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jueves, 9 de mayo de 2024

CASTILLO DE MORA DE RUBIELOS (Teruel)

Imágenes: 10 y 11 /10/2022

 El castillo de Mora de Rubielos o castillo de los Fernández de Heredia es una fortificación ubicada en una loma de la Sierra de Gúdar, en la localidad aragonesa de Mora de Rubielos, a 41 kilómetros de Teruel, cerca del límite provincial con Castellón.

El mayor castillo
que puedas imaginar

Castillo de Mora de Rubielos: parte sur
Un Castillo único en España

Castillo de Mora de Rubielos; parte oeste

Con la primera impresión del exterior, queda patente sus grandes dimensiones. Las dos entradas están perfectamente protegidas; la Norte, por una torre-puerta con paso en altura y puente de madera desmontable; y la Sur, por una rampa en zig-zag, con muro aspillado y portal intermedio.
Castillo de Mora de Rubielos :este


Castillo de Mora de Rubielos :este
El interior nos traslada a un palacio gótico, articulado en torno a un gran patio central. Dentro podemos descubrir una capilla, amplios salones, cómodas alcobas señoriales, cocinas, calabozos, caballerizas, pozo-aljibe, dependencias para el servicio y dos niveles de extensos sótanos y bodegas. La ausencia de mobiliario originales acentúa su sobriedad. En la actualidad, el Castillo de Mora dispone de 9.000 m² de superficie construidos y es considerado la fortaleza más monumental del Sur de Aragón.
Castillo de Mora de Rubielos: parte noroeste

Castillo de Mora de Rubielos: parte noroeste

Matacán

Al Norte, por una torre-puerta con paso en altura y puente de madera desmontable;

Muralla sur


Puerta de extramuros




Muralla sur

extramuros




Muralla sur

Puente entrada extramuros

Puente entrada extramuros

Puente entrada extramuros

Patio de armas
Su forma es irregular y tiene una superficie de 1400m². Está construida por elegantes arcos ojivales apoyados en columnas octogonales. Es el privilegiado escenario de diversos actos culturales.
Patio de armas


Patio de armas




Mazmorras
Caballerizas
Se accede a través de un arco sesgado. Esta sala está cubierta de bóveda de medio cañón. Sirvió de cárcel de distrito. Ahora alberga una exposición de armas de asedio y la recreación de un campamento medieval.
Caballerizas








Sala de la Bombarda


Cámara principal
Dormitorio principal de la familia de los Fernández de Heredia. Está situado en la Torre Este. Dispone de un banco festejador, una puerta que da paso a la letrina y una chimenea de cantería. El artesonado de esta sala está adornado con doble ménsula de piedra.
Cámara principal

Cámara principal


Cámara principal

Cámara principal



Galería superior



Capilla







Cámara grande








Sótano Alto
Lo más destacado son sus dimensiones: 32 m de largo por 8,50 m de ancho. Construida a base de piedras irregulares colocadas a modo de dovelas y un arco de directriz ojival, con idea de soportar las estructuras transversales de las plantas de arriba. Sus funciones fueron diversas: bodega, almacén de vituallas e incluso depósito de armas y pertrechos.
Sótano Alto
Sótano Bajo
Gran sala abovedada con dimensiones similares al sótano alto. Construida en piedra irregular con arcos fajones de refuerzo. Su iluminación es por tres tragaluces en forma de aspillera. Lo más curioso en esta sala es la apreciación de parte de la roca natural, que invade el castillo de Mora de Rubielos (Teruel).
Sótano Bajo






Aljibe

Actualmente, está considerado como BIC (Bien de Interés Cultural) (fue declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931. La Historia del Castillo
La construcción original es de origen musulmán. En 1171, el castillo es conquistado por Alfonso II. Desde entonces, se convirtió en testigo de las continuas luchas entre los reinos de Castilla y Aragón.
Uno de los hechos históricos más recordados fue cuando el rey aragonés Pedro de Jérica se sometió al rey castellano Pedro I el Cruel. Sin embargo, los vecinos, en desacuerdo con el rey castellano, dejaron las puertas abiertas para facilitar la reconquista por parte del rey aragonés.
Posteriormente, en el siglo xviii fue ocupado por una orden de predicadores franciscanos.
El castillo presenta elementos románicos y góticos. El recinto ocupado por el castillo tiene una extensión de 4.000 metros cuadrados, con una planta poligonal irregular. Las cuatro fachadas son distintas, así como las cuatro torres.
El interior está decorado con arcos ojivales de clara influencia musulmana, y varios escudos de los Fernández de Heredia.
El principal material empleado en la fortaleza, tanto en los muros como en las torres, es la piedra trabajada en sillares alineados en bandas horizontales.
Piedra sobre piedra y siglo tras siglo se ha ido construyendo esta fortificación. La referencia más antigua al Castillo de Mora data de 1198, cuando el rey Pedro I de Aragón se lo dona a Pedro Ladrón para su defensa. Ese castillo era menos compacto que el actual, pero estaba protegido por un foso. Actualmente, sólo podemos observar los restos del foso en la parte de la fachada Norte. A causa de la Guerra de los Dos Pedros, el señorío de Mora pasó a manos de una de las familias más influyentes del reino, los Fernández de Heredia. Ellos construyeron el actual castillo, concebido como un lugar de residencia y centro neurálgico para sus señoríos.
Desde 1614 a 1835, el edificio albergó un convento franciscano, después fue cárcel y cuartel militar. A partir de ese momento, el proceso de deterioro se aceleró. Y, además, la Guerra Civil Española dejó también sus secuelas en forma de impactos de bala. Posteriormente, sirvió como Cuartel de la Guardia Civil y definitivamente quedó abandonado. Un Castillo único en España
En 1972 comenzó el proceso de restauración de castillo por el arquitecto Antonio Almagro Gorbea. Este edificio consigue combinar una notable capacidad defensiva, con una clara vocación palacial. Con la primera impresión del exterior, queda patente sus grandes dimensiones. Las dos entradas están perfectamente protegidas; la Norte, por una torre-puerta con paso en altura y puente de madera desmontable; y la Sur, por una rampa en zig-zag, con muro aspillado y portal intermedio.
El interior nos traslada a un palacio gótico, articulado en torno a un gran patio central. Dentro podemos descubrir una capilla, amplios salones, cómodas alcobas señoriales, cocinas, calabozos, caballerizas, pozo-aljibe, dependencias para el servicio y dos niveles de extensos sótanos y bodegas. La ausencia de mobiliario originales acentúa su sobriedad. En la actualidad, el Castillo de Mora dispone de 9.000 m² de superficie construidos y es considerado la fortaleza más monumental del Sur de Aragón.

miércoles, 8 de mayo de 2024

VILLA DE RUBIELOS DE MORA (Teruel)

Imágenes: 10/11/2022

Conjunto Histórico de Rubielos de Mora

Rubielos de Mora es una localidad y municipio de la comarca de Gúdar-Javalambre en la provincia de Teruel (comunidad autónoma de Aragón, España). 

PORTAL DE SAN ANTONIO
PORTAL DE SAN ANTONIO
El portal de San Antonio, de estilo gótico medieval, se trata de la principal entrada a la villa, conservándose en muy buen estado. Por esta puerta accedían al pueblo las personas ilustres (nobles y autoridades).
La torre ha sufrido varias reformas. En 1664 se cerró la puerta que daba acceso al interior, siendo retirada en 1884. En 1973 fue reconstruido el balcón o matacán, apoyado sobre tres salientes ménsulas de piedra escalonadas y perforado por saeteras, así como la colocación de una reja en la parte que da al exterior.
El portal tiene planta cuadrangular con almenas y el acceso en arco ligeramente apuntado. La parte exterior cuenta con un balcón volado o barbacana de carácter meramente defensivo. Está edificado en piedra sillar y mampostería presentando una venta a media altura, flanqueada por saeteras. En el pasadizo con bóveda de cañón de acceso se conservan los mechinales de las barras que cerrarían la puerta, así como el hueco del rastrillo. Detrás del torreón se localiza la antigua puerta – hoy cegada – en altura, a la que se accederían mediante escaleras.
PORTAL DE SAN ANTONIO

PORTAL DE SAN ANTONIO

Ex colegiata de Santa María la Mayor
La construcción de la parroquia se inició a principios del siglo XVII y se terminó en el año 1620. En la dirección de la obra intervinieron varios maestros: Juan de Lacambra y su discípulo Pedro Ambuesa. El edificio, empleado como centro religioso de Rubielos de Mora desde esos años, presenta una planta con restos de la arquitectura gótica propia del Levante.
Exterior
El edificio posee una torre con tres cuerpos cuadrados y un cuarto octogonal, en el que se encuentran las campanas (una de ellas data de 1476). El remate final es una pequeña linterna. La entrada está protegida por una reja, elaborada por Manuel Baselga, que da paso a un pórtico con bóvedas de crucería y fachada en dos cuerpos: el primero de columnas dóricas, y el segundo con hornacinas, en las que se encuentra la titular del templo y el escudo de Rubielos.
Ex colegiata de Santa María la Mayor

Ex colegiata de Santa María la Mayor

Ex colegiata de Santa María la Mayor

Ex colegiata de Santa María la Mayor
CASA CONSISTORIAL
El noble edificio de la Casa Consistorial de Rubielos de Mora constituye uno de los elementos arquitectónicos emblemáticos del patrimonio de la villa, declarado Bien de Interés Cultural desde 1983. Se trata de uno de los edificios civiles renacentistas más monumentales que conforman el Conjunto Histórico-Artístico de la localidad. El edificio se construyó como lonja o mercado en el que se comerciaban productos de la zona (agrícolas, lana y tejidos…). En la parte alta del mismo se encontraba el granero o silo, donde actualmente se localizan las instituciones del Ayuntamiento.
PATIO INTERIOR
La concordia para su construcción se firmó en 1523, encargándole la obra al vizcaíno Pedro de la Hoya y terminándose las mismas  en el año 1571. La Casa fue realizada en mampostería combinada con sillería en los ángulos, puertas y ventanas y fachada principal. Consta de una planta rectangular y dos alturas. La planta baja destaca por la presencia de una lonja abierta, sustentada por arcos de medio punto, que ocupa dos de las cuatro crujías. En las dos restantes se desarrolla una escalera original del año 1630 que da acceso a la planta noble, donde se encuentran las dependencias municipales y el conjunto de la antesala y Salón de Sesiones.

CASA CONSISTORIAL


CASA CONSISTORIAL

CASA CONSISTORIAL

CASA CONSISTORIAL
Ermita San Antonio 
La ermita está ubicada entre los caminos (ahora carreteras) que vienen de Mora de Rubielos y la Venta del Aire, dirección Valencia.
El año de construcción de este pequeño templo se puede leer en el dintel de la venta, datando el 1698. Esta misma sustituyó a otra más antigua (s.XIV o XV) que se encontraba en el mismo lugar. Este hecho lo delató una imagen gótica de piedra de San Antonio Abad, sin manos, encontrada en 1970 en un cuarto del Hospitalico. La imagen se colocó en la hornacida de la sencilla puerta de dicho Hospitalico.

Ermita San Antonio

Ermita San Antonio

Historia
El historiador Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, ya dejó constancia de «la antigüedad romana de Rubielos por una lápida que se ha conservado, y por haber aparecido enterrado en un cimiento un cantarillo saguntino con unas 200 medallas de oro y plata, todas de los emperadores romanos».
En cualquier caso, las primeras referencias escritas sobre la villa datan del siglo xii. En un principio, el pueblo ocupada aproximadamente media hectárea y se extendía en torno al castillo. En el siglo xiii, Rubielos comenzó a formarse en torno a una trama urbana cuyo espacio estaba descrito por tres ramas que se iniciaban en tres portales de entrada: la calle de San Antonio, la calle de Félix Cebrián y las calles del pintor José Gonzalvo-Canónigo Aranda desde el portal del Carmen. La repoblación del lugar, acaecida en esa época, convirtió a Rubielos en una de las ciudades más importantes de la Comunidad de Teruel.
En el siglo xvi, se produjo una reforma arquitectónica que afectó al trazado urbano. En el primer cuarto del siglo siguiente, Rubielos experimentó más transformaciones en torno al recinto de la muralla: se edificaron la iglesia parroquial y el Convento de las Carmelitas. El poder de la nobleza rubielana de entonces favoreció la construcción de muchos de los edificios y palacios que conforman el importante patrimonio del lugar. También son de esa época la mayoría de las ermitas y puentes.
Durante los siglos siglo xix y xx, la localidad continuó creciendo más allá de sus fronteras. Pascual Madoz relata que a mediados del siglo xix Rubielos de Mora estaba compuesta por «550 casas de regular construcción, cercadas por una tapia o muro de poca solidez; las calles son llanas y bien empedradas, con cuatro plazas denominadas de los Toros, del Carmen, del Sol y de la Sombra; en el centro de la del Carmen hay una fuente ó surtidor de agua, de la cual se sirven los vecinos».La burguesía terrateniente ostentaba un papel preponderante, como así lo atestiguan los edificios señoriales que todavía hoy se conservan.
Las diferentes contiendas de la historia reciente tuvieron repercusión en Rubielos. Así, durante la primera guerra carlista, en septiembre de 1835, el general carlista Cabrera entró en Rubielos y mantuvo una encarnizada lucha con la guarnición de la localidad. Saliendo finalmente victorioso, acabó con la vida de 72 defensores, entre urbanos y provinciales de Ciudad Real.
En el contexto de la Guerra Civil, cabe reseñar que en Rubielos existió un aeródromo de la República, emplazado en el centro del valle, siendo el centro de operaciones la Ermita de los Santos Mártires Abdón y Senén; el templo fue acondicionado para salón de reuniones y se habilitaron las construcciones colindantes como almacenes, vivienda, cocinas, enfermería, sala de radio y refugio. Dicho aeródromo, como todos los de la zona, cayó en manos del ejército de Franco entre marzo y abril de 1938.5​ Con anterioridad, en enero de 1938, el pueblo fue el escenario de los llamados «Sucesos de Rubielos de Mora», muy utilizados por la propaganda franquista para menoscabar los esfuerzos del ejército republicano. Un grupo de soldados de la 84.ª Brigada Mixta, que habían combatido duramente en la toma de Teruel, se amotinaron negándose a reincorporarse en la defensa de dicha ciudad tras la concesión de un permiso en esta localidad.6​El mando republicano procedió de la manera habitual en cualquier guerra, y de entre cientos de soldados, ordenó el fusilamiento de 46 hombres por amotinamiento y cobardía.
Tras la guerra, el «maquis» tuvo especial relevancia en la zona. En mayo de 1947, la guerrilla hizo estallar una carga explosiva bajo la vía férrea que unía Rubielos de Mora con Mora de Rubielos, quedando interrumpido el tráfico ferroviario durante diecisiete horas. Días después volvía a estallar otro artefacto entre las estaciones de Barracas y Rubielos de Mora, interrumpiendo la circulación en el Ferrocarril Central de Aragón. El 15 de mayo del mismo año, hombres de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) entraron en Rubielos, ocupando las calles y repartiendo propaganda.
El importante patrimonio de Rubielos ha propiciado que en 1980 la villa fuera declarada conjunto histórico-artístico y que, tres años después, recibiera el premio «Europa Nostra», además de medallas de turismo del Gobierno de Aragón y un Premio Nacional del Ministerio de Transporte, Turismo y Comunicaciones. Desde 2013 forma parte de la Red de Municipios más bonitos de España.El pueblo fue elegido en diciembre de 2016 como «el pueblo más bueno y bello de España», resultando vencedor del programa Luce tu pueblo emitido por el canal Divinity de Mediaset España.
Patrimonio
Arquitectura religiosa
Ex Colegiata de Santa María la Mayor, construida en el siglo xvi y reformada casi por completo en 1620.
La iglesia de Santa María la Mayor es una construcción barroca de mampostería y cantería. Su planta es rectangular de una nave con capillas laterales cubiertas por bóvedas de crucería. En el exterior y en el lado del Evangelio, en el tercer tramo, está la portada principal, labrada en piedra, con pórtico cubierto con bóveda de crucería y abierto en arco de medio punto. Posee una torre con tres cuerpos cuadrados y un cuarto octogonal, en el que se encuentran las campanas; una de ellas data de 1476.
La villa cuenta con varias ermitas. La de los Santos Mártires Abdón y Senén es, posiblemente la más antigua, ya que su fecha de construcción se sitúa en el siglo xv. De dicha época se conserva un rosetón gótico. Edificada en mampostería y cantería, tiene planta rectangular con bóveda de cañón apuntada.
La ermita de Santa Ana es un templo construido en la primera mitad del siglo xvii —se conservan las cuentas de los gastos de manutención entre 1659 y 1662. En 1888 fue reformada, sustituyéndose la bóveda de medio cañón por una techumbre a cuatro vertientes.
La ermita del Pilar está situada en la antigua casa de los Tonda-Serret y que luego pasó a los marqueses de Villasegura. Realizada en cantería, es de planta rectangular con una única nave cubierta con bóveda de lunetos. Se halla revestida con estucos del siglo xvii. Desmantelada en 1936, posteriormente se redecoró con una serie de lienzos.
Además de las anteriores, cabe destacar las ermitas de Santa Bárbara, la de los Desamparados y la San Miguel y la de San Roque. Sobre esta última se sabe que en 1652 ya había comenzado a levantarse, y que su consagración tuvo lugar en 1658. Una última ermita, la del Calvario, es un templo neoclásico restaurado, con planta octogonal al exterior y circular al interior, que preside el valle del pueblo.
La villa contaba con dos conventos. Del convento de Agustinas, merece especial atención su iglesia, construida en el siglo xiv, que fue la primitiva parroquia del municipio. En el siglo xv se le añadieron las capillas junto a la puerta y en 1624, tras desalojar lo que fue la antigua iglesia, se fundó adosado a su ábside el monasterio de San Ignacio de Loyola, de agustinas. El otro convento, el de las Carmelitas Descalzas, fue fundado en 1608 y su construcción concluida en 1622. De su conjunto, realizado en piedra, destaca la iglesia y el claustro. En 1835 sufrió una importante sacudida en su estructura durante las guerras carlistas.
Arquitectura civil
El pueblo cuenta con un casco urbano antiguo muy bien conservado, galardonado con el premio Europa Nostra en 1983. De las siete antiguas entradas al recinto amurallado, tan sólo se conservan dos: el Portal de San Antonio y el del Carmen —antiguo de Santa María. El primero, fabricado en sillería y mampostería, posee una de las torres y puertas más bellas de Aragón. El segundo incluye, como parte del propio elemento arquitectónico, una capilla barroca dedicada a la Virgen del Carmen.
Otros edificios notables son la casa consistorial de Rubielos de Mora, renacentista del siglo xvi, y la antigua Lonja del pueblo. Diversas casas de la nobleza jalonan la localidad. Entre ellas se encuentran la Casa de los Condes de Florida, edificio con una notable fachada de tres plantas, toda ella de sillería, entre medianerías. La planta primera exhibe tres portadas barrocas, adinteladas y molduradas con diversa rejería, con un escudo sobre la central. En la planta segunda se abren dos balcones moldurados, con una peana de piedra en el del centro. Finalmente, en la planta tercera se despliega una galería de doce arcos, y, sobre ella, una cornisa doble de madera con profusa decoración. El Palacio de los Marqueses de Villasegura, con su fachada de grandes dimensiones, es uno de los de mayor tamaño de Rubielos. El exterior en diferentes alturas es la tradicional de los palacios de modelo renacentista aragonés. Casa de los Condes de Creixell, esta última es una construcción barroca cuya portada está presidida por el escudo nobiliario de la familia, y en ella estableció su cuartel el general Cabrera durante las Guerras Carlistas.
Destacan, peculiarmente, los dinteles de las puertas de muchas casas, que aún conservan de la época medieval tallados en la piedra símbolos u objetos que se referían a la profesión de la persona que la habitaba o símbolos cuyo significado no ha sido confirmado y que se piensa podían pertenecer a antiguas sociedades secretas del medievo (destaca una Tau templaria). Como anécdota, y debido a la realización en forja de las farolas del pueblo, se dice que no existen dos iguales, ya que en ellas se representan diversos objetos o animales.
Entre los monumentos más modernos de Rubielos figuran la Fuente de la Negrita, que recibe este nombre porque representa a una mujer con tocado oriental, y el Monumento al Toro Embolado, obra del escultor rubielano Gonzalvo Vives.
Patrimonio cultural
El municipio cuenta con la Fundación Museo de Salvador Victoria, instalada en el antiguo Hospital de Gracia, edificio construido a mediados del siglo xviii. La planta baja alberga el fondo bibliográfico y una sala de exposiciones temporales, mientras que las salas primera y segunda acogen la obra de Salvador Victoria Marz y la de los amigos del pintor.
Por otra parte, la importancia de la paleontología en esta región ha dado lugar a la apertura hace unos años de un centro de Dinópolis junto al pueblo. En él se pueden observar numerosos fósiles encontrados en la zona, conocida como «región ambarina», nombre que recibe el espacio de Dinópolis en Rubielos

Yacimiento arqueológico de l’Hostalot-Ildum de la via Augusta, en  Vilanova d'Alcolea / Castellón/Castelló / Comunidad Valenciana Imágen...