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domingo, 12 de mayo de 2024

 REAL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA (Valencia)

Monasterio fortificado de Santa María 

Imágenes 11/3/2023        

El Real Monasterio de Santa María de la Valldigna se encuentra situado en Simat de Valldigna (Valencia) España. Fue fundado por Jaime II de Aragón el 15 de marzo de 1298.    

Torres y portal nuevo: Siglo XIV.
Torres y portal nuevo: Siglo XIV.

Abad Arnau d'Aranyó (1357-1387). Acceso principal del recinto monacal. Incluye la primitiva capilla de Ntra. Sra. de Gracia.

La entrada principal al recinto murado del monasterio se realiza a través del Portal Nou. Éste se resuelve con arco apuntado de fábrica de sillería y se flanquea por dos torres salientes, de planta cuadrada y remate almenado. En la parte superior del arco existen tres escudos dispuestos horizontalmente, el de la Corona de Aragón en el centro y en los extremos las armas del abad Arnau d'Aranyó: una rama de endrino y un báculo. La puerta da acceso a un atrio con bóveda de crucería que es uno de los elementos mejor conservados del conjunto abacial. En tiempos del Abad Feliu Garíx (1720 - 1724) los remates, en forma de corona, sustituyeron a las almenas originales del XIV. A ambos lados de las torres, hacia el norte y hacia el sur, se levantan las murallas exteriores: consistentes en un muro de planta poligonal con tres fases constructivas evidentes de los siglos XIV, XVI y XVIII.
Torres y portal nuevo: Siglo XIV.

Torres y portal nuevo: Siglo XIV.

Portal Nuevo visto desde el interior
LA ALMAZARA: Siglo XVIII.

Edificio anexo que alojaba el molino de aceite, el granero y las caballerizas.

Nave modesta y relativamente tardía que llegó hasta nosotros desguazada y sin techumbre. Su nueva cubierta y habilitación ha dotado al cenobio de una sala multiusos.
LA ALMAZARA: Siglo XVIII.

LA ALMAZARA: Siglo XVIII.

 


IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA Iglesia primitiva: siglo XIV. Segunda iglesia: siglo XV hasta 1644 (abad Francesc Talavera). Iglesia actual: desde 1648 (abad Rafael Trobat) hasta 1697 (abad Josep Castillo).

Lugar destinado a la oración comunitaria. Planta de cruz latina con atrio, seis capillas laterales, crucero o transepto y presbiterio, donde se situaba el coro. Envolviendo la cabecera, se encuentran la sacristía y el trasagrario. Al fondo, la torre del campanario.

Es el edificio mejor conservado de todo el conjunto. Hay evidencias de dos templos anteriores, el primero del siglo XIV y el segundo del siglo XV, cuyos vestigios se pueden ver en el lado externo del muro sur de la iglesia. Recientes excavaciones arqueológicas han podido concretar algunas incógnitas de su disposición.

La primera iglesia quedó destruida tras el terremoto de 1396 y la segunda es derribada por el terremoto de 1644. El templo quedó concluido el año 1699. Consta de una sóla nave con bóveda de medio punto, reforzada con arcos torales y cubierta de dos aguas. En el crucero se eleva una cúpula apuntada. A cada lado de la cabecera se ubican las sacristías y detrás el trascoro, al que se accedía por una puerta, encima de la cual se encontraba el trono giratorio de Santa María de la Valldigna y el camarín. Predomina en el interior un marcado clasicismo que se expresa en sus elementos constructivos, contrastando estos, con la profusa decoración pictórica y ornamental en la parte alta del templo. El atrio se adosó a la iglesia en el año 1697 y en su interior podemos encontrar tres pinturas al fresco, dos de ellas a ambos lados de la puerta de acceso al templo y una tercera situada sobre el dintel de la puerta de entrada. La torre campanario se comienza a construir en el año 1652 y consta de tres cuerpos: el primero corresponde a una de las torres que protegían a la iglesia del siglo XV; el segundo es el cuerpo de campanas y el tercero lo constituye el remate o templete típico de los campanarios valencianos de adscripción barroca.
Torre defensiva junto IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA

FUENTE DE LOS TRITONES: Siglo XVIII.

La fuente se construyó expresamente para el monasterio en el año 1740, aunque fue comprada por el Ayuntamiento de València en 1852, el cual la instaló, en un primer momento, en la plaza de Sant Llorenç, de donde fue trasladada más tarde a los Jardins del Real.

Está tallada en piedra de mármol gris y rosa, y conformada por una taza de bello perfil, plato con cuatro caños en forma de mascarones y un pináculo surtidor decorado en su base con otras tantas cabezas de monstruos marinos y delfines, de los cuales recibe el nombre.

Conjunto defensivo de la iglesia.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA



Torre y muralla segundo recinto exterior

Torre de la esquina Norte.
Torre y muralla segundo recinto exterior

Torre y muralla segundo recinto exterior

Murallas de Clausura Sala Capitular Torre de la Iglesia
Murallas de Clausura: Levantadas en el siglo XIV rodeando el recinto monacal.



Puerta de la Xara: Situada en el muro Sur. Se trata de una pequeña puerta gótica que daba acceso a personas de menor rango y categoría. Era utilizada por los monjes para dar comida a los necesitados. También contaba con foso y puente levadizo.
Muralla sur  tronera de buzón del siglo XVI.

PALACIO DEL ABAD: Siglo XIV.

Abad Arnau d'Aranyó (1357-1387). Edificación destinada a las salas abaciales y a la recepción de visitantes ilustres.

Situado al este de la iglesia, algo alejado del conjunto abacial, sus restos se muestran aislados al perderse los vestigios de los cuerpos de conexión con el núcleo monacal. Se atribuye su construcción al abad Arnau d´Aranyó en la segunda mitad del siglo XIV, aunque su construcción definitiva obedece a diversas etapas constructivas que van del siglo XIV al XVIII. En el claustro bajo, destaca la sobriedad en el tratamiento de ménsulas, capiteles y arcos, en este caso escarzanos, que sustentaban el esbelto sobreclaustro que, después de haber permanecido durante 80 años en la denominada mansión del Canto del Pico de Torrelodones (Madrid), luce en su emplazamiento original desde el mes de marzo de 2007.

De entre los importantes personajes que albergó este palacio destacamos a los reyes Martín I el Humano, Alfonso el Magnánimo y Felipe II.                                                                                                  
PALACIO DEL ABAD: Siglo XIV.


SALA CAPITULAR Siglo XV - principios s. XVI.

Abad Roderic de Borja (1479 - 1491) - Abad César Borja (1491 - 1499) - Abad Pere Baldó (1499 - 1502) - Abad Pere LLuís de Borja (1502 - 1504). Lugar donde se reunían los monjes presididos por el abad para leer los capítulos de la orden.
PALACIO DEL ABAD: Siglo XIV.

PALACIO DEL ABAD: Siglo XIV.



PALACIO DEL ABAD: Siglo XIV.
Refectorio: Era el comedor de los monjes, con púlpito para leer pasajes de la Biblia. Del siglo XV, se encuentra almenado.

Refectorio
CLAUSTRO DEL SILENCIO: Siglo XIV-XV.

Espacio de comunicación entre las estancias, con patio central y lavatorio. Contaba con cuatro pandas cubiertas que se utilizaban para pasear, leer o meditar

CLAUSTRO DEL SILENCIO: Siglo XIV-XV.

Espacio de comunicación entre las estancias, con patio central y lavatorio. Contaba con cuatro pandas cubiertas que se utilizaban para pasear, leer o meditar

Interior de IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA Iglesia primitiva: siglo XIV. Segunda iglesia: siglo XV hasta 1644 (abad Francesc Talavera). Iglesia actual: desde 1648 (abad Rafael Trobat) hasta 1697 (abad Josep Castillo).

Lugar destinado a la oración comunitaria. Planta de cruz latina con atrio, seis capillas laterales, crucero o transepto y presbiterio, donde se situaba el coro. Envolviendo la cabecera, se encuentran la sacristía y el trasagrario. Al fondo, la torre del campanario.

Es el edificio mejor conservado de todo el conjunto. Hay evidencias de dos templos anteriores, el primero del siglo XIV y el segundo del siglo XV, cuyos vestigios se pueden ver en el lado externo del muro sur de la iglesia. Recientes excavaciones arqueológicas han podido concretar algunas incógnitas de su disposición.

La primera iglesia quedó destruida tras el terremoto de 1396 y la segunda es derribada por el terremoto de 1644. El templo quedó concluido el año 1699. Consta de una sóla nave con bóveda de medio punto, reforzada con arcos torales y cubierta de dos aguas. En el crucero se eleva una cúpula apuntada. A cada lado de la cabecera se ubican las sacristías y detrás el trascoro, al que se accedía por una puerta, encima de la cual se encontraba el trono giratorio de Santa María de la Valldigna y el camarín. Predomina en el interior un marcado clasicismo que se expresa en sus elementos constructivos, contrastando estos, con la profusa decoración pictórica y ornamental en la parte alta del templo. El atrio se adosó a la iglesia en el año 1697 y en su interior podemos encontrar tres pinturas al fresco, dos de ellas a ambos lados de la puerta de acceso al templo y una tercera situada sobre el dintel de la puerta de entrada. La torre campanario se comienza a construir en el año 1652 y consta de tres cuerpos: el primero corresponde a una de las torres que protegían a la iglesia del siglo XV; el segundo es el cuerpo de campanas y el tercero lo constituye el remate o templete típico de los campanarios valencianos de adscripción barroca. 

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LA VALLDIGNA







Según la tradición, el rey Jaime II de Aragón, después de hacer la guerra contra los musulmanes por tierras de Alicante y Murcia, al pasar por el valle, entonces llamado Alfandech e impresionado por su fertilidad y belleza, dijo, dirigiéndose a su capellán el monje Bononat de Vila-Seca, y abad del monasterio cisterciense de Santes Creus: «Vall digna per a un monestir de la vostra religió». Y el abad contestó: «Vall digna!». El rey concedió las tierras al abad de Santes Creus para una nueva fundación cisterciense en el valle que tomaría el nombre de Valldigna.
En el año 1835, con la desamortización de Mendizábal, tiene lugar la exclaustración y el monasterio es abandonado por los monjes y vendido a particulares. El cenobio se convirtió en una explotación agropecuaria particular y empezó el expolio y la destrucción patrimonial, con el derribo de la mayoría de las edificaciones, dinamitaron el baldaquino (especie de templete formado por cuatro columnas que sostienen una cúpula o dosel plano y destinado a cobijar el altar cuando tiene posición aislada), está situado en el centro de la iglesia y sólo lo tienen monasterios e iglesias importantes como la catedral de Santa María en Gerona, o la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano. Los sillares de los arcos y las losas del pavimento son vendidos como material de construcción, mientras que, entre 1920 y 1926, los arcos góticos del claustro alto del palacio del abad se incorporan a la estructura del Palacio del Canto del Pico, la residencia que construyó José María del Palacio y Abárzuza, conde de Las Almenas, en Torrelodones (Madrid). En 2003 la Generalidad Valenciana lo compró a los actuales propietarios del palacio y en 2006 ha sido devuelto a su lugar original. Otras piezas pasan a las parroquias de la comarca y los fondos documentales se dispersan siguiendo los pasos de los monjes exclaustrados.
Hoy en día la iglesia, el «Portal Nuevo», entrada al recinto monacal —que sobre su ojiva tiene esculpidos los escudos de la Corona de Aragón y del Abad— y la antigua almazara —recientemente restaurada— se encuentran en perfecto estado de conservación y están realizándose trabajos con el resto de las dependencias. La iglesia se caracteriza por sus elevadas bóvedas con rica ornamentación pictórica y poseer un techo policromado con decoración floral y ángeles. Actualmente el monasterio se encuentra en proceso de restauración, siendo esta gestionada por la Fundación Jaime II el Justo.
Según el artículo 57 del Estatuto de Autonomía valenciano, el Monasterio de Santa María de Valldigna es:
"templo espiritual, histórico y cultural del antiguo Reino de Valencia, y es, igualmente, símbolo de la grandeza del Pueblo Valenciano reconocido como Nacionalidad Histórica". En el mismo artículo se dice que "la Generalidad Valenciana recuperará, restaurará y conservará el monasterio (...) una ley de Les Corts determinará el destino y utilización del monasterio como punto de encuentro de todos los valencianos y como centro de investigación y estudio para recuperar la historia de la Comunitat Valenciana"
Artículo 57. Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana ​
Arquitectura
Tuvo tres etapas constructivas, una primera implantación en estilo gótico valenciano del siglo xiv que forma la estructura completa del conjunto en torno al claustro, siguiendo el canon del Císter; la importante renovación producida a raíz de las graves destrucciones del terremoto de 1396; y la segunda renovación y enriquecimiento definitivos después del nuevo terremoto de 1644, con sustituciones completas y nuevas dependencias, ya de etapa barroca en los siglos XVII y XVIII, a la cual, por ejemplo, pertenecen el templo actual y la capilla de la Virgen de Gracia.
Sus dependencias se adecuan al modelo tipo del Císter, con dos puntos neurálgicos: la iglesia y el claustro, alrededor de los cuales giraba toda la vida del monasterio. El Claustro es el elemento central: comunica las diferentes dependencias del monasterio (el refectorio, la cocina, la sala capitular, la iglesia, el dormitorio y el escritorio). Fuera de este conjunto monumental está el palacio del abad, (construido a iniciativa del abad Arnau de Saranyó, entre los siglos XIV y XVI), la hospedería, la bodega, el almacén y el resto de las Propiedad y uso
En el año 1991 fue adquirido por la Generalitat Valenciana y a partir de esta fecha empezó su restauración.
Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.dependencias agrícolas.                                                                                                                         

sábado, 11 de mayo de 2024

 MONASTERIO FORTALEZA DE SANTA MARÍA DE LA MURTA  (Valencia)

Imágenes  11/3/2023   

El Monasterio de Santa María de la Murta (siglos XIV - XV), es un antiguo cenobio de la orden de los jerónimos situado en el Valle de La Murta, en Alcira (Valencia) España.

A unos siete kilómetros de Alcira, en la cabecera del valle de su nombre, en una finca de propiedad particular, a los pies del célebre Cavall Bernat. Se puede acceder con vehículo desde el camino que parte del Hospital de la Ribera y que llega a la entrada de la finca. A partir de aquí, hay que seguir andando unos 15 minutos.

Para acceder al monasterio había que cruzar un puente sobre el barranco de la Murta y que recibía el nombre de Puente de Felipe II ya que fue inaugurado por él mismo en su visita al monasterio el 19 de febrero de 1586. Aquí se podría recordar la especial relación que mantenía la familia Real de los Austria con la Orden de San Jerónimo.

Ruinas de la Torre de las Campanas.

Torre de las Campanas.

Torre de las Campanas.
El escudo de la familia Vich está compuesto básicamente por dos fajas horizontales de oro (color amarillo) sobre fondo de gules (rojo). En el centro del frontón partido se podía leer la siguiente inscripción: "Quae utilitas in sanguine meo um descendo incorruptionem" que puede traducirse como " De que sirve mi sangre si desciendo a la corrupción"

El monasterio dada su situación un poco abrupta no era muy grande en cuanto a extensión horizontal, por lo que su engrandecimiento fue suplido en altura, con lo que siendo un monasterio pequeño tenía todos los equipamientos necesarios para su habitabilidad.



Iglesia monacal La primera iglesia monacal se realizó a mediados del siglo XV, atribuyéndosele su autoría a Jaime Gallent. El coro fue realizado en 1481 y se atribuye su construcción a Francisco Martínez alias "Viulaigua". Probablemente anteriormente existiera otra iglesia que sería en realidad una de las antiguas ermitas cenobíticas de las tres sobre las que se construyó el monasterio, concretamente la conocida como de Santa María y de la que se desconoce su emplazamiento.

Torre de las Palomas 
Torre de las Palomas Entre 1547 y 1601 se levantó la Torre de las Palomas, lo que dota al monasterio de una perspectiva de fortaleza,

Restos de la iglesia fachada meridional

La iglesia por propias necesidades de ubicación está orientada al norte


Matacanes


Torre de las Palomas 
Torre de las Palomas, lo que dota al monasterio de una perspectiva de fortaleza, con sus almenas y sus matacanes

Torre de las Palomas 

Situada justo frente al monasterio, encontramos una gran Casona Señorial, donde antiguamente se encontraba la hospedería del convento. Uno de los puntos más bonitos del recorrido, ya que nos ofrece la visita a una pequeña capilla reformada en el SXVII, llamada Capella de la Mare de Déu de Murta, a una almazara y a un delicioso jardín romántico. Deambular por el jardín, disfrutar de su pequeño estanque es toda una delicia. –Te comiendo ir en primavera que es cuando encontramos el jardín en todo su esplendor-. Un lugar mágico que nos transporta al medievo y donde encontramos 2 leones, símbolo de la orden de San Jerónimo. Un lugar idílico para realizar maravillosas fotografías, de hecho este lugar ha sido escenario de muchas sesiones de moda y suele ser el lugar escogido por los novios de la zona para tomar sus imágenes de boda.





El Monasterio de Santa María de la Murta (siglos XIV - XV), es un antiguo cenobio de la orden de los jerónimos situado en el Valle de La Murta, en Alcira (Valencia) España.
A lo largo de su historia fue un importante emporio de cultura y espiritualidad y centro de peregrinaje de la realeza, la aristocracia y de influyentes personajes religiosos. Fue adquirido por el Ayuntamiento de la ciudad en 1989, y, desde 1995, se encuentra en fase de recuperación y restauración tanto el convento-fortaleza como su entorno y reserva natural protegida.                                                                                                                                                             Orígenes
En 568, bajo el reinado de Leovigildo, San Donato y sus eremitas huidos de África fundaron en el valle, llamado entonces valle de Miralles, un monasterio servetano. La invasión árabe en 711 lo dejó asolado y los eremitas se dispersaron, muriendo el fundador y siendo enterrado en el monasterio.
No obstante sus orígenes están documentados en el manuscrito de 1773 del Padre J.B. Morera, estudioso del archivo del monasterio, a partir del siglo XIV, cuando el caballero alcireño Arnau de Serra, señor de las tierras de La Murta, previa autorización del rey Pedro el Ceremonioso, las donó a un grupo de ermitaños establecidos en el valle con la condición de fundar una comunidad religiosa, que viviese bajo la regla de San Jerónimo. Tras profesar en Jávea como monjes de esta orden, el papa Gregorio XI les concedió la bula para fundar un monasterio en 1376.
Construcción y periodo de esplendor
El nuevo cenobio nació bajo la protección del importante Monasterio de San Jerónimo de Cotalba, cuyo prior, Fray Domingo Lloret, y un grupo de monjes fueron enviados a Alcira en 1401. Ese mismo año, el día 11 de febrero, se iniciaron las obras de construcción según la norma benedictina, realzando el edificio destinado a iglesia y situando el resto de edificios en torno al claustro. Su estilo arquitectónico se enmarcará dentro del gótico valenciano. En esta primera etapa, en el año 1410, el monasterio recibió la visita de San Vicente Ferrer. La construcción de la iglesia se estima a mediados del siglo XV, momento en el que comenzaron a sucederse las donaciones.
La autoría de la obra inicial está atribuida a Jaime Gallent, maestro de obras de la ciudad de Valencia, ya que el Archivo Histórico Nacional recoge una visita de los jurados de Valencia al monasterio en la que aparece su nombre. El maestro Gallent participó en obras como el Portal de Quart y el de la Trinidad y también en la construcción del palacio real de Valencia.
El magnífico desarrollo arquitectónico del monasterio se debió a las importantes donaciones procedentes de ilustres familias y personalidades, entre las que destacaron dos de las más importantes familias valencianas: los Vich y los Villaragut, a la que perteneció el prior Juan Bautista Villaragut. Otras donaciones fueron efectuadas por la familia de los vizcondes de Gallano, la sobrina del tesorero de los Reyes Católicos Leonor de Heredia, el cardenal Cisneros, arzobispo de Toledo y confesor de la reina Isabel la Católica o la aristócrata Beatriz de Proxita y de Cronell, entre otros.
Los Vich
En el siglo XV, la familia Vich había efectuado donaciones para la construcción del monasterio y tenían capilla en el claustro, en la cual fue sepultado Luis Vich y de Corbera, Maestre Racional de Valencia. Pero fue el cardenal Guillén Ramón Vich y Valterra (1460/1470-1525), embajador del cabildo de Valencia en Roma, entonces arcediano de Játiva y canónigo de Valencia, quien pretendió dar al monasterio una nueva iglesia. Las obras fueron financiadas por Jerónimo Vich y Valterra (1459-1535), embajador en Italia de Fernando el Católico y del emperador Carlos V. Fueron éstas realizadas por Juan de Alicante y Agustín Muñoz, que había realizado trabajos en los principales edificios de Valencia, como la catedral o el Consulado del Mar. De 1528 es la torre de las Palomas.
Fallecidos Guillén Ramón y Jerónimo Vich, sus sucesores mantuvieron el vínculo y su sepultura, pero principalmente dedicaron sus recursos a otras obras.
En 1586, el monasterio recibió la visita del rey Felipe II acompañado por el príncipe Felipe y la Infanta Isabel Clara Eugenia. El rey inauguró el nuevo puente de acceso al recinto monacal, sobre el barranco de la Murta, que fue bautizado con su nombre.
Fue en los últimos años del siglo XVI cuando empezó el máximo esplendor del monasterio de La Murta de la mano de Juan Vich y Manrique de Lara, embajador de España ante la Santa Sede, obispo de Mallorca y arzobispo de Tarragona, que promovió infinidad de obras de mejora y creó la biblioteca. El monasterio atesoró un importante patrimonio fruto de las donaciones de la familia Vich y de otras notables familias a cambio de recibir sepultura. Así lo hizo otro ilustre miembro de los Vich, Luis Vich, virrey de Mallorca y caballero de la orden de Santiago. Don Juan Vich, hermano del anterior, levantó nueva iglesia cuya capilla mayor sería la nueva sepultura familiar. La obra, realizada por el arquitecto de Valencia Francisco Figuerola fue supervisada por Diego Vich, y terminada en 1623. Diego Vich, último miembro de la dinastía, fue uno de los más importantes protectores de Santa María de La Murta. Él encargó el retablo mayor en 1631 a Juan Miguel Orliens, autor del retablo mayor de los Santos Juanes y del monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia. Pintado y dorado por Pedro de Orrente, fue acabado en 1634. El monasterio se convirtió durante esta etapa en un destacado centro religioso y cultural.
Apuntes sobre patrimonio cultural. Miguel Muñoz :"Gracias al embajador Vich, el Renacimiento va a entrar en Valencia".
Siglos XVII y XVIII
Tras el fallecimiento de Diego Vich, y con su legado, la comunidad pudo concluir las mejoras que se habían iniciado en vida del protector. A lo largo del siglo XVIII los monjes emprendieron nuevas obras de mejora, pero ya no se eligió a maestros de primer orden. El conjunto del cenobio fue ampliado y reformado, destacando la reforma del refectorio y su blanqueamiento, así como del claustro, celda del prior e iglesia que fue pintada por los milaneses Carlos y Lorenzo Soronetti y Pedro Bazzi en 1772. Así se había hecho en la iglesia de Liria, en la Cartuja de Porta Coeli, y se había encargado para las catedrales de Zaragoza y Orihuela. Destacaron también los chapados de las paredes con azulejos y la ampliación y reforma de la hospedería construida en 1657.
Decadencia y Desamortización. Siglo XIX
El siglo XIX fue muy convulso para la vida de Santa María de La Murta. Las disposiciones dejadas por Diego Vich dejaron de respetarse, y el declive del monasterio abocó a los monjes a vender el órgano de la iglesia mayor y algunas obras de arte, pinturas fundamentalmente.
En 1835, a raíz de la desamortización de Mendizábal, el monasterio fue clausurado. Contaba en ese momento con once monjes. Algunas obras de arte y en especial la imagen de Nuestra Señora de la Murta pasaron a custodiarse en la Iglesia de Santa Catalina de Alzira aunque serían definitivamente destruidas durante la Guerra Civil española (1936-1939)
En 1838 pasó a manos privadas, iniciándose un proceso de abandono y expoliación de sus bienes hasta su total ruina, que se vio agravada al ser engullidos los edificios por la naturaleza que los rodeaba. Precisamente ese estado de ruina en armonía con la naturaleza, ha despertado la atención histórica y literaria, siendo el monasterio de la Murta el que más incursiones literarias ha suscitado entre todos los monasterios jerónimos valencianos.
Personajes religiosos
Entre los personajes religiosos que habitaron el monasterio destacaron San Juan de Ribera, patriarca de Antioquía y virrey y arzobispo de Valencia, Gilaberto Martí, obispo de Segorbe, fray Peritoya, prior del monasterio y obispo de Coria, fray Jerónimo Corella, obispo de Honduras, fray Juan de Esteban, arzobispo de Brindisi, fray Vicente de Montalbán, general de la orden jerónima, así como los miembros eclesiásticos antes mencionados de la familia Vich y el santo Vicente Ferrer.
Arte y tesoros del Monasterio de La Murta
A lo largo de los siglos el monasterio de Santa María de La Murta, además de su constante enriquecimiento arquitectónico, hizo acopio mediante mecenazgos y donaciones de infinidad de tesoros y obras de arte, convirtiéndose en uno de los monumentos histórico-artísticos más importantes del levante español. No obstante, en la actualidad no es uno de los más conocidos, debido a su abandono y prolongado olvido durante ciento cincuenta años.
Entre la multitud de tesoros artísticos que contuvo se pueden destacar: el retablo cuatrocentista adquirido a principios del siglo XVI, la Verónica y retablo de alabastro representando el Bautismo que hizo traer de Italia Jerónimo Vich y Valterra (conservado hoy en el Museo de Bellas Artes de Valencia), el retablo de la Crucifixión, preciados objetos litúrgicos donados por Juan Vich y Manrique de Lara en 1593, el órgano de 1597, el retablo mayor y la sillería del coro, magníficos azulejos, el retablo de San José, el retablo de la Capilla de los Reyes, el retablo de la Natividad de Cristo, el retablo de San Jerónimo, el retablo de San Pedro y San Pablo, el Calvario,Cristo abrazando la cruz y Cristo en el Limbo de Sebastiano del Piombo, que se conservan en el Museo Nacional del Prado, una tabla de El Greco, un Salvador de Juan de Juanes y multitud de obras pictóricas de grandes maestros pintores como Durero, Jacopo Bassano, el paisajista flamenco Paul Bril, Francisco y Juan Ribalta (de las cuales se conservan 31 retratos de valencianos ilustres de Juan Ribalta y su taller en el Museo de Bellas Artes de Valencia), Pedro de Orrente, Divino Morales, José de Ribera el españoleto o Lorenzo Castro.
Por último formaba parte de este patrimonio la biblioteca del monasterio, que integraba las de Juan Vich y Manrique de Lara, el Arcediano Pedro Esplugues, el Cardenal Vera y el Obispo de Segorbe, Gilaberto Martí, todos ellos nacidos en Alcira.                                                              Estado de conservación
Se encuentra en estado de ruina progresiva.
Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

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