas del Abric del Castell, asociadas al periodo Eneolítico. La zona denominada como parte alta de la población abarcaría desde el castillo y la zona de Quartijo hasta las calles Hospital y Torreta.
Después de la caída de Burriana, en el 1233, el rey Jaime I de Aragón conquista el territorio musulmán de Beni-Hamez, momento en el que Villafamés toma identidad histórica propia.Este hecho lleva a que, el 30 de agosto de 1241, Jaime I comisione a Guillem Ramón de Viella para dar a poblar el castillo a Domingo Ballester, A. Cabrera y otros, carta de población que se establece a fuero de Zaragoza. Esta donación será confirmada posteriormente por el propio monarca en Lérida el 21 de febrero de 1242.
Posteriormente se incorpora al patrimonio de los Hospitalarios de San Juan en 1264, tras una permuta real con estos por la villa de Olocau del Rey, que serán sus dueños hasta 1317, fecha en que la villa y el castillo quedan anexionados a la recién creada Orden de Montesa. El 4 de diciembre de 1317, un día después de otorgarle a Gonzalo García los bienes del Hospital, se decreta una absolución del pacto de lealtad que los ciudadanos de Villafamés tenían con la orden.En 1343, Pedro IV el Ceremonioso, empeña a la orden el mero y mixto imperio, con las correspondientes jurisdicciones, derechos y emolumentos que pertenecían a la corona.
Juan I de Aragón, en 1393, concede a Villafamés el privilegio por el cual el Consejo puede hacer y ordenar todo tipo de ordenaciones que considere convenientes con arreglo a los fueros generales del reino. En las Cortes celebradas en Valencia durante el año 1403, Martín I el Humano dispone dar posesión al maestre de Montesa del mero y mixto imperio de la población, este hecho provocará la protesta airada del Consejo en 1404.
Ya en el siglo XVI, en 1519, Carlos I de España promete no separar de la corona la jurisdicción civil y criminal, y el mero y mixto imperio de la villa. Cuando en 1635 culminan las desavenencias surgidas entre los Justicias, de una parte y la orden de otra, el "Consejo" cree llegado el momento de solicitar del Papa Inocencio XII autorización para comprar la jurisdicción alfonsina, adquisición que lleva a cabo el 16 de abril por el precio de seis mil libras. A partir de esta fecha, Villafamés queda incorporada plenamente al patrimonio real, reservándose Montesa la percepción de ciertas primicias y el derecho de habitación sobre el castillo. Será en el siglo XIX, con los enfrentamientos civiles que siguen a la muerte de Fernando VII, cuando el nombre de Villafamés sonará de nuevo dentro del ámbito histórico como plaza inexpugnable.
En marzo de 1837 sufre el primer intento de asalto de las tropas carlistas, dirigidas por El Serrador, cabecilla de los militares carlistas. Este asedio fracasará a los tres días debido a la ayuda que recibieron los soldados de Villafamés por parte de las tropas realistas provenientes de Castellón.[El 29 de octubre de 1838 la guarnición de la plaza rechaza una segunda intentona, que se repetirá de nuevo el 3 de enero del siguiente año, esta vez con Cabrera al frente de las tropas, que desde las montañas que dominan la villa comienzan a hostigar a la población, rompiendo fuego contra la ciudadela. En esta ocasión se hizo frente al asedio por parte de los vecinos además de contar con la ayuda de una columna móvil enviada por el Ayuntamiento de Castellón y un destacamento de artillería de marina, muy poco numeroso. Cinco días duraron los continuos enfrentamientos, rechazando la población todos los ataques de Cabrera, hasta que el día 7 la llegada de tropas reales obligó al general carlista a levantar el sitio. Con lo más selecto de sus tropas y recurriendo al auxilio de las de Forcadell, Cabrera intentará el golpe definitivo en abril del mismo año, estableciendo un campamento ante la población. El día 16 se abre una brecha en las murallas, aunque los atacantes son rechazados y resultan infructuosos todos los esfuerzos de tomar la plaza que resultó semi derruida. Cabrera, ante la derrota inminente, decide retirarse junto a sus soldados y dirigirse hacia Alcora.
Monumentos
Iglesia de la Sangre. De origen medieval y barroquizada en el siglo XVII. Construida en parte sobre un aljibe, que hizo posiblemente las funciones de cripta, presenta trece arcos apuntados que tiene su origen en el siglo XIV.
Iglesia de la Asunción. La construcción de la iglesia parroquial de la Asunción comenzó en el año 1594. Es una nave que cuenta con una sola planta rectangular. Su interior alberga elementos decorativos entre los cuales destaca su retablo mayor, creado a principios del siglo XVII. El templo, en su exterior, muestra rasgos arquitectónicos propios del barroco como columnas corintias, arcos de medio punto y una bóveda de cañón.
Ermita de San Miguel. Se trata de una construcción sencilla datada en 1640 de amplia fachada con ventanas y un espacioso porche con arcadas. Se estructura en dos partes, la religiosa, con una sala para el culto de planta rectangular con coro alto en los pies y la sacristía lateral, y hospedería para ermitaños y masoveros.
Ermita de San Ramón. La capilla fue construida en el siglo XVIII y actualmente está situada en el centro de pueblo, cerca de una plaza y un barrio con el mismo nombre que están próximos al antiguo camino de Borriol.
Conjunto Histórico-Artístico. Situado en la parte alta de la población. Es un conjunto que aparece rodeado por una muralla, realizada durante el siglo XIV, que engloba en su interior a las diversas edificaciones urbanas así como los edificios emblemáticos del municipio.
Murallas. Murallas con torres cuadradas adosadas y una torre circular. Las murallas se sitúan en la parte alta de la montaña, en la zona conocida como recinto primitivo. En este espacio también se encuentran el castillo, la antigua villa y la iglesia de la Sangre.