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domingo, 23 de febrero de 2025

 Palacio del Cid en Requena (Valencia)

Imágenes:23/2/2025

Palacio del Cid / Museo del vino

Situación

El palacio del Cid se encuentra en el municipio de Requena, en la comarca de Requena-Utiel de la provincia de Valencia.

El Palacio del Cid, según cuenta la leyenda, fue edificado en el siglo XV sobre el solar de la que fuera antigua residencia del Cid en Requena. Dicen los antiguos romances que aquí tuvo lugar el encuentro de Rodrigo Díaz de Vivar con el rey Alfonso VI para concertar las bodas de sus hijas con los Infantes de Carrión. Leyenda o no, lo cierto es que el Cid estuvo en Requena en el año 1089, como lo recogen las crónicas de la época.










Uno de los edificios más singulares de la Villa de Requena es el denominado Palacio del Cid que se ubica en la calle Somera. Su nombre se debe a la leyenda de que el edificio se construyó sobre el antiguo solar de lo que fue residencia del Cid.

. Leyenda o no, lo cierto es que Ramón Menéndez Pidal y otros historiadores ubican a El Cid en Requena entre junio y octubre de 1089. El Cid estaba terminando la sumisión a cambio de parias de la Valencia musulmana y las tierras de Murviedro y Alpuente, cuando descansaba en Requena. En Requena recibió carta de Alfonso VI llamándole para que fuese con él a socorrer urgentemente el castillo de Aledo (entre Lorca y Murcia) y a pelear con Yusuf (rey de los almorávides). Rodrigo levantó su campo de Requena y se dirigió a Játiva. También el posterior romancero cidiano cita la presencia del Cid en Requena, aunque en episodios que entran dentro de la leyenda.

. El edificio es una casona gótica del siglo XV perteneciente a la familia hidalga de los “Pedrón” que formaron parte de la oligarquía requenense. El edificio aparece citado por primera vez en un testamento de Luis Pedrón de 1659 y señala la existencia de un cubo, seis cubas y muchas tinajas, todos ellos elementos destinados a la elaboración y conservación de vino. 

. En el s. XVIII este palacio, por entronques familiares, pasó a propiedad de los Condes de Torrellano y será en 1752 cuando el Catastro del Marqués de la Ensenada nos vuelve a aportar una interesante descripción del palacio como un edificio de dos viviendas altas, alcoba doble, ocho cuartos dobles, tres cocinas, terrado o cámara, caballeriza y una bodega con un cubo de 80 cargas de uva y cinco cubas donde cabían 300 arrobas de vino. 

. Destaca su gran fachada de sillería con puerta de medio punto y potentes dovelas, sus ventanas con arcos conopiales, su saledizo con sus graciosos canes en el remate de sus vigas y su bien tallado escudo nobiliario perteneciente a la familia anteriormente citada de los Pedrón. La fachada trasera es de mampostería y en ella destaca otra puerta de medio punto y una solana con barrotes torneados de madera. En su interior, se conserva su zaguán con artesonado, la escalera de acceso a la primera planta con barandillas y balconcillo de barrotes torneados y el profundo pozo.

. Hasta los años 60 del siglo XX estuvo habitado por familias en alquiler. Se destinó una gran sala a granero con sus trojes y se utilizaron sus trullos y su bodega para elaborar vino. A partir de entonces quedó cerrado, iniciándose su deterioro, algún derrumbe y parches para conservarlo. En 1990 fue comprado a Doña María Teresa de Rojas y Roca de Togores, hija del conde de Torrellano, por la Consellería de Hacienda con la finalidad de ubicar en él el Museo del Vino. En noviembre de 2006 se acabó la restauración y en junio de 2009 se cedió al Ayuntamiento de Requena, para su conservación e instalación del actual Museo del Vino.

. El museo describe la singularidad del vino de Requena, su espacio y su historia y se exhiben piezas características del proceso de elaboración y producción del vino: cuevas-bodega, trullos, trulletas, tinajas, jaraices, prensas, etc; aderezado con elementos visuales y didácticos que lo hace más atractivo.

 Muralla de Requena (Valencia)

Imágenes:23/2/2025

Las Murallas de Requena, son un Bien de interés cultural, que se encuentran en el municipio anteriormente nombrado, sito en la comarca de la Requena-Utiel, de la provincia de Valencia, con número de anotación ministerial: R-I-51-0012146 y fecha de anotación 21 de julio de 2008.

Una de las torres que ha subsistido en el flanco Este.

Campanario de la iglesia de Santa María, construído aprovechando un torreón de la muralla.

Torre Montejana.


Torre Montejana.


 La Cuesta o Puerta del Ángel era uno de los accesos al recinto amurallado del Barrio de La Villa. Es de destacar su atractiva escalinata

Otra de las torres que asoman por encima de las casas en el lado oriental.






Puerta de Fargalla





Las Murallas de Requena, son un Bien de interés cultural, que se encuentran en el municipio anteriormente nombrado, sito en la comarca de la Requena-Utiel, de la provincia de Valencia, con número de anotación ministerial: R-I-51-0012146 y fecha de anotación 21 de julio de 2008.
Historia
Origen ibérico. La villa medieval de Requena aún esconde vestigios de su pasado musulmán, cuando Requena ya estaba marcada por la impronta fronteriza de ser divisoria entre los reinos de Valencia y Toledo. Sus fortificaciones serán testigos de las luchas fronterizas y también del avance de la conquista cristiana que iba ganando para la Corona de Castilla las plazas de Cuenca (1177), Alarcón (1184), Iniesta (1185), Moya y Mira (1219). Entre el 2 y 4 de agosto de 1172 se registró el paso del ejército almohade del califa Abú Ya’qub Yusuf que acampó en el castillo de Requena en su retirada desde Huete. Son varios los intentos fracasados de conquista cristiana de Requena: el acontecido en 1181; el intento de la toma de Requena por Alfonso VIII en 1212 y especialmente el 29 de septiembre de 1219 se registra el asedio cristiano a Requena por el Arzobispo de Toledo don Rodrigo Ximénez de Rada que será repelido por los musulmanes requenenses. El avance cristiano por tierras conquenses y albacetenses era ya irrefrenable y entre finales de 1238 y principios de 1239, el Obispo de Cuenca realizó la conquista cristiana (seguramente vía capitulación o pleitesía) de Requena para la corona castellana de Fernando III “El Santo”. Desde entonces y hasta 1851, Requena y su comarca han pertenecido a Castilla. 
El 4 de agosto de 1257 se otorgó por parte de Alfonso X «El Sabio» la Carta Puebla de Requena a Fuero de Cuenca. Este documento estableció una serie de licencias con las que se intentaba facilitar la población cristiana de Requena y sus aldeas históricas, configurándola como un núcleo urbano estable que se convirtió en la frontera de Castilla. A partir de 1257, Requena y su extenso término disfrutaron de algunos privilegios, franquezas y concesiones reales que le consolidaron como un territorio de realengo dotado con derechos propios de fuero (Fuero de Requena), aduana, pontazgo, mercado franco, feria, etc. Por entonces, el extensísimo alfoz o término de Requena englobaba la propia Requena, Utiel (segregada en 1355), Mira (agregada a Requena en 1260 y segregada en 1537), Villargordo (emancipada en 1747), Camporrobles (1782) y finalmente Venta del Moro, Caudete de las Fuentes y Fuenterrobles (segregados estos últimos en 1836). Este alfoz lindaba con el Marquesado de Moya, Iniesta y el Reino de Valencia (Vizcondado de Chelva, Hoya de Buñol y Valle de Ayora). 
La subida al poder de los Reyes Católicos (1474-79) supuso el aplacamiento de las luchas nobiliarias, el fin del dominio del Marqués de Villena sobre la comarca (1470-1480) y un periodo de pacificación que aprovechó Requena para realizar los trabajos principales de construcción de las iglesias de Santa María y del Salvador y también del Castillo y Torre del Homenaje. Se acrecentó la función de la ciudad como centro comercial y nudo de comunicaciones, a la vez que disminuyó su función militar. La actividad mercantil entre la Meseta y Valencia aumentó, lo que supuso un incremento considerable de los ingresos por los conceptos de aduana y puerto seco. El siglo XVIII comenzó en Requena con el estallido de la Guerra de Sucesión (1700-1714) y el severo saqueo y graves destrozos que provocaron las tropas austracistas en el casco urbano. Las viviendas y edificios públicos y eclesiásticos de la ciudad quedaron profundamente afectados entre el 23 y 28 de junio de 1706. La entrada austracista dejó un saldo de 500 sitiadores y 40 sitiados muertos, además de unas 300 casas destruidas y la portada gótica de San Nicolás. Además arreció una epidemia de peste. A todo ello se añadiría, tras la Batalla de Almansa del 25 de abril de 1707, la supresión de los fueros valencianos y también de la aduana y puerto seco requenense. 
El belicismo del siglo XIX, reforzaría el valor estratégico y militar de Requena. En la Guerra de la Independencia de 1808, Requena asumió su papel de bastión y capital de la lucha contra el francés. El 30 de mayo de 1808 la Junta Suprema de Defensa de Valencia autorizó la capitalidad de Requena sobre los pueblos de Castilla la Nueva en su lucha contra los franceses. Por contra, el 16 de enero de 1812 la administración napoleónica estableció también en Requena la capital del 83 Distrito Militar para controlar las constantes incursiones de las guerrillas de Juan Martín “El Empecinado” y de Pedro de Villacampa. Hasta la retirada definitiva de los franceses de Requena en junio de 1813, la ciudad experimentó constantes entradas de ambos bandos. De gran importancia fue Requena también como bastión borbónico en las guerras carlistas. Ya durante la primera guerra carlista (1833-1839), se realizaron diversos planes de refortificación que han dejado vestigios visibles en el mobiliario urbano de la actual Requena. El 21 de septiembre de 1836 Isabel II otorgó el título de “Muy Noble y Muy Leal Ciudad” a Requena como respuesta a la gran defensa borbónica realizada.  El término municipal se redujo drásticamente en 1836, al segregarse definitivamente tras varios conatos, los actuales municipios de Caudete de las Fuentes, Fuenterrobles y Venta del Moro. El amplio alfoz con el que contaba Requena en el siglo XIII quedaba reducido a un considerable término municipal de 816 km2 con más de una veintena de aldeas, a las que se uniría Casas del Río en 1874, procedente de Cofrentes. El mapa municipal quedaba así como en la actualidad, tras siglos de segregaciones. En 1834 se creaba el Partido Judicial de Requena con capitalidad en Requena y que agrupaba numerosos municipios de la actual provincia de Valencia y Cuenca. El 26 de junio de 1851, Isabel II agregaba Requena y el resto de la comarca a la provincia de Valencia, separándola de la de Cuenca y quebrando el vínculo histórico que desde 1238 mantenía la comarca con Castilla. Sin embargo, eclesiásticamente, Requena y su comarca siguió perteneciendo a la Diócesis de Cuenca hasta 1957.

Descripción
El perímetro de las murallas es básicamente musulmán, jalonado por un buen número de torres. Al Suroeste de la medina y aprovechando el mismo promontorio rocoso, se levantó el Arrabal de San Nicolás, que también fue protegido por un lienzo de muralla. Las torres y lienzos se construyeron en tapial, con un zócalo de mampostería de 1’3 m de altura. Para la construcción se empleó tierra formando una argamasa en la que incluían además de barro, cal, piedras pequeñas y casquijo de adobes y cerámicas. Tienen un grosor de 1’40 m y una altura de entre 9 y 10 m. Las torres avanzan unos 5 m sobre la muralla y tienen un frente de 6’5 m. Las murallas se van adaptando al terreno, siendo más débiles en la zona Oeste, ya que allí el fuerte desnivel servía como defensa natural. Cuenta con varias puertas, pero las principales fueron la de Valencia o de las Carnicerías, al Este, y la del Cristo, al Oeste. La Puerta del Castillo, hoy acceso principal, es muy posterior.
La actual Plaza del Castillo fue su antigua plaza de armas, que se comunicaba con el resto de la población por una sola y estrecha calle (C/ Castillo) que nos llevaba a la medina musulmana. La población civil quedaba así separada de las autoridades militares. En la actualidad este espacio es mucho más reducido que el originario, falta el foso, el puente levadizo y “los cubillos”. En 1999 durante unas excavaciones se encontraron materiales de la Edad del Hierro e ibéricos.
Aunque el empleo de la técnica del tapial es propia del periodo califal, se generalizó en el siglo XII con los almorávides y siguió luego con los almohades y los nazaríes, lo cual dificulta la datación, pese a que se puede suponer que la cerca general no pudo ser posterior a la alcazaba (la arquitectura y los materiales son los mismos) y, además hay una segunda cerca, en torno a un arrabal, que por necesidad no puede ser posterior al siglo XII. Todo lo cual induce a pensar que dicha cerca fue levantada durante el periodo califal, entre los siglos VIII y XI.
Las murallas tienen una estructura muy compleja y ha sufrido numerosas modificaciones, pudiéndose distinguir un primer trazado musulmán, un trazado modificado en período cristiano y posteriores reformas hasta las Guerras Carlistas, en la que fueron refortificadas por última vez. Destacaba la gran profusión de torres defensivas incorporadas al amurallamiento durante distintas épocas.


Fuente de información: Fortificaciones de España https://castillosricsol.es › murallas-de-requena




 Castillo de Requena  (Valencia)

Castillo de Requena / Alcazaba de Requena

Imágenes:23/2/2025

Información                                                                                                                                    El Castillo de Requena, son un Bien de interés cultural, que se encuentran en el municipio anteriormente nombrado, sito en la comarca de la Requena-Utiel, de la provincia de Valencia, con número de anotación ministerial: R-I-51-0012146 y fecha de anotación 21 de julio de 2008.  


El castillo o antigua alcazaba se encuentra en el centro del casco urbano de Requena, en el antiguo barrio de la Villa, levantado sobre una colina alargada y orientada al Noreste-Suroeste. Esta colina es de piedra tobácea, fácil de trabajar y excavar.




El recinto del castillo se sitúa en la cota más elevada, justo en su extremo Noreste. El acceso a su recinto está cerrado al público. Solo está preparada para la visita turística la Torre del Homenaje.

Pasadizo en la muralla y puerta actual de la torre. Originalmente se penetraba desde el adarve.

  





Detalle de su fábrica.









Única puerta de entrada al castillo. Es de acceso directo y aparece defendida por un matacán.




En primer término, la Torre del Homenaje. Al fondo, el cubo izquierdo de la cerca.

Torreón Oeste, situado a la izquierda de la puerta.



Torreón Este, situado a la derecha de la puerta. Se aprecia la diversidad de su fábrica, los mechinales de las antiguas casas adosadas 

Historia
Requena estaba considerada como “plaza fronteriza” entre el reino musulmán de Valencia y el reino de Castilla, desde prácticamente finales del siglo xii. Es por esta razón que sus defensas fueron reforzadas en el mencionado siglo xii. No se puede asegurar una fecha de la conquista cristiana de Requena, se supone que debió coincidir con la ocupación pacífica de la zona tras la conquista de Valencia en 1238, y después de un breve litigio jurisdiccional entre Jaime I de Aragón y Alfonso X de Castilla, Requena pasa a formar parte del reino de Castilla y sigue en su condición fronteriza con el reino de Valencia; lo cual marca profundamente sus funciones, y hacen imprescindible el mantenimiento tanto de su castillo como de las murallas, ya que a partir de este momento va a realizar un importante papel aduanero en las relaciones comerciales entre ambos reinos, sobre todo con la concesión del Puerto Seco y Almojarifazgo por Alfonso X en 1264.
Durante la Baja Edad Media, y hasta el advenimiento de los Reyes Católicos, Requena fue zona de luchas fronterizas y de disputas internas entre la nobleza y monarquía. La plaza de Requena, villa real, sería pieza apetecida por aragoneses y castellanos. Así, entre 1370 y 1374, vivió un período de ocupación aragonesa, como consecuencia de haberse adherido a la causa de Enrique de Trastámara en su guerra contra Pedro I de Castilla, el Cruel; cosa que le ayudó a segregarse a Utiel de Requena. De este modo, los aragoneses se vieron ante la necesidad de realizar algunas obras de fortificación por las que los vecinos se vieron obligados a pagar una elevada suma de florines. Se cree que las torres de San Julián y de Montijana, fueron edificadas en este periodo. El castillo necesitó obras más importantes: se sustituye la torre principal, que estaba edificada de argamasa, por otra de sillería en 1423; se intenta hacer lo propio con el muro musulmán que mira hacia el interior de la ciudad, pero la obra quedó inacabada.
Pese a todas estas mejoras, el período belicoso del siglo xviii supuso la destrucción de parte de la ciudad y de sus fortificaciones. Más tarde, la guerra napoleónica y las numerosas guerras civiles durante el siglo xix, consiguieron devolver a Requena su carácter estratégico, por lo que se volvió a construir elementos de protección y defensa. Requena tomó partido a favor de Isabel II de España, lo que hizo que fuera atacada por el general carlista Cabrera en septiembre de 1835, aunque no tomó la plaza. Este ataque provocó una serie de medidas defensivas, como la apertura de algunas zanjas y la formación de barricadas. En el verano de 1836 se construyeron algunas baterías y se abrió un foso con puente levadizo en la puerta de Valencia, que sirvieron para rechazar un nuevo ataque, que le valió el título de Ciudad. Fue nuevamente atacada por Cabrera en 1837, lo cual hizo que las autoridades militares decidieron dotar a la ciudad de nuevas y más potentes defensas. Se mejoraron las murallas, se construyeron muros de cal y canto, tapias, fosos, baterías, tambores, aspilleras, etc., aunque actualmente sólo pueden verse restos dispersos a lo largo de diferentes calles y zonas del municipio.
Descripción
El Castillo se encuentra sobre el promontorio que domina la ciudad, y está edificado sobre una gran peña. Actualmente sólo pervive su Torre del Homenaje, que es parte de la primitiva fortaleza musulmana, que estaba construida en piedra de sillería, y edificada a base de argamasa hasta que fue sustituida por la actual en 1423. El castillo se extendía en medio de dos grandes torreones, con almenas y terraplenes. Tuvo puente levadizo sobre un foso ya cegado. Sirvió para diversos usos, desde residencia de caballeros hasta cárcel. Actualmente la torre está restaurada y su interior es diáfano, y se pueden ver unas explicaciones digitales..
La muralla presenta una altura de entre nueve y diez metros, al igual que las torres. Cada torre avanza unos cinco metros desde la muralla y tiene un frente de seis metros y medio. Para la construcción se empleó tierra formando una argamasa en la que incluían además de barro, cal, piedras pequeñas y casquijo de adobes y cerámicas. Aunque el empleo de la técnica del tapial es propia del periodo califal, se generalizó en el siglo xii con los almorávides y siguió luego con los almohades y los nazaríes, lo cual dificulta la datación, pese a que se puede suponer que la cerca general no pudo ser posterior a la alcazaba (la arquitectura y los materiales son los mismos) y , además hay una segunda cerca, en torno a un arrabal, que por necesidad no puede ser posterior al siglo xii; todo lo cual induce a pensar que dicha cerca fue levantada durante el periodo califal, entre los siglos VIII y xi.
Las torres de Montijana, de forma redonda y construida de mampostería y basamento de sillería y ladrillo; y la torre Grande (esta última actualmente desaparecida) fueron reconstruidas en el siglo xv.​Tienen una estructura muy compleja y ha sufrido numerosas modificaciones, pudiéndose distinguir un primer trazado musulmán, un trazado modificado en período cristiano y posteriores reformas hasta las Guerras Carlistas, en la que fueron refortificadas por última vez. Destacaba la gran profusión de torres defensivas incorporadas al amurallamiento durante distintas épocas. Actualmente solo quedan restos dispersos entre las construcciones de otras casas, destacando por ejemplo los restos encontrados dentro de las casas situadas en los números 22-24 de la calle Fortaleza. Al levantar el pavimento moderno y retirar el relleno inferior se descubrieron parte de los sillares de un torreón redondeado que se relacionaban con los conservados en la casa colindante y que pertenecían a una de las torres defensivas de Requena. El muro medianero que separaba las dos pequeñas viviendas se había construido reutilizando un can de piedra similar a los existentes en la muralla del Patio de Armas. Las siguientes excavaciones demostraron que esas casas estaban en el foso del castillo y la puerta levadiza de la barbacana, así como la existencia de una segunda torre, que había sido derruida para usar reutilizar el espacio como bodega. Pese a ello se podía percibir su estructura redonda.

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