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sábado, 18 de mayo de 2024

 Las Fuentes del Marqués Caravaca de la Cruz  (Murcia)

Imágenes: 9/4/2023

Las Fuentes del Marqués es un paraje natural situado a 2 kilómetros del casco urbano de Caravaca de la Cruz, Región de Murcia, España.

Los dos caminos confluyen en “El Molinico”; desde allí la ruta es única hasta “Las Fuentes del Marqués” Se encuentran localizadas a los pies de la Sierra del Gavilán y el Buitre, con una extensión de 17.4 Hectáreas. El especial microclima de la zona, caracterizado por la presencia de agua, confiere al medio biótico y al físico especial peculiaridad, encontrándose en una reducida área gran cantidad de especies animales y vegetales que otorgan al paraje una clara singularidad.



Ubicado en el llamado Torreón de los Templarios, sito éste a la entrada del paseo principal de las Fuentes del Marqués y sobre el que la imaginación popular ha tejido numerosas leyendas, este centro viene a ser el colofón didáctico sobre este paraje y sobre la zona del Noroeste de la Región.




El Paraje de las “Fuentes del Marqués”, catalogado como Sitio Histórico, es uno de los grandes atractivos del municipio de Caravaca de la Cruz. Dicho paraje viene a constituir un parque natural en las afueras de la ciudad, de la que dista poco más de dos kilómetros. Se puede acceder a él bien por la Avda. de los Andenes (en automóvil), siguiendo después por el Camino de Mayrena, o bien siguiendo el Camino del Huerto, si se prefiere ir andando.



Los manantiales de donde fluye el agua están situados al final de este largo paraje, y son los popularmente conocidos como Sartenes (grande y pequeña), con un caudal medio de 320 I/sg.


las Cuevas del Marqués
Parte importante de las Fuentes es el paraje de las Cuevas del Marqués, situadas sobre una colina dominando las Fuentes. Se cree, por los materiales cerámicos encontrados que datan del s. XI, puede tratarse de un asentamiento estable con fines agrícolas, sin carácter militar.










En este magnífico paraje, encontramos el Centro de Interpretación de la Naturaleza, ubicado en el llamado Torreón de los Templarios, (siglo XVI). En él, se ha tratado de aprovechar las idóneas condiciones del paraje, fomentando la información y formación ambiental, potenciando la oferta educativa, lúdica y cultural de Caravaca de la Cruz.
En definitiva, las Fuentes del Marqués, es un paraje con encanto, en el que en cualquier época del año la naturaleza se muestra en todo su esplendor, siendo quizá la primavera y el otoño las estaciones más especiales por la explosión de luz y color la primera y por la variada paleta de tonalidades que muestra el otoño en las hojas de los árboles.
El paraje debe su nombre a uno de sus anteriores dueños, los marqueses de San Mamés, y al nacimiento en el lugar de varios manantiales. Las primeras referencias se deben al geógrafo árabe Al-Himyari (siglos XIII-XIV). Este lugar es un espacio de gran interés paisajístico, cultural y ecológico, donde se puede apreciar una buena relación entre el uso humano y el medio natural que lo sustenta.
EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA NATURALEZA Y EL ALBERGUE
Ubicado en el llamado Torreón de los Templarios, sito éste a la entrada del paseo principal de las Fuentes del Marqués y sobre el que la imaginación popular ha tejido numerosas leyendas, este centro viene a ser el colofón didáctico sobre este paraje y sobre la zona del Noroeste de la Región.
El visitante encontrará en él todo lo que debe saber sobre la vegetación, fauna, parajes y los sistemas ecológicos de la comarca. Conocerá también los usos humanos, la historia y la cultura ancestral de esta tierra. Pero sobre todo encontrará las claves para aumentar su respeto y apreciación por este entorno y para comprometerse personalmente en su conservación.
Además, ubicado en este magnífico entorno natural se encuentra un Albergue Juvenil, edificio rural del siglo XIX, de dos plantas y con capacidad para 44 personas, desde donde se propician actividades varias como rutas de senderismo, conocimiento del medio rural, actividades deportivas, etc.

viernes, 17 de mayo de 2024

 Caravaca de la Cruz (Murcia)

Imágenes: 6/4/ 2023

Caravaca de la Cruz es una ciudad y municipio español perteneciente a la Región de Murcia. Capital y centro administrativo de la comarca del Noroeste y cabeza del partido judicial del mismo nombre. Cuenta con una población de 25 756 habitantes, y su extensión es de 859,51 km². Se encuentra a 625 m sobre el nivel del mar.



La Basílica de la Vera Cruz del siglo xvii, diseñada por el importante arquitecto fray Alberto de la Madre de Dios, con fachada del XVIII, donde se venera la famosa Cruz de Caravaca. Ubicada dentro del Castillo de Caravaca, de orígenes islámicos (siglo xii) pero reformado en época cristiana;

En torno al cerro del Castillo se dispone el barrio más antiguo de Caravaca, el barrio medieval. A partir del siglo xii y XIII es cuando empieza a formarse un núcleo fortificado de relativa importancia. El pueblo utilizó para su situación las laderas norte, este y oeste del cerro, aprovechando la parte más suave de la pendiente natural. El barrio tiene la típica estructura irregular y desordenada en la que se entrecruzan callejuelas, se abren placetas y aparecen callejones sin salida. Estaba rodeado por una muralla de la que se conservan restos en algunas calles.


El Ayuntamiento, de estilo barroco, y cuyo trazado original corresponde a Jaime Bort.
plaza del Arco de Caravaca


Monumento al moro y al cristiano en la plaza del Arco de Caravaca


El Templete o Bañadero, edificio de estilo barroco y planta hexagonal inscrita en una circunferencia, en el cual se celebra el baño de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca cada 3 de mayo, acto ritual que viene celebrándose desde 1384. Hasta el Templete termina una agradable alameda llamada "La Glorieta".







Torreón de los Templarios
Las Fuentes del Marqués es un paraje natural de inmensa belleza cuyo protagonismo radica en los numerosos nacimientos de aguas cristalinas que conforman un espacio único a las afueras de la ciudad. En él se encuentra enclavado el Torreón de los Templarios, pequeño castillo que en la Edad Media constituía una avanzadilla de la defensa de Caravaca de la Cruz. En él se ha instalado el Centro de interpretación de la naturaleza donde se muestran las numerosas especies de aves, peces y pequeños mamíferos que habitan el paraje. Pero sobre todo encontrará las claves para aumentar su respeto y apreciación por este entorno y para comprometerse personalmente en su conservación. Se presentarán informaciones, sugerencias y sensaciones para que cada persona pueda "interpretar" la realidad que le rodea para ir a conocer el paraje natural y las especies naturales de la comarca disfrutando de su belleza y aumentando el conocimiento de la naturaleza.



Es un lugar de referencia para el culto de la Iglesia católica ya que desde 1998, durante el papado de Juan Pablo II, se la considera una de las once ciudades santas de esta confesión religiosa al disponer del privilegio de celebrar Año Jubilar a perpetuidad cada siete años en torno a la Santísima y Vera Cruz. El primero de ellos tuvo lugar en 2003 y contó con la visita del cardenal Ratzinger, posteriormente elegido como papa con la denominación de Benedicto XVI. Por esta circunstancia, y por el propio nombre del municipio, también se la conoce como "la Ciudad de la Cruz".
Además de ser conocida por la reliquia cristiana y su casco antiguo de origen medieval, lo es también por las fiestas patronales en honor a la misma, celebradas entre los días 1 y 5 de mayo de cada año, declaradas de Interés Turístico Internacional en 2004. Junto a las procesiones y desfiles de Moros y Cristianos, es especialmente relevante el festejo de los Caballos del Vino, declarada en 2020 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La Basílica de la Vera Cruz del siglo xvii, diseñada por el importante arquitecto fray Alberto de la Madre de Dios, con fachada del XVIII, donde se venera la famosa Cruz de Caravaca. Ubicada dentro del Castillo de Caravaca, de orígenes islámicos (siglo xii) pero reformado en época cristiana;
La Iglesia parroquial de El Salvador, uno de los mejores exponentes de la arquitectura renacentista en la Región de Murcia, dentro de las llamadas iglesias columnarias (siglo xvi);
La Iglesia parroquial de la Concepción, cuyo campanario se conoce como la torre de los Pastores. En su interior destaca el artesonado mudéjar de madera policromada (siglo xvi) así como el retablo del altar mayor que alberga la imagen de la titular, la Inmaculada Concepción, obra del escultor caravaqueño Francisco Fernández Caro (1792).
La Iglesia de la Compañía de Jesús, terminada en el siglo xviii, fue propiedad de los jesuitas junto con el convento anexo hasta su expulsión en 1767. A partir de entonces fue desde un hostal a un garaje. En la actualidad, la iglesia es usada como centro cultural municipal.
La Iglesia de la Soledad : primera iglesia de Caravaca, actualmente museo arqueológico (siglo xvi).
El Convento de Madres Carmelitas Descalzas e Iglesia de San José, fundado por Santa Teresa de Jesús en el año 1576, posee una iglesia conventual de estilo rococó. La localidad forma parte de las Huellas de Santa Teresa, ruta de peregrinación, turística, cultural y patrimonial que reúne las 17 ciudades donde santa Teresa de Jesús dejó su "huella" en forma de fundaciones.14​
El Convento de Padres Carmelitas de Caravaca de la Cruz, fundado por San Juan de la Cruz en 1586, aunque construido en el siglo xvii con proyecto del arquitecto fray Alberto de la Madre de Dios.
El Convento e Iglesia de Santa Clara, fundado en 1609 por Catalina de Robles y Ginés de Perea, alcalde mayor y notario del Santo Oficio del Reino de Murcia. Cuenta con dos edificios claramente diferenciados: iglesia y convento que fueron edificados en lo que en su día fue Ermita del Apóstol San Bartolomé y primer emplazamiento de la Compañía de Jesús en la ciudad. La iglesia, de líneas muy sobrias como corresponde al espíritu franciscano, se concluyó hacia 1718.
El Ayuntamiento, de estilo barroco, y cuyo trazado original corresponde a Jaime Bort.
El Templete o Bañadero, edificio de estilo barroco y planta hexagonal inscrita en una circunferencia, en el cual se celebra el baño de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca cada 3 de mayo, acto ritual que viene celebrándose desde 1384. Hasta el Templete termina una agradable alameda llamada "La Glorieta".
La Plaza de Toros, edificada sobre un antiguo convento franciscano, que fue inaugurada en 1880 y se le añadió, con la remodelación de 1926, una fachada neomudéjar.
En torno al cerro del Castillo se dispone el barrio más antiguo de Caravaca, el barrio medieval. A partir del siglo xii y XIII es cuando empieza a formarse un núcleo fortificado de relativa importancia. El pueblo utilizó para su situación las laderas norte, este y oeste del cerro, aprovechando la parte más suave de la pendiente natural. El barrio tiene la típica estructura irregular y desordenada en la que se entrecruzan callejuelas, se abren placetas y aparecen callejones sin salida. Estaba rodeado por una muralla de la que se conservan restos en algunas calles.
En torno a las calles Puentecilla, Mayor, De las Monjas, Rafael Tejeo, Gregorio Javier y la Plaza de los Caballos del Vino se emplazan numerosas casonas blasonadas (Palacio de los Uribe del siglo xvi, Palacio de la Encomienda, etc.), de la época en que Caravaca salió de sus murallas y se expandió por el llano tras el fin de la frontera con Granada.
Ermitas de Santa Elena, San Sebastián y de la Reja : La primera se sitúa en la plaza de los Caballos del Vino o del Hoyo presidida por una escultura conmemorativa de esta fiesta tan particular. La última dispone de un magnífico mirador de la ciudad.
Varios monumentos obra del escultor valenciano Rafael Pi Belda: A San Juan de la Cruz (1986), Al moro y al cristiano (1983), Vía Crucis (2000, Real Basílica Santuario de la Vera Cruz de Caravaca), Obra conmemorativa de la concesión de la Santa Sede de Año Jubilar perpetuo a la Basílica Santuario de la Vera Cruz de Caravaca (2001) y A los Caballos del Vino (2007). Así como también obras de otros escultores como Antonio Campillo Párraga y José Carrilero Gil (Caravaca de la Cruz, 1928).
Torre de los Templarios, en el paraje de las Fuentes del Marqués, del siglo xvi-xvii, donde también se encuentra la Cueva del Marqués, unas grutas excavadas por los pobladores árabes para curtido de pieles o destilado de plantas aromáticas.
Antigua estación de tren de Murcia, donde acababa el ferrocarril de la línea Murcia-Caravaca, actualmente convertido en albergue y centro del consorcio de la Vía Verde del Noroeste.

Las Fuentes del Marqués es un paraje natural de inmensa belleza cuyo protagonismo radica en los numerosos nacimientos de aguas cristalinas que conforman un espacio único a las afueras de la ciudad. En él se encuentra enclavado el Torreón de los Templarios, pequeño castillo que en la Edad Media constituía una avanzadilla de la defensa de Caravaca de la Cruz. En él se ha instalado el Centro de interpretación de la naturaleza donde se muestran las numerosas especies de aves, peces y pequeños mamíferos que habitan el paraje. Pero sobre todo encontrará las claves para aumentar su respeto y apreciación por este entorno y para comprometerse personalmente en su conservación. Se presentarán informaciones, sugerencias y sensaciones para que cada persona pueda "interpretar" la realidad que le rodea para ir a conocer el paraje natural y las especies naturales de la comarca disfrutando de su belleza y aumentando el conocimiento de la naturaleza.


 Santuario de la Virgen de la Esperanza en Calasparra (Murcia)

Imágenes: 8/4/2023

El Santuario se encuentra en un paraje a 6 km por carretera de la villa. La ermita acoge a dos imágenes de la Virgen de la Esperanza, Patrona de Calasparra, a la que se les rinde culto juntas. La ermita primitiva (XVII) estaba en una de las cuevas sobre el río Segura, abrigo natural de pastores, a la que se le han ido agregando nuevas salas y edificios con la expansión del culto. 






















A la creación de terrazas hasta el río, ha sucedido modernamente la creación de zonas de servicios: parkings, restaurante, hotel, etc. A pesar de las sucesivas ampliaciones sigue siendo un bello lugar de esparcimiento y oración, declarado Lugar de interés geológico.
Una Coronación canónica de las imágenes tuvo lugar en el año 1996. Así mismo un Año Jubilar, que concluye el 21 de diciembre del 2008 fue decretado por el Papa Benedicto XVI. En dicho año el Santuario se cuenta entre los cinco primeros de España, con cerca de un millón de visitantes al año según fuentes de la Mayordomía.
El Santuario de la Virgen de la Esperanza ha sido objeto de interesantes estudios políticos y antropológicos.
CALASPARRA Y LA ESPERANZA: HISTORIA Y LEYENDA
 Como ocurre en cualquier lugar sagrado, el santuario de nuestra señora de la Esperanza tiene una parte de leyenda y otra de historia, la primera extendida entre los devotos, con sus variaciones y sus incongruencias; la segunda, por desgracia, poco conocida y muy manipulada y tergiversada torticeramente.
  Intentando poner un poco de orden en el caso, invitado por la Mayordomía, quiero dejar en este portal una pequeña reseña, fruto de mi trabajo y mi amor por esta tierra, que es mi segunda patria chica, y mi devoción por la Señora, que heredé de mis mayores. Más de tres décadas de trabajo en el rico Archivo Municipal, me han proporcionado muchos datos de nuestra historia, entre ellos, los referidos al santuario y su evolución. Veamos, pues, el camino recorrido por esta institución:
Leyenda.-A partir del concilio de Trento, las devociones se multiplican y difunden. Unas, con publicaciones de sus milagros y hechos relevantes, otras, con el trajinar de sus limosneros, que recorrían las tierras con sus bacines de demanda, sus gozos, romances y sus estampas de devoción, que cantaban las excelencias de cada santuario o advocación.
 En este largo proceso la leyenda ganaba a la historia, copiando tópicos, repitiendo aparecimientos y circunstancias. Hay todo un legendario, con sus romances, con sus estampas, con sus milagros. En el caso que nos ocupa hay dos tipos de documentos que nos ilustran: dos libros y unos gozos.
  El primer libro, “Pensil del Ave María”, obra del padre Córcoles, prebendado de la catedral de Murcia, es de 1730, aunque a mí me llegó en una traslación manuscrita del XIX, que conserva el Archivo Municipal de Murcia. En él, el bueno de don José da repaso a las tradiciones que le informaron en el pueblo. Dice que es tradición antigua que la Virgen se apareció a un penitente que hacía allí vida eremítica en la cueva, y le pidió que le edificaran una ermita con la advocación de la Esperanza. Aprovecha la ocasión para dar una versión disparatada de la etimología de la villa y para describir el estado de la cueva y sus dependencias. Lo que sí deja muy claro es la existencia de una sola imagen y la devoción que ha ganado en la comarca, de donde acuden muchos peregrinos que dejan sus exvotos. Dice así:
“...la manifiestan y dan testimonio de esta verdad las presentallas que penden de las paredes de la hermita. Alli se ven cabezas, piernas, brazos, y otras hechuras de cera, señales que nos aseguran que esta divina Señora es el alivio de todo genero de enfermedades”.
*Presentalla, nombre medieval del exvoto.
 El otro, casi coetáneo, “Descripción Corográfica”, es obra del cronista franciscano fray Pablo Ortega, que solía informarse personalmente de sus datos, por lo tanto, bastante fiable. Habla con exactitud de medidas de la cueva; hace apreciaciones de la abundancia de peregrinos de todo el arco geográfico y del marco local que está viendo, resaltando la maravilla de la naturaleza. Sigue hablando de una sola imagen y actúa como historiador profesional, calificando como no auténticas las distintas leyendas sobre la aparición:
“...como he dicho, tiene el título  de la Esperanza, solo hay que decir de su aparecimiento y circunstancias que no hay cosa auténtica, y como se funda en tradiciones, son estas tan varias, que no se puede sentar el pie con seguridad, como singularmente experimentamos en sucesos de esta esfera”.
 Lo que sí ratifica es el calificativo de milagrosa a la imagen y reseñar la impresionante afluencia de peregrinos de todos los contornos y sus exvotos.
En cuanto a los gozos, de trata de un pliego con unas composiciones que se cantaban, sobre todo en la Corona de Aragón, a los santos, cristos o vírgenes de devoción particular, con una parte cantada y otra rezada, incluidas preces en latín.
En el caso que nos ocupa, lleva una orla grabada, así como la más antigua representación de la imagen, solo la original de vestir, acompañada de dos ramilletes grabados.
 En la parte cantada cuenta una de las leyendas más conocidas: la del colmenero y la promesa de la cera. Fue impreso por la casa Belda, de Murcia, especialista en todos los temas devocionales, y publicado en fotografía en la monografía dedicada al santuario en 1996.
 De las publicaciones posteriores hay que señalar que prima lo legendario, dando bulos como que la imagen pequeña era una virgen de arzón o disparates similares.
 Solo los libros que se han publicado recientemente, acuden a las fuentes documentales, usándolas aún con cierto miedo a enfrentarse a la tradición devota. De todos ellos, damos bibliografía al final.
Historia.- Calasparra, como cualquier población del arco Mediterráneo, goza de un amplísimo panorama histórico, tanto por las fuentes históricas y documentales, como por los abundantísimos yacimientos arqueológicos.
 El escenario donde su ubica el santuario tiene todos los elementos para gozar de esta antigüedad, y en ella hunde sus orígenes.
 Ya el padre Ortega habla de su antigüedad, fijándose en los humos y negruras de techos y paredes, que él asocia a tiempos antes del diluvio bíblico
 El visitante que tenga un cierto conocimiento de Historia, se llevará la impresión de que este rincón privilegiado ha sido lugar de asentamiento humano desde antiguo.
 Justo frente al santuario, sobre un cerro amesetado de la margen izquierda, hay un importante asentamiento hispano romano, edificado sobre cimientos más antiguos. Conociendo la vida religiosa de dicho periodo, no es ningún disparate aventurar que las cuevas del otro lado fueron su lugar sacro, asociado a alguna ninfa del agua y de la salud.
 Lo que sí es cierto y documentado es que el lugar, en la Edad Media, se llamaba La Fuensanta, la fuente santa que mana casi “gota a gota”, en feliz expresión de don Enrique Rius, el maestro poeta, y que recibía algún tipo de veneración. Precisamente por eso, las autoridades sanjuanistas –señores del terrazgo, en lo temporal y espiritual- prohibieron a los pastores la estancia en dicha cueva de La Fuensanta, en tiempos del comendador frey Juan Jufre de Loaysa, a fines del XVI.
Una autoridad sanjuanista sería el fundador de la ermita. No conocemos la fecha exacta, pero si tenemos la pinza que la fija: junio de 1602 y abril de 1609, llegada y muerte del protagonista: frey Alonso Benítez de Munera.
 La referencia de las fechas nos establecen, la primera, el momento de llegada a la villa de frey Alonso, como prior y vicario, procedente del mismo cargo de la villa mudéjar de Archena, enmarcada en la encomienda de Calasparra, cuyo comendador autorizó la permuta; y, la segunda, el primer documento (por ahora) en que se refleja la existencia de la ermita. Se trata del cuaderno oficia de visita a la encomienda, realizada por los visitadores de la Orden y que dice así:
-“-Visita de la Hermita de Nuestra Señora de la Fuensanta
-Este dicho dia (21-abr-1609) visitaron y bieron por uista de oxos la Hermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, la qual fundo he hizo por devoción el Licenciado Benites de Munera, Prior y Bicario de esta Uilla, la qual esta con mucha deçençia y deuoçion. Y esta bien reparada”.
Esta pinza se ve acortada por el testamento de Elvira Pérez, que en 25-jul de 1608 le deja un real de limosna a la ermita, con nombre de Esperanza.
 Recalco lo del nombre, porque en los primeros momentos hay diversidad de denominación, oscilando entre Fuensanta (por la fuente), de la O, de la Buena Esperanza o de la Expectación, todas las advocaciones que recibe la “Virgo Paritvra” que, a partir de 1617 se venerará en ella. Una imagen de vestir que muestra a la Señora esperando el parto, con las manos juntas (en el grabado de los gozos) o brazos abiertos, como terminaría prevaleciendo en las representaciones plásticas del XIX.
En  19-jul de 1617, Juana Sánchez, viuda del administrador del salero, natural de la villa, hace testamento para entrar en la Venerable Orden Tercera de los franciscanos. Reparte todo su enorme ajuar de objetos religiosos entre parroquial, ermitas y cofradías, donando a la ermita la que sería su imagen titular durante casi dos siglos, junto con su ajuar. Dice así:
“-Ytem, MANDO SE DE a la ermita de la Fuensanta vna ymajen que yo tengo de madera, de Nuestra Señora, rostro y manos de madera, con sus bestidos. La qual sirba en su altar mayor, de la adbocaçion de Nuestra Señora de la O, o de la Esperanza. Y de alli no se saque, para sienpre, en manera alguna, porques ansi mi boluntad.” (Mayúsculas y subrayado mío
Como podemos observar, la advocación de la ermita aún es “Fuensanta”, mientras la advocación mariana dualiza en dos calificativos que vienen a ser la misma cosa: “La Virgen que ha de parir”.
 Ya tenemos los dos elementos fundamentales, pero, antes de seguir adelante, hay que hacer unas aclaraciones muy importantes:
-a) Calasparra, desde 9-jun-1289 pertenece a la Orden de San Juan de Jerusalén, que tiene el señorío temporal y el espiritual, representado en su comendador. Esto quiere decir que las leyes de la Orden son las únicas aplicables. Por ello una ermita, aunque se levante por un particular, pasa inmediatamente a poder de la Orden, siendo el ayuntamiento el encargado de su patronazgo; del mismo modo es “nvllivs dioecesis”, no perteneciendo a ninguna diócesis, siendo exenta del obispado de Cartagena, que no tiene ninguna autoridad sobre ella hasta fines del XIX, cuando desaparece el poder de ella.
-b) El concejo o ayuntamiento es el encargado de nombrar mayordomo, ermitaño, capellán y velar por sus necesidades materiales y económicas, encargado de llevar las cuentas, que habrán de presentar a los “Visitadores” de la Orden cada cuando hagan la preceptiva “Visita”.
-c) Los Visitadores son los inspectores (un seglar y un eclesiástico, comendador y freire) que periódicamente visitan el termino, informando de todos los bienes y dependencias, de su estado, necesidades y administración. Sus informes, “Vistas de ojos”, son un material precioso e incontestable para conocer la historia. Referentes a imagen y ermita tenemos muchos y clarificadores.
-d) Ermitaños y capellanes son los encargados inmediatos, nombrados por el concejo, velando por el culto y la difusión de la devoción mediante las demandas de limosnas y publicación de leyenda y milagros. Desde muy pronto, esta devoción se extiende por la comarca, el reino de Murcia y el arcedianato de Alcaraz.
 Por último, antes de dejar una larga reseña histórica, hay que destacar que el hecho de utilizar una cueva como soporte y protección, es una vieja herencia de las antiguas religiones y una garantía para la mejor conservación de los edificios de culto, iglesia, y servicio: casa de ermitaño y albergues para peregrinos y sus cabalgaduras.

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