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domingo, 7 de abril de 2024

 VILLA DE CANTAVIEJA(Teruel)

Imágenes: 4/8/2020

Cantavieja es un municipio y localidad española de la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón. Tiene una población de 729 habitantes (INE 2020). Además del núcleo urbano homónimo, comprende las entidades de población de Casas de San Juan, Solana, Umbría y Vega.

Está catalogado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2014, formando parte de la asociación homónima.

Iglesia de la Asunción, con portada y pórtico góticos, y torre con remate piramidal

La iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora es un templo barroco de gran tamaño construido en mampostería. Tiene tres naves, cubriéndose la central con bóveda de medio cañón con lunetos. La torre se encuentra a los pies y tiene dos cuerpos octogonales superiores con remate piramidal; en los cuerpos inferiores destaca el paso de la calle por debajo de la torre. La iglesia fue ampliada entre 1730 y 1745 sobre un templo medieval anterior, del cual únicamente se conservan, integradas en el templo actual, la torre y la portada lateral.

Casa consistorial de Cantavieja (siglo xvi)

Iglesia de la Asunción, con portada y pórtico góticos, y torre con remate piramidal
Iglesia de la Asunción, con portada y pórtico góticos, y torre con remate piramidal
El Ayuntamiento de Cantavieja es una construcción del siglo XVI de mampostería y sillería en las zonas principales. En la fachada se sitúa el escudo de Cantavieja con una inscripción latina. La parte posterior del edificio se abre sobre la muralla. En su salón de actos hay un espléndido artesonado de madera.
Unida al Ayuntamiento, se encuentra la Casa Bayle. Construida en mampostería y sillería en las zonas estructurales, posee tres escudos en las dovelas centrales del arco. La planta alta, en la fachada que da a la plaza Mayor, cuenta con balcones con dintel de madera y rejería de forja. 
Casa Bayle. Construida en mampostería y sillería 





Portal situado bajo el ayuntamiento
El antiguo casco urbano de Cantavieja cuenta con una estructura medieval y está declarado conjunto histórico-artístico desde 1981. Destaca la plaza porticada, dedicada a Cristo Rey, donde se levantan los edificios de la iglesia y el Ayuntamiento. En enero de 2014, Cantavieja entró a formar parte de la Asociación «Los Pueblos más Bonitos de España», gracias al título obtenido en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR). Este título se hizo oficial el 3 de abril de ese mismo año, siendo incluido dentro de una lista de 24 pueblos españoles que disfrutan de este reconocimiento.
Casa solariega






Los restos del castillo medieval de Cantavieja, al norte de la población, son escasos, ya que sufrió importantes daños durante las Guerras Carlistas. No obstante, aún se conservan extensos lienzos del recinto exterior formado por las murallas de mampostería. En el extremo se alzan los restos de un torreón circular del siglo XIX sobre la base de uno medieval de planta rectangular. Este torreón fue usado como ermita hasta hace pocos años bajo la advocación del Calvario. En el interior del muro que mira a la población están los catorce peirones que forman las estaciones del Vía Crucis.




 de Castillo




Historia
De acuerdo a la leyenda, Cantavieja fue fundada por Amílcar Barca, quien llamó al lugar Cartago Vetus.
Edad Media
En la Edad Media, Cantavieja fue enclave musulmán hasta la conquista cristiana en 1169 por parte de Alfonso II de Aragón e, inicialmente, fue donada a la Orden del Santo Redentor. En 1197 ya estaba formada la encomienda, siendo su primer comendador Miguel de Luna.Durante la Baja Edad Media, Cantavieja fue cabeza de la Baylía de Cantavieja, siendo cedida el 29 de noviembre de 1212 a los caballeros templarios. Recibió su Carta Puebla de manos del maestro provincial, Folch de Montpesat, en abril de 1225. Su último comendador fue Ramón de Galliner, en 1307, y al año siguiente fue asediada varios meses hasta su rendición al ser anulada la Orden. El historiador Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, así lo refiere: «fue contra el castillo de Cantavieja y contra los castillos que estaban en aquella comarca un caballero de mucho uso y noticia de las cosas de la guerra que se llamaba Berenguer de Tobía y tuvo muchos días cercado el castillo; y al fin se rindieron y se les ocuparon todas sus fortalezas y rentas y se secrestaron y pusieron en poder de los oficiales reales; y las personas se pusieron en prisión en diversos lugares y castillos del reino».
En 1317, la villa pasó a ser posesión de la Orden de San Juan de Jerusalén tras la desaparición de la Orden del Temple, ya que todos los lugares y bienes de los templarios en Aragón fueron unidos e incorporados a la Orden de San Juan, saliendo ésta muy acrecentada y enriquecida.5​ La encomienda sanjuanista estaba formada, además de por Cantavieja, por Mirambel, La Iglesuela, Villarluengo, La Cañada, La Cuba y Tronchón.
Edades Moderna y Contemporánea
El comercio de lana y la ganadería hicieron que durante el siglo xviii Cantavieja prosperara económicamente. Son de este siglo algunos de los principales edificios que se conservan, como la ermita de Loreto (1700) y el Hospital de San Roque (1775). Asimismo, en 1745 se amplió la iglesia parroquial de la Asunción.
La villa siguió dependiendo de la Orden del Hospital hasta el siglo xix, cuando con las desamortizaciones se crearon los ayuntamientos. Cantavieja se constituyó como ayuntamiento en 1834, formando parte del partido judicial de Castellote, para incorporarse en 1965 al partido judicial de Alcañiz.
Guerras Carlistas
Especial trascendencia en la localidad tuvieron las Guerras Carlistas. Aunque inicialmente en Cantavieja se habían resistido a las exigencias de los carlistas, a medida que fueron conscientes de su soledad frente a ellos —ya que el gobierno muy poco podía hacer para defenderles—, adoptaron una posición más pragmática que minimizaba los riesgos de la guerra para los vecinos. Así, en abril de 1836, durante la Primera Guerra Carlista, el general Ramón Cabrera, apodado el Tigre del Maestrazgo, la convirtió en la capital de la Comandancia General del Maestrazgo.
Buenaventura de Córdoba, historiador del siglo xix, describe en aquella época a Cantavieja como «una villa de Aragón, situada en terreno montuoso... cercada de antiguas murallas, y cuya población no baja de 2000 habitantes. Si el enemigo fortificaba esta villa, fácil le era sujetar las inmediatas y estrechar la línea carlista. Los batallones de Cabrera recibían cada día nuevos refuerzos, y la misma juventud, que miraba con tanta repugnancia el servicio de las armas cuando el gobierno de la Reina hacia un llamamiento para el reemplazo del ejército, alistábase voluntariamente en las filas realistas animada de un mismo espíritu y sentimiento». Por ello, se acometieron mejoras en las fortificaciones de la villa y se crearon una academia para la formación de oficiales, dos hospitales y una fundición de la que salieron los dos primeros cañones para el ejército carlista.​
Aprovechando la ausencia de Cabrera y otros jefes rebeldes, el general cristino Evaristo San Miguel intentó dar un golpe al cuartel general del carlismo en el Maestrazgo y comenzó los preparativos para el sitio de Cantavieja (octubre de 1836); comenzado el asedio, los defensores abandonaron la plaza sin apenas resistencia.
Con el fin de reconstruir la confianza perdida, la reconquista de Cantavieja era un elemento primordial para los carlistas. La operación corrió a cargo de Juan Cabañero, quien consiguió apoderarse de la plaza en abril de 1837. A partir de ahí, se reforzó la importancia de la villa, instalándose en ella una imprenta, talleres de vestuario y fábricas de pólvora. Incluso volvió a imprimirse un periódico en la población, denominado Boletín del Ejército Real de Aragón, Valencia y Murcia.8​ El 24 de julio de ese mismo año, Carlos María Isidro de Borbón visitó Cantavieja, siendo recibido con todos los honores. Ya en 1838, el 7 de marzo hicieron su entrada en la localidad las tropas carlistas que, al mando de Cabañero, habían sido derrotadas en su intento de ocupar Zaragoza, suceso posteriormente conocido como la «cincomarzada».
El pacto en el frente del norte entre Espartero y Rafael Maroto —el abrazo de Vergara— permitió a los gubernamentales destinar todos sus recursos a la guerra en el Maestrazgo. De esta manera, una vez tomadas Castellote y Aliaga, los ejércitos liberales se presentaron ante Cantavieja, con el final de la guerra ya inminente.
El comandante recibió órdenes de Cabrera de abandonar la plaza, quemando antes almacenes e instalaciones y volando el almacén de pólvora del castillo. Cantavieja fue finalmente ocupada por las tropas gubernamentales el 11 de mayo de 1840.
Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, refiere que Cantavieja —«situada en un llano, sobre un peñón fuerte que forma un triángulo casi perfecto»— contaba en esa época con 254 casas en su interior, distribuidas en dos plazas principales y varias calles bien empedradas; sólo 154 de las casas estaban habitadas, ya que las otras 104 se hallaban abandonadas al haber sido quemadas en la contienda carlista.
Años después, durante la Tercera Guerra Carlista, Cantavieja volvió a servir de cuartel al general Marco de Bello.​ En los inicios del alzamiento de 1872, este militar, comandante general de los carlistas aragoneses, salió a campaña el 24 de abril, pero fue herido y derrotado en Cantavieja. Al año siguiente, volvió a levantarse en armas y convirtió a Cantavieja en la «metrópoli carlista del centro», estableciendo una escuela de cadetes, un taller de reparación de armas y una fábrica de cartuchos en la villa. El ejército liberal, al mando del general Despujols, intentó tomar la población infructuosamente en abril de 1874. A partir de este momento, la táctica de los gubernamentales consistió en ir cercando al ejército carlista desde los fértiles llanos de Castellón hacia las abruptas áreas del Maestrazgo, con el fin de dificultar el abastecimiento de víveres. El asedio definitivo a Cantavieja —último escollo para acabar con la guerra— comenzó en 1875, siendo manifiesta la superioridad militar del ejército liberal. Tras una tenaz resistencia por parte de los defensores, el 6 de julio quedó prisionera toda la guarnición, finalizando con este episodio la última de las guerras carlistas.
siglo xx
Ya en el siglo xx, Cantavieja y el conjunto del Maestrazgo se vieron afectados por la Guerra Civil y la posterior actividad del «maquis».







 MURALLA DE CANTAVIEJA (Teruel)

Imágenes:4/8/2020

Situación

La Muralla urbana de Cantavieja se encuentra en la localidad del mismo nombre, en la comarca del Maestrazgo de la provincia de Teruel.


Muro aspillerado carlista que bate y defiende el camino de Mirambel. Se sitúa en el lugar de la puerta homónima, de la que nada queda.

Descripción
Del recinto amurallado, que contaba con tres portales de acceso hoy desaparecidos, quedan restos de algunos tramos de muralla y torres en varios puntos de la localidad, adheridos o reutilizados para levantar las casas del pueblo.

Se aprecia la rampa del viejo camino de Mirambel, única entrada a Cantavieja durante siglos.


Destacan los dos torreones semicirculares de la Avenida Aragón, transformados y restaurados, con fábrica de mampostería, convertidos en viviendas.
También se conserva, en la calle del Portal de Mirambel, muy cerca del castillo, un muro de poca altura perforado con aspilleras construido en el XIX durante las reformas realizadas en la muralla con motivo de las guerras carlistas.
Toda la villa es una fortaleza por su extraordinaria posición, sobre un espolón que termina en punta, flanqueado por dos profundos barrancos. Su planta se asemeja a un triángulo isósceles muy alargado, y en su punta se acomodó el castillo para residencia de los comendadores, separado por un muro. Apenas quedan tramos de cortinas y torres aprovechados como parte de las viviendas. Pues tuvo torreones en la muralla exterior y en el muro que separaba el castillo de la ciudad. En origen contó con tan solo una puerta (Puerta de Mirambel) en el flanco Este, protegida por fuerte torreón, pero con el paso de los siglos se abrieron dos más (Puerta de San Miguel, al Sur y de la Cañada, al Oeste).
Historia
Fue conquistado el castillo por Alfonso II en 1169. No hay información de Cantavieja con anterioridad  a esa fecha. En 1197 pertenecía a la Orden del Temple, siendo su comendador Miguel de Luna. Pedro II confirmó dicha posesión en 1212. El maestre Folch de Montpesant otorgó carta-puebla en 1225 y esta es la fecha que se da como fundación de la villa de Cantavieja. En 1247, Jaime I acordó con los templarios la delimitación del territorio de Cantavieja debido a las rivalidades entre sus vecinos y los de Morella y Olocau. Suprimidos los templarios, el rey Jaime II se apoderó de sus bienes, pero Cantavieja opuso resistencia. Sufrió su primer asedio por el ejército real dirigido por Berenguer de Tobía en 1308. Contaba con 80 defensores al mando de su comendador Ramón de Galliner, mientras que los sitiadores eran 250 (tercios de Morella y tropas de Alcañiz, Rubielos y Mosqueruela). El 12 de agosto, finalmente, tras discusiones internas, Cantavieja se rindió. Desde 1317 fue donado a la Orden de San Juan pero no se tomó posesión hasta 1347, siendo totalmente esquilmado durante esos años por el rey, administradores y el pueblo. Se quemó en el siglo XVII. Con los años fue cabeza de una importante bailía que comprendía Mirambel, La Iglesuela, Villarluengo, La Cañada, La Cuba y Tronchón. Y duró siglos, pues todavía había comendador en 1784.
GUERRAS CARLISTAS: En 1836, Cabrera lo convirtió en uno de los baluartes del carlismo, llegando a instalar hasta una maestranza de artillería. Con la existencia de la artillería moderna, los carlistas convirtieron el castillo arruinado en un fuerte achaparrado, pues una simple batería, desde el Sur, podía acribillar ciudad y castillo. Se abrieron numerosas aspilleras en las murallas medievales. Para evitar el ataque desde el Sur, junto a la ermita de San Blas (a 600 m), se levantó un baluarte rodeado por un foso. Y otro algo menor al Oeste de éste, en las Horcas. Entre ambos fuertes y entre ellos y la villa se establecieron tantas defensas con una disposición tan imperfecta que se entorpecían unas a otras. Había un torreón aspillerado, trincheras, muros, fosos y caponeras. En noviembre, los generales isabelinos San Miguel y Nogueras atacaron Cantavieja con fuerzas mucho más numerosas que las carlistas, y la plaza, increíblemente, se abandonó sin lucha. No obstante, el 25 de abril de año siguiente, conjurados los vecinos de Cantavieja abrieron un boquete en la muralla para que entraran, navaja en mano, treinta mozos de Mosqueruela al mando de Juan Vicente Edo, sorprendiendo a la guarnición liberal y conquistando la plaza. La plaza estaba extraordinariamente provista de munición, víveres y artillería, con lo que los carlistas consiguieron un gran botín. En mayo de 1840 ante las noticias de la llegada de un gran ejército isabelino, Cabrera ordenó incendiar la villa y volar el polvorín y el castillo, que quedó arrasado casi por completo. La operación se repitió en 1873 cuando el carlista Marco de Bello la ocupó y, además de restaurar dicha maestranza y arsenal, se fundó una academia militar. Reconstruyó las murallas de nuevo y otra vez se levantaron parapetos, trincheras, torreones, otra vez se artilló la fortaleza y se abrieron aspilleras de nuevo. Pero en julio de 1875 fue objeto de un fuerte bombardeo. A pesar de que fué con cañones de bajo calibre, las miles de granadas que lanzaron destrozaron las fortificaciones. Finalmente, después de un fuerte asalto valerosamente rechazado al arma blanca, los carlistas, agotados y sin municiones, capitularon ante Martínez Campos.

 MURALLA URBANA DE MIRAMBEL (Teruel)

Imágenes: 11/7/2020

Situación

La Muralla urbana de Mirambel se encuentra en la localidad del mismo nombre, en la comarca del Maestrazgo de la provincia de Teruel.

Torre defensiva junto al Portal de las Monjas
Portal de las Monjas y Convento de Agustinas

Lienzo de muralla junto al Portal de las Monjas

El Portal de las Monjas se encuentra adosado al convento de las Agustinas. Está flanqueado por una torre de la muralla de planta circular que destaca por su altura y que forma parte actualmente del convento. En la parte a extramuros presenta un arco de medio punto y el la parte superior un matacán. En la parte a intramuros presenta un arco apuntado y, sobre él, una capilla dedicada a Santo Tomás y tres pisos de galería cerrada con celosías de barro y yeso.

Descripción
El recinto amurallado era de pequeñas dimensiones, contaba con 5 puertas de acceso y 5 torreones de refuerzo. Aunque algunos tramos de la muralla fueron aprovechados para construir viviendas, hoy día se conserva gran parte de su estructura: importantes lienzos, en algunos de los cuales se abren aspilleras, algunas torres y los 5 portales de acceso.

Portal de las Monjas 

Portal de las Monjas 

Portal de las Monjas 

Portal de las Monjas 

El Portal de San Roque se encuentra frente a la ermita del mismo nombre. Está formado por un arco de medio punto de sillería con grandes dovelas a extramuros y un arco rebajado a intramuros. A cada lado del arco se abre una aspillera.



El Portal de Valero está formado por un arco de medio punto de sillería a extramuros y un arco rebajado a intramuros. Conserva en su parte superior restos de una cruz templaria.



Historia
El lugar fue reconquistado por Alfonso II, rey de Aragón, en la segunda mitad del siglo XII. Una vez en poder cristiano la villa fue cedida a la Orden del Santo Redentor.
A finales del XII la villa fue entregada a la Orden del Temple. Se creó entonces la Bailía de Cantavieja, que incluía las poblaciones de Mirambel, Villarluengo, Cantavieja, Tronchón, La Cañada, La Cuba y La Iglesuela del Cid.
Por su posición fronteriza con el reino musulmán de Valencia, los templarios fortificaron la villa en el siglo XIII, levantando un castillo y una muralla que rodearía la población.
A principios del siglo XIV, con la disolución de la Orden del Temple, la villa y el castillo pasan a manos de la Orden del Hospital, quienes realizan varias reformas en las fortificaciones, y en cuyo poder permanecen hasta el siglo XIX.

 IGLESIA VIRGEN DE LA CARRASCA (Teruel)

Imágenes: 11/7/2020

 La iglesia de la Virgen de la Carrasca es un templo católico situado en la localidad aragonesa de Bordón (España). En 2002 fue declarado Bien Catalogado. Se trata de una edificación de estilo gótico y barroco, de los siglos XIV, XVII y XVIII.


fundada por los religiosos templarios en 1212
El templo consta de una nave dividida en seis tramos por medio de arcos fajones en arco apuntado, cabecera plana y torre a los pies de la nave.​ Se cubre con bóveda de cañón apuntado, construida en el siglo xviii en sustitución de la original, probablemente de madera.​ 






Descripción
Localizada en la parte baja de la ladera donde se asienta el núcleo de población, presenta fábrica de mampostería y cantería de traza original gótica, si bien en los siglos XVII y XVIII se realizaron modificaciones y ampliaciones que transformaron especialmente sus volúmenes externos.
El templo consta de una nave dividida en seis tramos por medio de arcos fajones en arco apuntado, cabecera plana y torre a los pies de la nave.​ Se cubre con bóveda de cañón apuntado, construida en el siglo xviii en sustitución de la original, probablemente de madera.​ En la nave se abrieron capillas laterales que se cubren con cupulines con linterna, salvo la capilla situada en el tercer tramo del lado de la epístola, de estilo gótico, que va cubierta con bóveda de crucería de nervios y capiteles historiados. Todo el interior presenta una profusa decoración pictórica fechada en 1719.
En el exterior, la fachada sur conserva una cornisa de canecillos, en forma de bocel, pertenecientes a la fábrica gótica que queda encajada en el muro de la ampliación barroca.
La portada se abre en el muro de la epístola, a la altura del quinto tramo de la nave, en arco apuntado y decorada con un apostolado de estilo esquemático. Está protegida por un pequeño pórtico.
Aparece descrita en el cuarto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz, en la entrada correspondiente a Bordón, con las siguientes palabras:
una igl. parr. fundada por los religiosos templarios en 1212, es de órden gótico y de admirable estructura, especialmente el presbiterio y el coro; consta de una nave de 123 palmos de largo, 40 de ancho y de 67 de alto; es su titular la Virgen Madre de Dios, bajo la advocacion de Ntra. Sra. de la Carrasca, cuya imágen ocupa el centro del altar mayor, es mirada con mucha veneracion por los hab. del pueblo y aun de otros muchas leg. dist., porque piadosamente se cree fué aparecida á un pastorcillo, en el sitio que actualmente se halla el conv., en el hueco de una carrasca de la cual todavia se conservan restos en la sacristia, estimados como muy particular reliquia. Otra imagen no menos milagrosa se venera en esta parr. en un altar particular, y es Ntra. Sra. de la Araña, por ser esta uno de los símbolos que la adornan, adquirida tambien, segun tradicion de los piadosos hab., de un modo no tan portentoso, pero sí mas natural que la primera. La torre es de piedra labrada á pico de albañil; en ella hay un buen reloj. La igl. de Bordon está bendita pero no consagrada. El capítulo ecl. se componia antes de mayor número de individuos; en el dia consta solo del cura párroco, y un capellan que preside la cofradia de Ntra. Sra. de la Carrasca tan antigua como la igl.: el curato es perpetuo y lo proveen la corona ó el ordinario, segun el mes en que ocurre la vacante. Junto al templo se halla el cementerio metido entre el caserio, y por lo tanto poco ventilado y perjudicial á la salud. [...] Rodrigo Mendez Silva, en su pobl. general de España, trae la fundacion de este pueblo en el año 1306, añadiendo que el sitio que ocupa era un espeso bosque de encinas, en una de las cuales apareció la Sma. Virgen á cierto pastor, de lo que avisado el prior de Castillot, poco distante, hallando la imágen levantó una ermita para colocarla, y que resplandeciendo milagrosa, vino á ser visitada de mucha gente, y fué necesario ensanchar el templo y se pobló el contorno.

 PUENTE DE PIEDRA Y HUERTOS DE FORTANETE (Teruel)

Imágenes :4/7/2020

Ubicación

En la serranía del Maestrazgo turolense se localiza Fortanete, a 1.353 metros de altitud. Un pequeño pueblo serrano, apacible y acogedor, considerado como "La joya oculta del Maestrazgo"




PUENTE DE PIEDRA Y HUERTOS
Un esbelto puente de piedra en arco de medio punto rebajado, manteniendo la inclinación del tablero habitual en los puentes medievales. A los pies del propio puente comienzan una serie de pequeños huertos, divididos por paredes de piedra seca y todos ellos cuentan con un pequeño pozo de agua. Con sus calles, sus pequeñas puertas, sus elevadas paredes... son testigos de los modos de vida tradicionales, donde era necesario disponer de parcelas de tierra para facilitar la subsistencia familiar. 

"La joya oculta del Maestrazgo"
Vista de los muros desde el puente









Historia

Edad Media

El origen del pueblo de Fortanete, tal y como hoy se conoce, se remonta a la Edad Media. En el año 1202 Pedro II, rey de Aragón, donó el castillo y villa de Fortanete a la orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, pasando así a formar parte del señorío de dicha orden militar, perteneciendo a la encomienda de Aliaga.

La época del esplendor y el patrimonio monumental

Los siglos xvi y xvii fueron para Fortanete periodos de prosperidad económica, lo que se refleja claramente en la arquitectura de la localidad. De esta época son la casa consistorial (siglo xvi) y la iglesia parroquial (finales del siglo xvii), así como varias casas solariegas, ermitas y otras edificaciones que constituyen lo más interesante del patrimonio monumental de la villa. Fue también una época de crecimiento demográfico y de expansión urbana, en la que se amplió el caserío medieval más allá del antiguo recinto amurallado. Se trasladó el eje de la vida municipal más al sur, al entorno de la plaza de la iglesia y el ayuntamiento.

Etapa contemporánea, tiempo de conflictos

A partir de mediados del siglo xviii, se produjo un fuerte incremento de la población y a su vez, un incremento de las masadas y masicos.

Más tarde, en el siglo xix se inició una etapa de convulsiones políticas y sociales. El momento de máxima virulencia tuvo lugar con las guerras carlistas, cuando Fortanete estuvo largos periodos de tiempo bajo la influencia de las partidas carlistas del Maestrazgo.

Por otro lado, fue a finales del siglo xix cuando Fortanete alcanzó con más de 1700 personas, su máximo histórico de población.

Fortanete durante la Guerra Civil Española y represión de los 50

Durante la guerra civil española Fortanete quedó durante la Ofensiva del Levante anclada en el frente la primera quincena de mayo de 1938, esto ocasionó daños en la población, materiales y humanos. Hasta el 14 de mayo de 1938 el pueblo estaba tras el frente que custodiaba la 220 Brigada Mixta y la 129 Brigada Internacional teniendo que abandonarlo a su suerte el 17, cuando fueron abandonadas las posiciones quedando el pueblo a manos de la represión franquista.

Tras la guerra civil española, de infausto recuerdo en esta zona, llegó la dura posguerra, la represión y el maquis, situación que influyó decisivamente en la despoblación de estas sierras. Entre la época de 1950 y 1980 se produjo un acelerado proceso migratorio y la consiguiente pérdida de la población, hasta quedar está reducida a dos escasos centenares de vecinos.









 CÁRCEL DE LA VILLA DE FORTANETE (Teruel)

Imágenes:4/7/2020

Ubicación

En la serranía del Maestrazgo turolense se localiza Fortanete, a 1.353 metros de altitud. Un pequeño pueblo serrano, apacible y acogedor, considerado como "La joya oculta del Maestrazgo"

Situado en los bajos del ayuntamiento








La Cárcel

De aquellos que fueron condenados en Fortanete y pasaron unas horas o días en la cárcel, solo nos quedan sus grabados y dibujos en paredes y techos.

Como en otras cárceles de la comarca (La Iglesuela, Cantavieja, Villarluengo) se encuentra en los bajos del ayuntamiento y tiene un foso de bastante profundidad al que se accede por una apertura en el suelo de pequeño tamaño por donde se descolgaría a los reos en los delitos más graves o con mayor riesgo de fuga. Solo acercarse produce pavor.

En la sala sobre el pozo podemos ver los símbolos de la desesperanza y agonía de quienes fueron apresados:

– AVES. Simbolizando las ansias de libertad.

– ÁRBOLES. Especialmente pinos y chopos característicos de Fortanete.

– HOMBRES. Muy esquemáticos, pero entre los que se distingue un militar.

– RAYAS. Para llevar la contabilidad. Eran frecuentes también donde se almacenaba grano, pero en este caso podemos intuir qué contaban.

– INSCRIPCIONES: Con fechas, 176; nombres: Miguel Muñoz y una afirmación especialmente elocuente….EST INJUSTO

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