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sábado, 22 de marzo de 2025

 Refugios y Trincheras de la Guerra Civil en El Puig (Valencia)

Un complejo formado por trincheras, búnkers, túneles, nidos de ametralladoras y plataformas.

Imágenes:22/3/2025













Un complejo formado por trincheras, búnkers, túneles, nidos de ametralladoras y plataformas.

En la primavera de 1938 las tropas Franquistas avanzaban hacia Valencia, por lo que el Gobierno Republicano tuvo que plantearse una nueva estrategia defensiva. Decidieron construir unas fortificaciones en forma de arco en torno a la ciudad de Valencia.

Esta línea conocida como El Puig-Los Carasoles, también llamada la Inmediata por ser la más próxima a Valencia, tiene 26 km de longitud y discurre por los municipios del Puig, Rafelbunyol, Náquera, Bétera, Moncada, San Antonio de Benagéber, Paterna, La Eliana, Riba-roja y Vilamarxant. Se trata de un amplio complejo formado por trincheras, búnkers, túneles, nidos de ametralladoras y plataformas.

En el término municipal de El Puig se conservan cinco puntos de defensa. Uno de ellos está en la costa y se trata de una batería antiaérea. El resto de puntos defensivos se encuentran en los montes del Cabeçolet, Cabeç Bort, Santa Bárbara y la montaña del Castell, también conocida como la Patà.

La Coordinadora en Defensa de los Bosques del Túria, junto con el Consell Valencià de Cultura  y la Federació Valenciana de Municipis i Províncies han solicitado que la línea defensiva Puig-Carasoles sea declarada Bien de Interés Cultural. Dicha aprobación está pendiente.

Visita a la línea defensiva "El Puig - Los Carasoles" un conjunto de refugios y trincheras de la Guerra Civil.

sábado, 15 de marzo de 2025

 Torreón de las Monjas en Cariñena (Zaragoza)

 Imágenes:  17/8/2023 

Situación

El torreón de las Monjas de la Muralla urbana de Cariñena se encuentra en la localidad del mismo nombre, provincia de Zaragoza.








Situación
El torreón de las Monjas de la Muralla urbana de Cariñena se encuentra en la localidad del mismo nombre, provincia de Zaragoza.
Historia
Cariñena 
Edad Antigua
Aunque no se han encontrado restos del asentamiento original, algunos indicios señalan que ya habitaban los celtíberos en la zona en el siglo III a. C.
La romanización del lugar comenzó tras la caída de Numancia y la incorporación de la región a los dominios romanos. Posteriormente, la fundación de la colonia inmune de Caesaraugusta entre el 24 y el 12 a. C. convirtió la población en un creciente asentamiento rural que abastecía de vino, principalmente, a la nueva ciudad.

Alta Edad Media
Tras la caída del reino visigodo en 711, la villa es ocupada por los musulmanes en el 714, quedando dentro de la Marca Superior de al-Ándalus con capital en Saraqusta. Formó parte de la posterior Taifa de Zaragoza hasta su caída tras la toma de Zaragoza por Alfonso I en 1118.
Incorporación a la Corona de Aragón
Cariñena fue sitiada y tomada en 1119, incorporándose al Reino de Aragón. La ciudad le fue entregada al caballero Pedro Ramón mediante una carta puebla en 1124 como recompensa por su ayuda en la conquista de la misma y con intención de llevar a cabo la repoblación de la zona.
En 1248, por privilegio de Jaime I, este lugar se desliga de la dependencia de Daroca, pasando a formar parte de Sesma de Langa en la Comunidad de Aldeas de Daroca, que dependían directamente del rey, perdurando este régimen administrativo hasta la muerte de Fernando VII en 1833, siendo disuelta ya en 1838.
Durante la guerra de Pedro IV contra la Unión 1347-1348, Cariñena, junto con la Comunidad de Daroca, se mantiene leal al rey, convirtiéndose la villa en lugar de reunión y negociaciones entre el Justicia y el monarca.
Poco antes de la guerra de los Dos Pedros, por orden de Pedro IV en las Cortes de Cariñena de 1357 se refuerza la muralla de la villa ante el temor a que desde Castilla se lancen incursiones contra la zona. Pese a esa previsión, las tropas castellanas conquistan la ciudad el 16 de abril de 1363, arrasándola durante la ocupación, dando lugar a la leyenda que asegura que todos sus habitantes fueron mutilados cortándoles la nariz y las orejas. El historiador Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, refiere la toma de Cariñena en los términos siguientes: «Y entre tanto se entró Cariñena por combate y fuerza de armas; y —según don Pedro López de Ayala escribe— mandó el rey de Castilla pasar a cuchillo a todos los que estaban en su defensa. Y en otras memorias de aquella guerra se afirma que se señaló más allí el rey de Castilla en mandar ejecutar el castigo y venganza cruelísimamente que en otra parte».4​ El rey de Aragón, como recompensa por la lealtad de la villa, concede el uso de un blasón que después dará lugar al escudo y bandera de la ciudad (lo que explicaría que su escudo incluya un rostro humano con dichos apéndices de otro color).
Finalmente la localidad regresa a manos aragonesas reconstruyéndose el anillo amurallado del que, en la actualidad, solo queda el llamado Torreón de las Monjas.

Edad Moderna
La situación de la villa en la ruta que unía Madrid con Barcelona, a través de Zaragoza, y a su vez su emplazamiento en el camino entre esa ciudad y Valencia la convierte en lugar de paso obligado de las distintas comitivas reales de los Austrias. Así, en 1585, Felipe II, cuyo confesor fray Juan Bernal provenía de una familia de la villa, visita la localidad en su camino hacia las Cortes de Monzón, ofreciéndose en su honor dos fuentes llenas de vino (uno blanco y otro tinto) que darían lugar a la tradición del llenado de la Fuente de la Mora durante la Fiesta de la Vendimia.
En 1599, es el nuevo monarca, Felipe III, el que visita la ciudad, concediendo a la villa diversas prerrogativas judiciales por medio de la mejora de su carta puebla que le conceden una elevada autonomía sobre Daroca.
Sin embargo, la decisión de expulsar a los moriscos en 1609, se convierte en un auténtico problema para Cariñena ya que una parte considerable de la población estaba integrada por este grupo. Su salida a lo largo de los siete años siguientes reduce drásticamente la mano de obra disponible en los campos y el total de la población del lugar, provocando una crisis demográfica de la que tardaría varios años en salir.
En 1701, al inicio de la guerra de sucesión española, Cariñena se declaró favorable al archiduque Carlos de Austria; sin embargo Felipe de Anjou, en su viaje a Zaragoza para jurar los fueros de Aragón hizo una parada en la villa. Carlos III visitó la villa en 1759.
Edad Contemporánea

Siglo XIX
Carlos IV visitó Cariñena en 1802, poco antes del inicio de la guerra de la Independencia Española. Su hijo, Fernando VII, en su regreso desde Bayona tras la caída de Napoleón, se detuvo en Cariñena en 1814.
Durante la guerra de la Independencia, en 1808, siguiendo órdenes del general Palafox, se formó en la villa una compañía de escopeteros para reforzar la guarnición de Zaragoza y asegurar la llegada de suministros desde el suroeste. En 1809 se creó el Batallón de Cazadores del Campo de Cariñena, con tropas reclutadas en toda la comarca, comandadas por el teniente coronel Ramón Gayán, nacido en el vecino pueblo de Paniza.
En 1838, durante la primera guerra carlista, se constituye en Cariñena uno de los cuarteles de caballería que el general Marcelino Oráa creó en Aragón para hacer frente a la insurrección carlista que tenía su epicentro en Morella. La ciudad fue tomada durante unas horas en junio de 1875 por las tropas carlistas asentadas en Cantavieja, durante el trascurso de la tercera guerra carlista.
Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de 1845, describe a Cariñena en los términos siguientes:5​
Tiene 500 casas, distribuidas en varias calles y plazas; en la mayor de estas se encuentra la llamada municipal ó de ayuntamiento, que es un edificio sólido y de buena arquitectura.

Siglo XX
El 3 de junio de 1909, Alfonso XIII concedió el título de ciudad a Cariñena por dos motivos: su importancia histórica y su adhesión a las instituciones, especialmente por su participación en la guerra de la Independencia (1808-1814); y su participación en la lucha contra la filoxera, que arrasaba los viñedos españoles
Durante toda la Guerra Civil Cariñena estuvo en la zona rebelde. Se instaló en la ciudad un hospital militar en el Colegio de las Monjas de Santa Ana, donde se atendió por igual a heridos de ambos ejércitos, destacando en esa labor la hermana Matilde, de la comunidad de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, quien pidió que, al morir, fuese enterrada con los muertos de ambos bandos que se encuentran en las distintas fosas comunes del cementerio municipal.
Durante la batalla de Belchite (1937), Cariñena se convirtió en un punto de reagrupamiento y abastecimiento esencial en el flanco sur del bando sublevado. Igualmente, durante la ofensiva de Aragón (1938), fue en esta localidad donde se agruparon distintas unidades del general José Solchaga en la nueva ofensiva sobre Belchite.

Siglo XXI
El 23 de septiembre de 2008, los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, visitaron la ciudad con motivo de la celebración del 75 aniversario de la constitución del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Cariñena.

Descripción
El torreón de las Monjas es de planta cuadrada y remate octogonal, alcanza los quince metros de altura y cuenta con aspilleras y dos puertas a media altura.
El torreón es el único vestigio del antiguo amurallamiento que Pedro IV mandó reforzar en 1357, previendo el ataque castellano que culminó en 1363 con el asalto y destrucción de la ciudad. El torreón formaba parte de un conjunto de torreones defensivos que estaba integrado por:
Torreón de las Santas, ubicado al final de la calle Granero. Fue demolido el año 1924.
Torreón de la Calle Santiago, se demolió el 17 de octubre de 1901, siendo alcalde Don Antonio Gutiérrez Isiegas.
Torreón de las Sisas, se encontraba frente al actual instituto y fue cobijo de los mendigos en tránsito por la localidad. Fue demolido en el año 1941 y sus piedras fueron empleadas para la construcción de la anterior casa-cuartel de la Guardia Civil.
Torreón de la Fuente, fue subastado el 14 de marzo de 1893, siendo alcalde Don Manuel Ruiz; la subasta, a pliego cerrado fue de 95 ptas. y se pagó por cada piedra 200 ptas.
El Torreón de las Monjas fue sede del Archivo de la Comunidad de Aldeas de Daroca hasta 1870.
El torreón de las Monjas y los restos de la muralla fueron declarados Bien de Interés Cultural en la resolución del BOA el 22/5/2006.
Protección
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).

lunes, 24 de febrero de 2025

 La Villa de Requena (Casco Antiguo) (Valencia)

Imágenes: 23/2/2025

Requena es un municipio español situado en la comarca de la plana de Requena-Utiel en la parte interior occidental de la provincia de Valencia, en el interior de la Comunidad Valenciana. Entre los siglos XIII y XIX perteneció a Castilla, en concreto a la extensa provincia de Cuenca y por ello su territorio es conocido como la «Valencia castellana». Su término municipal se extiende por una gran parte de la cuenca superior del río Magro y es uno de los más extensos de España con una superficie de 814,46 km², siendo el mayor término municipal de la Comunidad Valenciana. Cuenta con una población de 20 740 habitantes (INE 2024).

Iglesia de Santa María. parte de la muralla

La Fortaleza

La Fortaleza de Requena, construida en la época musulmana, se encuentra situada en la parte más elevada del Barrio de La Villa


Murallas de Requena



Portada de Iglesia del Salvador
Palacio del Cid. Reconstruido en el siglo XV, con sillares de piedra, destaca su alero y ajimeces. En la parte superior es notable su salidizo y se puede observar un precioso blasón perteneciente a la familia de los Pedrón. La leyenda ubica en el antiguo solar que hoy ocupa este edificio, la residencia que habitó el Cid Campeador.



Iglesia de Santa María. Del siglo XIV es la más grande de las iglesias de La Villa. De estilo gótico florido isabelino, con una sola nave y capillas adosadas entre sus contrafuertes. En 1931 fue declarada Monumento Nacional.



Iglesia de San Nicolás. Del siglo XIII es la más antigua de las iglesias de La Villa. Su estilo inicial era gótico, su pórtico quedó destrozado en 1702 en la Guerra de Sucesión, siendo reconstruida en el siglo XVIII en estilo neoclásico. Declarada BIC con la categoría de monumento el 14 de diciembre de 2008.


Puerta Ángel del 
 La Cuesta o Puerta del Ángel era uno de los accesos al recinto amurallado del Barrio de La Villa. Es de destacar su atractiva escalinata

Plaza de la Villa. Abierta en el siglo XVI, era la plaza Mayor de La Villa, siendo centro neurálgico de la localidad. En la actualidad está dedicada al Coronel Ruiz de Albornoz.








Historia

Fundación

Las excavaciones arqueológicas realizadas en el interior de la Fortaleza y en la plaza del Castillo (antigua plaza de Armas) con motivo de la rehabilitación de ambas, permitieron fijar los primeros indicios de población y el origen de la ciudad en el siglo VII a. C., debido a la presencia de esculturas y cerámicas de la Primera Edad del Hierro-Ibérico Antiguo.

En dichas excavaciones se halló además una gran habitación de planta rectangular y una serie de hogares de arcilla asociados a ella, así como cerámicas típicas de este período; tinajas, lebes, ánforas, etc. lisas o decoradas del Ibérico Pleno, siglos IV-III a. C.

Era romana

Otro momento cronológico corresponde a la época imperial romana de entre los siglos II a. C. al II d. C. basado en la recuperación de materiales de construcción como tejas, ladrillos romboidales, ánforas, así como una serie de silos de planta circular junto a un horno de fábrica de ladrillos y mortero de cal. También se hallaron tres aljibes con muro y pavimentos de Opus Signinum.

Edad Media

Entra a formar parte de los reinos musulmanes siendo conocida la ciudad como Rakka'na, y ya aparece así citada documentalmente en las crónicas sobre los itinerarios seguidos por las tropas del Califato de Córdoba a mediados del siglo X.

Desde el siglo XI al XIII perteneció a la Taifa de Valencia, marcando la divisoria con la taifa de Toledo. La Villa fue el primitivo asentamiento y núcleo de población de la ciudad, cuya estructura responde claramente al prototipo de las ciudades hispano-musulmanas. Una de las claves de la historia de Requena fue la función defensiva que tenía, además de ser una ciudad codiciada por su estratégica situación entre la meseta y el litoral.

Fernando III el Santo conquista Requena muy posiblemente en el año 1238, el mismo en que Jaime I el Conquistador entra triunfalmente en Valencia. En Requena se entrevistan los monarcas aragonés y castellano. Uno de los varios encuentros habidos con motivo de los litigios de frontera que tuvieron ambos reinos, y que finalizan con la cesión de Jaime a su yerno Alfonso X el Sabio, de la plaza de Requena, al igual que hizo con Cartagena y Murcia.

El 4 de agosto de 1257, tras la ocupación cristiana de la ciudad por castellanos, recibe de manos de Alfonso X de Castilla la carta puebla y el Fuero de Cuenca para su autogobierno en calidad de territorio de realengo, entrando a formar parte del Reino de Castilla, organizándose la comarca en forma de Comunidad de Villa y Tierra con capital en Requena y convirtiéndose en aduana de Castilla; eclesiásticamente esta zona quedará adscrita al Obispado de Cuenca hasta 1955. En 1264 recibe la concesión de Puerto Seco y Almojarifazgo, por el ganado, la lana y el trigo que pasaban de Castilla a Aragón y viceversa.

En 1369 es ocupada por el rey de Aragón Pedro IV el Ceremonioso, volviendo a manos de Castilla en 1372 con Enrique II. Casi cien años después, en 1467, es nuevamente tomada por el marqués de Villena.

En 1355 Pedro I (el Cruel, o el Justiciero) segrega Utiel de Requena, otorgándole la carta de segregación y el título de Leal Villa.

Con los Reyes Católicos y la permanencia de los dos reinos bajo un mismo monarca a partir de la reina Juana terminaron las guerras por apoderarse de la ciudad.

Edad Moderna

Carlos I por Real Cédula de 11 de mayo de 1537 concedía la exención a Mira que se constituía nuevamente en villa tras un largo periodo con un funcionamiento de concejo aldeano dentro de la tierra requenense.

Durante la guerra de las Comunidades esta localidad tomará parte en el bando comunero. La villa de Requena y su alfoz, con los capitanes Luis de Cárcel, Juan López y Juan Despejo a la cabeza, se rebela contra Carlos V declarándose en comunidad en noviembre de 1520 hasta febrero o marzo de 1521, cuando la villa fue tomada por los realistas y los tres capitanes comuneros fueron ajusticiados.

A finales del siglo XVIII pierde Venta del Moro, quedando territorialmente como se conoce en la actualidad.

En el siglo XVIII llega a tener 800 telares de seda, convirtiéndose en el cuarto centro sedero de España pasando de una población de 4000 habitantes a casi 10 000.

En 1707 Felipe V concedió a Requena los títulos de Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima Villa, obteniendo un primer escudo de ciudad.

Edad Contemporánea

En 1836 debido a su apoyo a Isabel II en las guerras carlistas se le concede el título de Muy Noble, Leal y Fidelísima Ciudad de Requena, obteniendo por tanto su segundo nombramiento y escudo como ciudad, además de la Bandera de la Ciudad, con el privilegio La Bandera de Requena no se agacha ante nada ni ante nadie, y una calle dedicada en Madrid, frente al Palacio Real.

Incluida inicialmente en la provincia de Cuenca según la división provincial de Javier de Burgos de 1833, en junio de 1851 pasa a formar parte de la provincia de Valencia en una nueva división provincial española. Las razones de este cambio se basaron más en motivos geográficos y comerciales que en los históricos. Geográficos por la drástica separación que venía representando el río Cabriel, cuyo valle se salvaba con mucha dificultad atravesándolo por carretera en el puerto de Contreras, de modo que el profundo cauce del río sirve de frontera natural entre las provincias de Cuenca y de Valencia, donde penetra por Casas del Río (Requena). Comerciales porque la gran producción vinícola exportable de la comarca de Requena-Utiel tenía que salir por medio del puerto más cercano, que resultaba ser Valencia, dirigido al mercado europeo, principalmente hacia Francia. Los continuos viajes del carguero de bandera suiza Leman, y otros, que transportaban vino a granel entre Valencia y el puerto francés de Sète después de la Segunda Guerra Mundial, indican lo que era la manifestación de una serie de vínculos comerciales de esta comarca con la provincia y el puerto de Valencia.

Monumentos y lugares de interés

Barrio de La Villa. Recinto medieval. Es el más antiguo de Requena donde se registraron los primeros indicios de población. En época almohade, La Villa adquiere la estructura urbana que corresponde al prototipo de las ciudades hispano-musulmanas. Tiene su base en un promontorio sobreelevado de toba caliza, lo cual le ofrecía un carácter de defensa natural. Su entorno está rodeado por una muralla con sus correspondientes torres defensivas y las diferentes puertas de acceso a la ciudad. El barrio de La Villa fue declarado en 1966 Conjunto Histórico Artístico de carácter nacional.

Están situados en la villa los siguientes edificios, monumentos o lugares característicos:

Calle de Santa María. En ella se asentaron los Caballeros de la Nómina del Rey, construyendo sus casonas, en las que se pueden apreciar los arcos con dovelas de piedra, puertas originales con jambas, rejas y blasones.

Callejón de Paniagua. Típico callejón moruno, donde se pueden observar dos de los contrafuertes de la iglesia de San Nicolás, montados sobre arcos apuntados de ladrillos.

Casa de los Pedrón. Casa noble con derecho de asilo desde la cual reyes como Felipe III y Felipe IV asistieron en varias ocasiones a las celebraciones que se daban lugar en la plaza de La Villa.

Casa de Santa Teresa. Situada frente a la iglesia de Santa María, recibe su nombre porque en la antigua vivienda se hospedó Santa Teresa de Jesús en una de sus visitas a la ciudad.

Casa del Arte Mayor de la Seda. Situada en un adarve musulmán o callejón sin salida, en su fachada se puede apreciar el retablo de San Jerónimo (patrón de los sederos).

Cuesta de las Carnicerías o de San Julián. Abierta en el siglo XV, al cerrar la puerta de Fargalla, constituía una de las puertas de acceso a la ciudad, orientada hacia Valencia.

Cuesta del Castillo. Es la principal entrada actual al barrio de La Villa, está orientada al norte y la unía al antiguo camino de Castilla. Era el antiguo acceso al recinto de La Alcazaba.

Cuesta del Cristo. Puerta de salida del recinto amurallado hacia el poniente. Destaca en ella la ermita del Cristo del Amparo con su media naranja barroca.

Cuesta y Puerta del Ángel. Era una de las puertas de acceso al poblado amurallado. Orientada hacia Toledo por Iniesta.

Cuevas de La Villa. Construidas por los árabes recorren el subsuelo de la plaza de La Villa y la mayoría de las casas adyacentes. Fueron utilizadas como refugios en las diferentes guerras y como silos para los cereales. Se conservan en ellas elementos para la elaboración de vinos (trullos, piqueras, trulletas, respiraderos y tinajas del siglo XII).

Ermita de San Sebastián. Situada en la plaza de San Sebastián, en el barrio de Las Peñas donde es patrón. El origen de esta ermita se remonta al siglo XIV cuando fue construido el templo original en este barrio, al que fueron confinados los moriscos y judíos de la población tras la conquista cristiana. Después sufrió varias reformas, conservando en la actualidad el aspecto que recibió tras la ampliación efectuada en 1786.

Iglesia de San Nicolás. Del siglo XIII es la más antigua de las iglesias de La Villa. Su estilo inicial era gótico, su pórtico quedó destrozado en 1702 en la Guerra de Sucesión, siendo reconstruida en el siglo XVIII en estilo neoclásico. Declarada BIC con la categoría de monumento el 14 de diciembre de 2008.

Iglesia de Santa María. Del siglo XIV es la más grande de las iglesias de La Villa. De estilo gótico florido isabelino, con una sola nave y capillas adosadas entre sus contrafuertes. En 1931 fue declarada Monumento Nacional.

Iglesia del Salvador. Edificada sobre el solar de una ermita dedicada a Santa Bárbara, su fundación se atribuye a los tiempos del rey Alfonso XI. Su obra se inició en 1380 y concluyó en 1533. Su fábrica es gótica con tres naves. El pórtico está realizado en estilo gótico florido isabelino. En el siglo XVIII, se realizaron reformas como la capilla de la Comunión, de estilo neoclásico, la Sala de Cabildo de Clérigos y el Coro. El templo fue declarado monumento histórico-artístico y pertenece al Tesoro Archivístico Nacional desde 1931.

La Alcazaba. Construida por los almohades en el siglo XI está situada en la parte más elevada de La Villa, por razones defensivas, y de la cual se pueden apreciar las dos torres, la muralla y la puerta de acceso al recinto.

La Fortaleza. A finales del siglo XII se construye La Fortaleza. El estilo, modo de construcción y materiales empleados son mudéjares, las viviendas se adosan a la muralla en la parte sur.

La Judería. Lugar de intercambio comercial, donde se reunían los gremios de artesanos, tanto en la plaza como en las calles adyacentes. Las calles tomaron los nombres de los oficios allí desarrollados.

Medina. Una de las partes fundamentales de la ciudad medieval.

Palacio del Cid. Reconstruido en el siglo XV, con sillares de piedra, destaca su alero y ajimeces. En la parte superior es notable su salidizo y se puede observar un precioso blasón perteneciente a la familia de los Pedrón. La leyenda ubica en el antiguo solar que hoy ocupa este edificio, la residencia que habitó el Cid Campeador.

Plaza de la Villa. Abierta en el siglo XVI, era la plaza Mayor de La Villa, siendo centro neurálgico de la localidad. En la actualidad está dedicada al Coronel Ruiz de Albornoz.

Plaza del Castillo. Antiguo Patio de Armas del Castillo, en ella se construyeron casas adosadas a la muralla a finales del siglo XVIII. Excavaciones arqueológicas realizadas en ella descubrieron restos de la Edad del Bronce.

Torre del Homenaje. Según la tradición, construida en el siglo X por los árabes en argamasa. Fue reconstruida en el siglo XV, por los cristianos de Castilla con sillares de piedra, de construcción sólida y traza sencilla.

En el exterior de la villa y en otros barrios se encuentran los siguientes monumentos:

Convento de San Francisco. En el barrio de Las Peñas y construido en 1569. Sirvió de fuerte, presidio y hospital, estando en la actualidad sin uso y en estado de ruina.

Estación de Viticultura. En el barrio de Arrabal. Edificio de estilo cubista, datado en 1910. En sus instalaciones cuenta con bodegas de elaboración y envejecimiento de vinos, dispone de una planta piloto dotada de las más modernas maquinarias vitivinícolas. La estación enológica cuenta con diversos laboratorios entre los que hay que destacar el recientemente instalado que reúne los equipos analíticos más sofisticados existentes en el mercado, y que puede considerarse como el más moderno de España.

Fuente de los Patos. En el barrio del Arrabal, llamada también Pilón o Abrevadero del Portal.

Fuente de los Regidores. En el barrio del Arrabal, era lugar de recepción oficial de los altos personajes que visitaban Requena.

Fundación Lucio Gil Fagoaga. En el barrio de Las Peñas, es un edificio datado en el siglo XVIII que perteneció al filósofo Lucio Gil Fagoaga. Rehabilitado en 1985. En el interior del edificio se encuentra el museo-biblioteca que cuenta con más de 30 000 volúmenes, algunos de ellos incunables.

Iglesia de San Sebastián. En el barrio de Las Peñas y del siglo XIV. Fue restaurada y ampliada en 1786. En 1999 en la rehabilitación de la techumbre se descubrió un artesonado mudéjar de madera.

Iglesia del Carmen. En el barrio del Arrabal, antiguo convento de las carmelitas construido en el siglo XIII y terminado en el siglo XVIII. Originariamente de estilo gótico su interior es barroco. Destaca su zócalo de azulejería valenciana.

Monumento Universal a la Vendimia. En el barrio del Arrabal está construido en piedra y bronce y fue inaugurado en 1972. Obra del arquitecto Ricardo Roso y el escultor Esteve Edo.

Plaza de Toros. Comenzada su construcción en 1877 tuvo que ser paralizada dos veces por la guerra carlista y una epidemia de cólera (véase: Pandemias de cólera en España). De fachada neomudéjar fue inaugurada el 17 de septiembre de 1901.

Teatro Principal. Construido en 1952 sobre el antiguo Teatro Circo, constituye un ejemplo de arquitectura racionalista.

Poblado Ibérico de la Muela de Arriba

Castillo de Sardineros

Finca Casa Nueva. Palacete de estilo modernista valenciano, obra de Demetrio Ribes Marco en 1905.

Torre de telegrafía óptica de San Antonio de Requena

Torre de telegrafía óptica del Cerro de la Atalaya de Requena

Torre de telegrafía óptica del Rebollar

Túneles. Recorren la roca del barrio de La Villa, fueron excavados durante el gran asedio que tuvo lugar desde 1706 en la guerra de Sucesión a la Corona española. Fue abierto al público en 2016 después de labores de acondicionamiento.

Fiestas locales

Feria y Fiesta de la Vendimia.8​ A la antigua Feria medieval, reorganizada en el siglo XVIII, se le sumó en 1947, la fiesta de la Vendimia, declarada de Interés Turístico en 1967. Desde 1947, Requena celebra la fiesta de la Vendimia más antigua de España, en 2018 se celebrará su LXXI edición. Entre sus actos cabe destacar la Proclamación de la Reina Vendimial, Reinas y Damas de barrio en el Teatro Principal, la popular Noche de la Zurra, el Rally Humorístico,9​ la Noche del Labrador, la Noche del Vino, el Día del Requenense Ausente, el Pisado de uvas y la Bendición del mosto, la Ofrenda de Flores y Frutos a la Virgen de los Dolores, la Cabalgata o la Quema de la Fuente del Vino. Además se celebra Ferevin,10​ donde se pueden degustar los vinos de la comarca.

Carnavales.​ Celebrados en febrero, entre otros actos destacan la Proclamación del Rey Cepas, la mascarada, la carnavalada (concurso de letrillas), el desfile, la fiesta infantil o el Entierro de la Sardina.

Fiestas patronales. Nuestra Señora de los Dolores y San Nicolás de Bari (6 de diciembre).

Fiestas patronales de los barrios. Celebradas en invierno: San Nicolás de Bari, en El Arrabal; San Antón, en La Villa; San Sebastián, en Las Peñas; y la Virgen de la Caridad, en Las Ollerías. Estas fiestas se acompañan de hogueras, pasacalles del pan bendito con música y petardos, verbenas y las llamadas parás.

Semana Santa. La Semana Santa requenense destaca por su sobriedad y carácter austero.


domingo, 23 de febrero de 2025

 Palacio del Cid en Requena (Valencia)

Imágenes:23/2/2025

Palacio del Cid / Museo del vino

Situación

El palacio del Cid se encuentra en el municipio de Requena, en la comarca de Requena-Utiel de la provincia de Valencia.

El Palacio del Cid, según cuenta la leyenda, fue edificado en el siglo XV sobre el solar de la que fuera antigua residencia del Cid en Requena. Dicen los antiguos romances que aquí tuvo lugar el encuentro de Rodrigo Díaz de Vivar con el rey Alfonso VI para concertar las bodas de sus hijas con los Infantes de Carrión. Leyenda o no, lo cierto es que el Cid estuvo en Requena en el año 1089, como lo recogen las crónicas de la época.










Uno de los edificios más singulares de la Villa de Requena es el denominado Palacio del Cid que se ubica en la calle Somera. Su nombre se debe a la leyenda de que el edificio se construyó sobre el antiguo solar de lo que fue residencia del Cid.

. Leyenda o no, lo cierto es que Ramón Menéndez Pidal y otros historiadores ubican a El Cid en Requena entre junio y octubre de 1089. El Cid estaba terminando la sumisión a cambio de parias de la Valencia musulmana y las tierras de Murviedro y Alpuente, cuando descansaba en Requena. En Requena recibió carta de Alfonso VI llamándole para que fuese con él a socorrer urgentemente el castillo de Aledo (entre Lorca y Murcia) y a pelear con Yusuf (rey de los almorávides). Rodrigo levantó su campo de Requena y se dirigió a Játiva. También el posterior romancero cidiano cita la presencia del Cid en Requena, aunque en episodios que entran dentro de la leyenda.

. El edificio es una casona gótica del siglo XV perteneciente a la familia hidalga de los “Pedrón” que formaron parte de la oligarquía requenense. El edificio aparece citado por primera vez en un testamento de Luis Pedrón de 1659 y señala la existencia de un cubo, seis cubas y muchas tinajas, todos ellos elementos destinados a la elaboración y conservación de vino. 

. En el s. XVIII este palacio, por entronques familiares, pasó a propiedad de los Condes de Torrellano y será en 1752 cuando el Catastro del Marqués de la Ensenada nos vuelve a aportar una interesante descripción del palacio como un edificio de dos viviendas altas, alcoba doble, ocho cuartos dobles, tres cocinas, terrado o cámara, caballeriza y una bodega con un cubo de 80 cargas de uva y cinco cubas donde cabían 300 arrobas de vino. 

. Destaca su gran fachada de sillería con puerta de medio punto y potentes dovelas, sus ventanas con arcos conopiales, su saledizo con sus graciosos canes en el remate de sus vigas y su bien tallado escudo nobiliario perteneciente a la familia anteriormente citada de los Pedrón. La fachada trasera es de mampostería y en ella destaca otra puerta de medio punto y una solana con barrotes torneados de madera. En su interior, se conserva su zaguán con artesonado, la escalera de acceso a la primera planta con barandillas y balconcillo de barrotes torneados y el profundo pozo.

. Hasta los años 60 del siglo XX estuvo habitado por familias en alquiler. Se destinó una gran sala a granero con sus trojes y se utilizaron sus trullos y su bodega para elaborar vino. A partir de entonces quedó cerrado, iniciándose su deterioro, algún derrumbe y parches para conservarlo. En 1990 fue comprado a Doña María Teresa de Rojas y Roca de Togores, hija del conde de Torrellano, por la Consellería de Hacienda con la finalidad de ubicar en él el Museo del Vino. En noviembre de 2006 se acabó la restauración y en junio de 2009 se cedió al Ayuntamiento de Requena, para su conservación e instalación del actual Museo del Vino.

. El museo describe la singularidad del vino de Requena, su espacio y su historia y se exhiben piezas características del proceso de elaboración y producción del vino: cuevas-bodega, trullos, trulletas, tinajas, jaraices, prensas, etc; aderezado con elementos visuales y didácticos que lo hace más atractivo.

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